Análisis de Onimusha: Way of the Sword

Análisis Onimusha Way of the Sword

2026 ha sido el año en el que, por fin, hemos vuelto a dar la bienvenida a la mítica saga hack and slash Onimusha. Abandonada desde 2006 tras ese controvertido Dawn of Dreams (ahora disponible en PS4/PS5), ha ido recibiendo remasterizaciones, como la de Onimusha 2: Samurai’s Destiny, e incluso una serie anime en Netflix, pero no habíamos tenido ningún otro videojuego nuevo. Hoy eso ha cambiado, podemos decir por fin que tenemos un nuevo juego de la franquicia, y es por eso que os traemos nuestro análisis de Onimusha: Way of the Sword, en un año firmado por Capcom donde ya nos han deleitado con Resident Evil Requiem o Pragmata.

Pero antes de empezar, agradecer a Capcom España por la clave de la Premium Deluxe Edition que nos han proporcionado para PS5.

La historia ahora pasa a un primerísimo plano

Con esto no quiero decir que la historia en los juegos clásicos no fuese importante, pero, siendo sinceros, no es que estuviesen especialmente elaboradas en la mayoría de entregas. Sin embargo, en Way of the Sword, esto es distinto. La narrativa pasa a un primerísimo plano y se nota mucho mejor construida para atrapar tu atención de principio a fin, consiguiendo ser lo suficientemente intrigante e implicando a personajes de lo más interesantes. Empezando por el propio protagonista, Miyamoto Musashi, con su toque humano, humorístico y, cuando tiene que serlo, serio, que da el relevo al famoso Samanosuke Akechi de los juegos más conocidos de la saga.

La aventura presenta una buena cantidad de cinemáticas y conversaciones, dobladas al castellano con una calidad sublime. Esto demuestra la importancia que Capcom ha querido darle a la historia en este regreso de la saga, manteniendo los elementos principales sobre los que siempre ha girado: los Oni y los Genma, y el guantelete Oni.

Análisis Onimusha: Way of the Sword – Uno de los mejores sistemas de combate que veréis en un hack and slash

Si por algo ha destacado siempre Onimusha, es por su adictivo sistema de combate. En Way of the Sword puedo confirmaros que sigue siéndolo, e incluso más. La cantidad de posibilidades distintas que tenemos para afrontar cada combate es abismal: varios tipos de contraataques, bloqueos, ataques, magias, esquivas, ejecuciones… Todo puede combinarse para conseguir castigar a nuestros enemigos de la manera más dañina posible. Si bien nuestra arma principal será una katana básica, esta podrá convertirse momentáneamente en un arma Oni según la magia que utilicemos.

Y, cómo no, el guantelete Oni también vuelve, elemento distintivo de la saga. Este es el que nos permite absorber las almas que desprenderán los Genma al ser derrotados. Almas que pueden servirnos para restaurar magia, restaurar salud o, acumulando las suficientes, comprar o mejorar objetos y/o habilidades determinados. Musashi no estará muy contento con llevar consigo este guantelete, sintiéndolo como una maldición, pero no contaremos nada más al respecto por motivos de spoilers.

El mundo semiabierto que intentó ser, pero finalmente no fue

Ahora bien, toca dar un pequeño palo en este análisis de Onimusha: Way of the Sword. Realmente es el único punto negativo reseñable que he encontrado, y se trata de su mundo «semiabierto». Kyoto, la ciudad principal del juego, presenta una zona algo más amplia donde podemos explorar en busca de objetos y realizar misiones secundarias. Esto, sobre el papel, suena como una adición bastante interesante, pero, a la hora de la verdad, resulta que se queda en una premisa bastante simple. Un intento de añadir contenido más libre a una propuesta que realmente debe centrarse únicamente en ofrecer una experiencia acotada, ya que es su fuerte.

¿Para qué necesito salvar constantemente a los mismos civiles inocentes en las mismas zonas, para recibir las mismas recompensas? ¿Para qué necesito hacer de recadero al NPC aleatorio número 7? ¿Por qué necesito ir corriendo de aquí para allá en una zona semiabierta sin ningún elemento de transporte para recoger objetos determinados derrotando por el camino a los mismos enemigos situados en los mismos lugares? No es que este punto estropee en demasía la experiencia final, pero sí es cierto que pienso que, lejos de sumarle, le resta. Habría preferido no tener este contenido secundario y que la totalidad del juego hubiese sido como tiene que ser un Onimusha: más cerrado y «guiado». Además, si bien sí que hay algún que otro puzle, la verdad es que he echado de menos alguno más.

Análisis Onimusha: Way of the Sword – La espectacularidad de los jefes

Los jefes de Onimusha: Way of the Sword son muchos y muy variados. No solo hay una buena cantidad de ellos (que luego podemos repetir cuanto queramos en una sala especial), sino que, además, cada uno de ellos presenta un combate de estrategia totalmente distinta. Con uno deberás ser más defensivo, mientras que, con otro, quizás más ofensivo. Con alguno quizás no te sirve de mucho la magia o cierto tipo de arma, pero con otro sí, etc. En adición, cada uno tiene un set de movimientos único, basado en sus habilidades especiales. Pero en algo suelen coincidir todos, y es que pueden robarte las almas que van soltando para fortalecerse temporalmente, por lo que debemos vigilar esto.

Muchos de ellos son bastante parecidos a nuestro protagonista: sarcásticos, arrogantes, pero también muy poderosos y serios cuando tienen que serlo. Como dato adicional, que podría ser spoiler pero comento porque apareció en los tráileres oficiales, regresa algún jefe que ya hemos visto en los primeros juegos de la saga, como Daidara, que si bien no es exactamente Osric (el demonio rojo gigante, primer jefe de Onimusha: Warlords) sí que es extremadamente parecido.

El RE Engine no deja de sorprender

El motor gráfico de Capcom no deja de sorprendernos. Onimusha: Way of the Sword es otro de los casos donde RE Engine brilla por su desempeño, ofreciendo un nivel técnico como pocos se ven en la industria con un rendimiento absolutamente impecable. Los 60 fps no caen en ningún momento, pero podéis cambiar entre Modo Rendimiento o Modo Calidad, e incluso fijar la tasa de fps a la que deseéis (entre una serie de posibilidades).

Lo mismo ocurre con la ambientación que se consigue con este maravilloso motor. La mitología japonesa cobra un toque más oscuro en esta nueva entrega, con momentos que incluso me han recordado a ciertas escenas de Resident Evil. No es ningún juego de terror, ni lo pretenden, pero sí que presenta ciertos elementos más oscuros de lo normal para lo que acostumbramos en la saga. El diseño de los monstruos ayuda a esta sensación oscura, ya que hasta los más básicos tienen un rostro que nos puede provocar pesadillas. Hay incluso cabezas flotantes con cara de murciélagos extraños, que nos robarán las almas que pululen a su alrededor.

La banda sonora sigue siendo tan magnífica como lo era en sus entregas originales. Acompaña perfectamente a cada combate contra enemigos básicos o jefes, así como en los momentos intermedios de exploración o avance caminando, usando melodías sacadas directamente del folclore nipón feudal.

En definitiva, Onimusha: Way of the Sword…

En definitiva, concluyo mi análisis de Onimusha: Way of the Sword, obviamente, recomendándoos su compra. Su vago mundo abierto no estropea en absoluto un espectacular sistema de combate, más que interesante historia, magníficas y variadas peleas contra jefes, gráficos y optimización de ensueño, y un largo etcétera. No dejéis pasar la oportunidad de volver a una de las sagas hack and slash más importantes de la historia, que incluso sirvió de inspiración para el primer God of War de PS2, en un año probablemente irrepetible para la gran Capcom.

Onimusha: Way of the Sword está ya disponible para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC. No olvidéis que en EntreMandos trabajamos a diario para traeros toda la actualidad de vuestros videojuegos favoritos.

8.5

Nota

8.5/10

Lo Mejor

  • La historia, bastante interesante de seguir
  • Sistema de combate absolutamente espectacular y satisfactorio
  • Impresionantes gráficos y optimización gracias al RE Engine
  • Impecable doblaje al castellano, por primera vez en la saga
  • La saga vuelve tras 20 años en abandono

Lo Peor

  • Mundo "semiabierto" bastante simple, se siente más como un relleno que otra cosa

editor
Juego a videojuegos desde que tengo uso de razón, así que se puede decir que me gusta un poco hablar y escribir sobre ellos.