Dentro del mundo de los juegos indie, las empresas buscan resaltar mediante mecánicas o estilos llamativos. Es aquí donde aparece Sol Cesto, un título desarrollado por Tambouille y publicado por Goblinz Publishing, que ha arriesgado con un roguelite más temerario, creando un título en el que toda su experiencia gira alrededor de la suerte, la estrategia y la incertidumbre, algo que se aleja bastante de un género que suele recompensar la habilidad y la paciencia del jugador.
Con esto, han creado un título con una estética diferente que plantea un cambio en cómo el jugador toma decisiones dentro del juego, debiendo calcular cada paso que damos, ya que la mala suerte puede arruinarte la partida. Por eso, no tienes el control completo en todo momento, y siempre deberás arriesgarte con cada elección, generando una atmósfera tensa e incómoda, con un sabor agrio en algunas ocasiones.

Un mundo sin amanecer
El inicio es bastante directo, te sitúa en un mundo que ha perdido el sol y donde tu objetivo será adentrarte en las mazmorras en su busca. Una premisa que funciona como base para su historia, pero que Sol Cesto no desarrolla de una forma tradicional, ya que en lugar de apoyarse en narrativa explícita construye una atmósfera tensa e incómoda en la que ese descenso hacia lo desconocido se convierte en la única forma que tienes, al menos durante los primeros minutos, de empezar a entender qué está ocurriendo realmente.
A medida que avanzas, se vuelve evidente que la historia importa menos que la propia experiencia, porque el juego introduce sus mecánicas sin grandes tutoriales y deja que seas tú quien encaje las piezas, lo que refuerza constantemente la sensación de estar dentro de un sistema que no controlas del todo, un entorno hostil en el que las reglas no siempre juegan a tu favor y donde te sientes pequeño frente a lo que ocurre, algo que encaja perfectamente con lo que propone el juego y que además actúa como preparación natural para todo lo que viene después.

Un mundo de probabilidades
En Sol Cesto, la base se encuentra en su sistema de cuadrículas 4×4 donde no seleccionas la casilla que quieres sino la fila, debiendo sopesar los riesgos que se encuentran en ella frente a las posibles recompensas. Esto provoca que debamos ser más reflexivos con cada decisión, pudiendo sacrificar un punto de vida a cambio de tesoros o arriesgarte en un intento de curarte en una situación difícil. Así, cada run se convierte en una constante partida contra el azar, donde deberás arriesgar de forma continua, siendo esta premisa el sello distintivo del juego.
Conforme avanzamos, encontraremos los dientes malditos, que modificarán las probabilidades y te permitirán poner el sistema ligeramente a tu favor, pero nunca llegarás a romperlo, ya que todo está calculado para que no puedas dominarlo por completo, sino que debas moverte sobre una cuerda floja con cada elección. Esto da lugar a un sistema tenso, incómodo y con una dificultad elevada que te empuja a intentarlo una y otra vez.
Por último, contarás con varios personajes diferentes entre sí, pudiendo encontrar opciones como el caballero, la guerrera o el aldeano, entre muchos otros. Cada uno es único en su forma de jugar, ya que cuenta con una habilidad propia, como es el caso del caballero, que te permitirá seleccionar una línea vertical en lugar de la horizontal habitual, o la guerrera, que se moverá de forma aleatoria a una casilla cercana.

Un diseño visual oscuro e incomodo
Sol Cesto tiene un estilo visual que puede no agradar a todos. Su diseño oscuro, grotesco y bastante representativo transmite la sensación de que algo no está bien, que algo va muy mal en este mundo. Esto refuerza la premisa que he comentado repetidas veces, busca incomodar, hacerte sentir incómodo para que no puedas estar tranquilo mientras juegas.
En cuanto a su banda sonora, sigue la misma línea, acompañando muy bien la atmósfera tensa y pesada, transportándote a una experiencia ligeramente desagradable, como si estuvieras en un pozo de brea del que no puedes salir ni moverte.

El final de mi aventura
Para acabar quiero decir que Sol Cesto no es un juego para todo el mundo, porque es muy diferente a lo que los jugadores están acostumbrados. La ausencia de controlar cada paso, no tener un avance claro con una mejora visible es lo que lo hace brillar con luz propia dentro de su genero. Lo que propone es una experiencia que te obliga a tomar decisiones que no dependen únicamente de tu mano, puesto que las probabilidades dominan la mazmorra. Tú solo escoges cuánto estas dispuesto a arriesgar sabiendo que el resultado no siempre será el que deseas.
Por ultimo quería agradecer a Tambouille por haberme permitido probar este titulo, en el que he aprendido que no todo es avanzar a lo loco y adquirir múltiples mejoras, sino que hay títulos como Sol Cesto que la clave radica en una simple tirada de azar que determina si vives o mueres, y lo único que puedes hacer es intentar calcular tus posibilidades a cada paso. Desde EntreMandos os instamos a darle una oportunidad si os gustan los titulos que os pondran a prueba a cada paso.

