Estamos acostumbrados a que las grandes compañías no intenten arriesgar demasiado con sus nuevas IP y, luego está Pragmata. Capcom nos hace llegar un título que ofrece una mecánica única, siendo así la piedra angular de este nuevo proyecto que es toda una realidad. Sabemos que la compañía japonesa está de dulce y, de hecho, lo han demostrado recientemente con Resident Evil Requiem (ver análisis). Pero lo que no esperábamos es que en poco más de un mes se lanzase otro gran título a tener más que en cuenta. Por lo que lleváis leído, os podréis imaginar lo mucho que me ha gustado, pero voy a desengranar todo lo que Pragmata propone en el siguiente análisis.
He jugado a Pragmata en una Xbox Series X. Queremos agradecer a Capcom y a PLAION que nos hayan facilitado un código digital, permitiéndonos disfrutar de esta experiencia en la Luna.
Antes de hablar del hackeo… ¿De qué trata la historia de Pragmata?
Vamos por partes. Por ello, es preferible empezar comentando un poco qué es este Pragmata. Se trata de una obra de ciencia ficción, encuadrado en las aventuras de acción en tercera persona. Cuenta con dos protagonistas principales, aunque el control recae en Hugh. Diana (Pragmata), por su parte, se sube a la espalda de este y además de conversación, nos proporciona esta mecánica de hackeo que afecta al combate y a los puzles. La historia comienza con Hugh y un grupo de astronautas que tienen como misión descubrir lo que está sucediendo en la estación lunar, la cual se denomina «La Cuna».

En La Cuna están aconteciendo cosas que se escapan a nuestro control. Pronto, algo sucede y nos encontramos inconscientes en el suelo en una parte de esta estación. Por suerte para nosotros, Diana aparece para curarnos y nos despierta en una pesadilla (que no de terror) de la que tendremos que escapar. La relación entre Hugh y Diana parece ser de toda la vida y, quizás esto me ha resultado raro. Por dos motivos, el primero es que Diana como bien sabéis, es una Pragmata; es decir, un robot humanoide. Por otro lado, el tratamiento de Hugh la contempla todo el rato como si fuese una niña (siendo el tratamiento que se le ha dado a Diana), pero parece que asume demasiado pronto que, ¿No es un robot?
En cualquier caso, esto es anecdótico. Ya que los personajes cuentan con cierta carisma, sobre todo esta Pragmata. Hugh la tiene, pero es cierto que igual es demasiado genérica y puede perder el interés pronto. ¿La historia? Tampoco vamos a descubrir aquí la cara oculta de la Luna ¿No?. No quiero desengranar nada de ella, porque es cierto que es interesante. Además de las conversaciones entre los dos protagonistas, se irá desvelando todo mediante cinemáticas y, como no podía ser de otra manera, registros escritos y hologramas. Tiene algún que otro giro pero es cierto que no es la más original, aunque sí cuenta con aspectos interesantes como todo lo relacionado con la fibraluna. El recurso mineral por excelencia en el satélite natural de la Tierra.
Análisis de Pragmata: El combate y su mecánica de hackeo
Introduciendo un poco este Pragmata, vamos a hablaros de lo que para mí, ha sido la piedra angular del título, el hackeo. Sobre todo, destaca este en el combate, os explicaré de qué trata. Dejando a un lado los tiros y la dependencia casi total de nuestra puntería en ellos, llega este hackeo que funciona como una especie de minijuego. Con los botones de A, B, Y, X (en Xbox) trazaremos una ruta en unas casillas que se nos muestran hasta llegar al objetivo (casilla de color verde). Pero este «mapa» cuenta con zonas azules que, cuanto más pasemos por encima de ellas, más daño y en una situación más vulnerable dejará a nuestros enemigos.

Esta sería la premisa, pero realmente lo que sucede en el combate nos estimula constantemente. Esto se debe a que tendremos que lidiar con los enemigos que nos abordan, el minijuego de hackeo, nuestra puntería y los gadgets que tengamos al mismo tiempo. Además, los niveles cuentan con un diseño bastante dinámico e incluso vertical, que bien nos encierra en espacios pequeños o en zonas más grandes con obstáculos que nos impedirán realizar el esquive perfecto. Toda esta mezcla funciona desde el primer momento y por tanto, hace que esta mecánica sea única y del todo satisfactoria en parte, por lo pulidísima que se encuentra.
Además, en este minijuego se irán añadiendo hándicaps, así como posibilidades que iremos desbloqueando en la base de operaciones. Portamos un arma principal a la que nunca se le acaba la munición. Pero esta, cuenta con un periodo de recuperación. Se añaden más tipos de armamento a nuestro arsenal con munición limitada (esta sí). Así que una vez que la acabemos, el arma en cuestión se desmontará. Existe armamento que nos permitirá generar el caos, como una escopeta, así como armas más de apoyo que ralenticen en un ratio al rival o que generen un holograma para distraer al enemigo.
Los Final Boss, made in Capcom
Los jefes finales en Pragmata me han parecido lo suficientemente reseñables como para encabezar este apartado. Aunque es cierto que las zonas de acceso opcional, cuentan con los mejores combates de la obra. En sí, los enemigos vienen a ser robots que se encuentran en esta estación lunar. Por un motivo oculto, su comportamiento será hostil en todo momento. Contamos con una variedad aceptable, pudiendo analizarlos pues existen unos registros que nos permiten ver su diseño conceptual. Estos enemigos tienen puntos débiles que, una vez realicemos el hackeo exitosamente, pondrán a nuestro alcance e incrementarán el daño que les hagamos.

Por otro lado, los jefes finales cuentan con diseños variopintos. Tenemos un poco de todo y destacan sobre todo, aquellos que son exageradamente más grandes que nosotros. Unas máquinas de matar con patrones bastante marcados, que nos harán mantenernos en tensión en todo momento. Lo que aumenta algo la curva de dificultad, pero que está muy bien ajustada. El juego nos propone dos modos al comienzo, siendo el «normal» el recomendado. Este es exigente, pero no llega a ser frustrante en ningún caso, pues hace que saquemos todas nuestra habilidad a relucir. ¿Es Pragmata un juego asequible? Para nada, puesto que mantiene el reto constante y no llega a ser injusto en ningún instante.
El Refugio, el centro neurálgico en donde mejorar todo nuestro equipamiento, desbloquear nuevos ítems y ponderar nuestras habilidades
Pese que Diana está por encima de la mayoría de enemigos del título, tendremos que mejorarla así como nuestras herramientas. Esto lo haremos en El Refugio, un lugar en el que podremos acceder en determinados puntos de los niveles. Este espacio será de calma y podremos acceder a diversas funciones. Desbloquear nuevas herramientas, armas, mejorar la vida, daño, hackeo… Además, podremos probar nuestras habilidades en un campo de entrenamiento, el cual propone retos que van desde el combate hasta el plataformeo. Al completar todos los requeridos, añadiremos a nuestro inventario monedas o materiales que nos permitirán desbloquear lo ya comentado anteriormente, además de alguna que otra sorpresa.
Documentarse y realizar todos estos entrenamientos, así como las salas rojas que se encuentran por los escenarios, serán necesarios para prosperar adecuadamente. Para más inri, me lo he pasado bien en todo momento completando todas estas tareas opcionales que en ningún momento me han resultado pesadas. Cabe aclarar que Pragmata, no es un RPG. Ya que os he hablado de desbloqueos, de niveles… pero realmente son aspectos bastante básicos y poco profundos, pero muy funcionales.

Audiovisualmente, sigue la estela de Resident Evil Requiem
El RE Engine funciona. No he venido a descubrir nada con esta aclaración pero lo cierto es, que Pragmata se mueve y luce a la perfección. Cuenta con trazado de rayos, 60 FPS en sus dos modos gráficos y un nivel de texturas y distancia de dibujado óptimo. Es cierto que al principio noté cierta borrosidad pero, ajustando alguna opción desde el menú, conseguí una imagen nítida (entiendo que Capcom le echará un ojo a esto para ponerlo de manera predeterminada). Los modos calidad y rendimiento nos permiten jugar ambos a 60 FPS. Recomiendo el modo calidad, pues en Xbox Series X mantiene su tasa de fotogramas sobre los 50-60 FPS con fluctuaciones leves y, este modo cuenta con mejor ray tracing, texturas e iluminación. Destaca también las físicas del cabello de Diana.
La banda sonora se mezcla perfectamente con el ritmo del juego. Percibimos un sonido de ciencia ficción que también nos aporta ese toque que venimos bien acostumbrados de los juegos de la desarrolladora japonesa. Por otro lado, dispone de la opción de seleccionar tanto las voces como los textos en castellano con un nivel bastante decente.

Análisis de Pragmata: Conclusión
Pragmata es toda una realidad. Es una nueva IP que nos proporciona una de las mecánicas que, sin género de dudas, querrán replicar muchas otras compañías. El hackeo es satisfactorio, está pulido y es hasta adictivo. La historia no es nada que no hayamos visto antes, no obstante cuenta con ciertos aspectos que son interesantes y nos sirve para disfrutar de todo lo demás que propone. Que no es otra cosa que un buen diseño de niveles, incentivo en tareas secundarias, mejoras, desbloqueos que alimentan el lore… Así como un apartado técnico a la altura del Re Engine y una banda sonora propia de la compañía nipona. En definitiva, un videojuego singular que nos llevará de la mano de Hugh y Diana de principio a fin.
Pragmata está disponible para Xbox Series X|S, PS5, Nintendo Switch 2 y PC. Descubre todas las novedades relacionadas con la industria del videojuego en EntreMandos. Noticias, análisis, artículos, lanzamientos y mucho más, siempre disponibles para ti a través del siguiente enlace.
