Análisis de Brokenlore Don’t Lie, un breve juego de terror

Análisis Brokenlore Don't Lie

Ya son varios los juegos lanzados de la saga Brokenlore. De hecho, además de este Brokenlore Don’t Lie del que hoy os traigo mi análisis tras jugarlo en PC, el estudio tiene ya dos entregas futuras planificadas. Así pues, y tras las impresiones de mi compañero Daniel, todas ellas dan la sensación de formar un compendio de historias independientes, pero en cierto modo relacionadas entre ellas por elementos comunes. Hayas jugado o no las anteriores entregas, sigue a mi lado y te cuento que me ha parecido Brokenlore Don’t Lie

A nivel de historia, el juego empieza de una manera bastante sencilla. Junko está en su apartamento cuando empieza a pasar algo extraño. Una misteriosa figura aparece al otro lado de la puerta y, a partir de ahí, la realidad comienza a cambiar. 

Análisis de Brokenlore Don’t Lie: Una historia que toca temas sensibles

Lo que al principio parece una situación cotidiana termina convirtiéndose en un viaje por los recuerdos, miedos y problemas de la protagonista. Los escenarios empiezan a deformarse y algunos lugares conocidos se convierten en espacios enormes, repetitivos y difíciles de entender. 

Brokenlore Don’t Lie es una experiencia de terror psicológico que apuesta más por la tensión y la atmósfera que por los sustos fáciles. No tenemos jumpscares y lo que ocurre delante de nuestros ojos puede ser difícil de entender para algunos. La mezcla de situaciones un tanto extrañas y la falta de contexto, puede ser que merme el «enganche» de muchos jugadores con su narrativa. Aun así, creo que las ideas que toca están claras y el mensaje final es bastante entendible. 

Jugablemente, el título de Serafini Productions coquetea con los walking simulators y los juegos de espacios liminales que se han puesto tan de moda últimamente. La mayor parte del tiempo estarás caminando, observando los escenarios e interactuando con algunos objetos, siguiendo las indicaciones que vagamente indica el juego. Hay pequeños puzles y algunas zonas de exploración, pero ninguno acaba siendo un reto especialmente importante. 

Una jugabilidad algo escasa

También encontramos algunos pequeños laberintos y zonas donde tenemos que buscar ciertos elementos. Funcionan como una pausa dentro de la narrativa, aunque en ocasiones he tenido la sensación de que rompen un poco el ritmo. Un claro ejemplo de ello es el juego Fantasy Boy, un videojuego al que nuestra protagonista le dedica horas tanto en la vida real como en lo que nos acaba sucediendo en esos «otros» escenarios. 

En definitiva, estamos ante una jugabilidad muy sencilla, que exigirá poco o nulo reto al jugador y que basa toda su estructura en la ambientación

Respecto a esta ambientación, sí que he de decir que me ha parecido muy lograda. El apartado visual es el principal protagonista y eso implica que algunas escenas están muy bien conseguidas. Los escenarios realistas contrastan con las partes más surrealistas y el resultado puede ser bastante inquietante. 

Además, hay momentos en los que el juego utiliza deformaciones corporales, espacios imposibles y elementos colocados en lugares donde no deberían estar o de un tamaño inapropiado. Obviamente esto no es nuevo dentro del género, pero creo que se sienten bien introducidos y no «con calzador». 

Eso sí, como decía, no esperéis encontrar sustos constantes. Brokenlore Don’t Lie apuesta mucho más por la tensión que por los jumpscares. Personalmente, creo que es una buena decisión porque encaja mejor con el tipo de historia que quiere contar. 

Análisis de Brokenlore Don’t Lie: Apartado visual remarcable

Hay momentos bastante desagradables visualmente, especialmente para quienes tengan ciertos problemas con ojos o cuerpos deformados. Y en algún momento hay alguna escena demasiado explícita. Pero creo que todo ello tiene un propósito dentro de la historia y no es un «añadido más». 

En el apartado visual, el juego da la talla pese a ser obra de un estudio indie. Los escenarios realistas tienen un buen nivel de detalle y la iluminación ayuda mucho a crear la atmósfera. 

Hay algunos problemas menores de acabado y algunas animaciones podrían estar mejor. Pero por suerte, no llegan a arruinar la experiencia. Lo que hace es recordarnos el presupuesto del juego. 

En cuanto al sonido, cumple con su cometido. La música y los efectos ayudan a crear tensión, especialmente cuando el juego te deja con lo mínimo en la pantalla. 

De lo que sí hay que tomar nota es de que es un juego muy corto. Yo lo he finalizado en menos de dos horas (de hecho, hay un logro en Steam por ello), pero el juego puede largarse algo más si decides ir a por los pocos coleccionables que hay en toda la aventura. 

En definitiva, Brokenlore Don’t Lie

En definitiva, Brokenlore Don’t Lie sigue la estela de las obras anteriores del estudio y nos deja un indie muy cortito que se basa, sobre todo, en la ambientación y en lo visual. Jugablemente parco y falto de ideas nuevas, el que se acerque lo debe hacer por su historia/mensaje y porque lo que haya visto en los tráileres le haya llamado la atención. Si buscas una jugabilidad que te atrape, no lo encontrarás aquí. Pero si eres de los que gusta de una buena ambientación y un terror aceptable, debes probar Brokenlore Don’t Lie 

6.8

Nota

6.8/10

Lo Mejor

  • Su apartado audiovisual 
  • Los temas tratados

Lo Peor

  • Escasa duración
  • Jugablemente muy parco