Tides of Tomorrow es el nuevo juego desarrollado por Digixart, estudio desarrollador del famoso juego de elecciones Road 96. En este nuevo juego, nos pondremos en la piel de un Tidewalker, gente con habilidades para ver las acciones que otros como nosotros han tomado en el pasado para decidir cómo actuar ante las situaciones a las que haremos frente. En un mundo post-apocalíptico en el que la humanidad sufre de una enfermedad provocada por la contaminación del agua llamada plastemia, deberemos hallar la solución para evitar el fin de nuestra especie. Si queréis conocer más en profunidad qué ofrece este título, os invito a que me acompañéis a lo largo de este análisis.
Este juego ha sido analizado en una Xbox Series X.
El destino de la humanidad en nuestras manos
El mundo que nos presenta Tides of Tomorrow es el fin de la especie humana. Como mencionaba en la introducción, la contaminación del agua ha provocado una enfermedad que se contrae al entrar en contacto con el agua del mar. Aunque suena algo que se puede evitar, a raíz de un desastre medioambiental, el nivel del agua es muy alto, haciendo que lo que queda de la civilización viva en aldeas flotantes. Con una sociedad dividida, el juego muestra cómo ante la falta de cura para la plastemia, la gente vive cada día como si fuera el último y por otro lado con la pena de saber que morirán convertidos en estatuas de plástico.

Para retrasar el avance de la enfermedad, existe una «cura»: el ozen. Esta sustancia controlada por una de las tres facciones que componen el juego será clave. Pues con ella recobramos salud y será la llave para mantener viva a la sociedad. Debido al control que tiene, el reparto no es igualitario, y la miseria reina en gran parte de las ubicaciones que visitamos.
Una propuesta jugable interesante
Junto a la narrativa de este juego, Tides of Tomorrow presenta un concepto jugable más que interesante. Al igual que en Road 96, debemos tomar elecciones para hacer frente a las situaciones a las que nos enfretamos. En este juego, estas decisiones vienen condicionadas por las visiones que podemos ver. Durante nuestra partida, seguiremos la estela de diferentes jugadores (si así lo deseamos) o del mismo. A golpe de gatillo, podremos acceder «a otro plano» para ver pistas que haya dejado el jugador al que seguimos. Desde pistas para recursos hasta flashbacks de situaciones cruciales en la historia. Estas últimas son muy importantes, ya que nos dan la posibilidad de ver las consecuencias de las acciones de quien seguimos para tomar o no el mismo rumbo.
Dentro de esta interacción con el mundo, en función de las decisiones que tomemos, los jugadores que decidan seguirnos se encontrarán con situaciones diferentes, tanto positiva como negativamente. Si hemos sembrado el caos en una ubicación, la seguridad se reforzará y será diferente para quien nos siga. Si hemos dejado un impacto positivo, la gente será más receptiva a la presencia de otros Tidewalkers.

Junto a las elecciones, el juego se mueve como un juego de acción en primera persona. Con la posibilidad de recolectar recursos y entablar conversación con la gente de los lugares por los que nos movemos. Además, gestionar el ozen es importante, al navegar entre las distintas islas flotantes, la plastemia nos afectará restando vida a nuestro personaje. Es por ello que os recomiendo siempre contar con una reserva mínima de 2 botellas de esta cura.
Tides of Tomorrow entra por los ojos
El tercer pilar sobre el que se asienta este juego es su apartado artístico. Con su estética cartoon y la combinación de colores muy vivos, Tides of Tomorrow consigue hacer que el jugador se sienta parte de la aventura. Junto a este apartado artístico tan destacable que nos hace sentir que estamos en zonas tropicales, encontramos un apartado técnico con ciertos problemas. El juego lucha en todo momento por mantener los 60 fotogramas por segundo, desgraciadamente no lo consigue mantener constantes en toda la aventura. Al acceder al interior de las islas flotantes, el framerate se vuelve inestable, pero nunca resultando molesto al jugador. Durante el resto de la aventura, contaremos con una banda sonora que será nuestra inseparable compañera sin destacar especialmente.

En conclusión, Tides of Tomorrow…
Tides of Tomorrow consigue combinar todo lo positivo de los juegos de elecciones junto a la acción en primera persona con un giro de tuerca como es el poder seguir el camino de otros jugadores. Gracias a ello, consigue dotar al juego de diversidad de situaciones y dilemas al jugador para hacerlo una experiencia más que entretenida. Si estos dos factores os resultan interesantes, este juego es para vosotros. Tides of Tomorrow está disponible para PlayStation 5, Xbox Series y PC a través de Steam. Como siempre, si queréis conocer más análisis como éste no os olvidéis de pasaros por vuestra casa, aquí en EntreMandos.

