Pocas veces le digo que no a un shooter. Y si éste tiene una buena ambientación, mejor que mejor. Y eso es lo que me llamó la atención del juego que hoy os traigo a análisis, Twisted Tower. Lanzado el pasado 18 de agosto por Atmos Games (estudio formado por el solo dev Thomas Brush), estamos ante uno de esos juegos, por lo menos, llama la atención por lo visual. Pero ¿hay algo más? Pues seguid leyendo y os cuento si merece la pena.
Una historia que se limita a cumplir
Empezando por su historia, seremos Vincent, un joven que se adentra en un resort/parque temático abandonado de los años 50 para encontrar y rescatar a Charlotte, el amor de su vida. Lo que en teoría parece una misión de rescate pronto se convertirá en una pesadilla cuando Vincent descubre que el lugar está controlado por V.C. Twister, un antiguo creador de espectáculos que convierte la torre en un macabro programa de entretenimiento.
He de decir que, salvo algo de interés en la parte final del juego, el planteamiento no es nada innovador y creo que sirve como mero hilo para ir ambientando el juego y que nos mantenga con cierto interés por ver su final. Suele ocurrir que en los shooters (y especialmente los más humildes) la historia es lo de menos. Y en este ocurre lo mismo. Aunque se agradece algo de misterio sobre el protagonista y su amada, realmente es algo que al cabo de unos días se te habrá olvidado.


Jugablemente muy entretenido
La parte verdaderamente importante de un shooter en primera persona como éste es su jugabilidad. Y aquí he de decir que Twisted Tower no defrauda. La base es clara, disparar a los enemigos, que no dudarán en ir a por nosotros sin ningún tipo de manía.
Si bien la variedad de enemigos va incrementando de manera progresiva hasta el final del juego, tampoco tenemos un número apabullante de ellos. Eso sí, es un número más que correcto para las 5 horas que te puede durar el juego.
En cuanto a su gunplay, también he de decir que el juego deja muy buenas sensaciones y es un acierto el contar con 10 tipos de armas diferentes, sintiéndose bastante distintas entre todas ellas. No faltarán las máquinas expendedoras en las que, a lo largo de la aventura, podremos ir mejorando sus atributos como más daño, disparo alternativo, menor tiempo de recarga, etc.
Además de este variado conjunto de armas y un buen apartado shooter en sentido estricto, el juego añade una ligera capa de plataformas en las que poco a poco vamos desbloqueando habilidades como el dash o el doble salto que aportan más variedad al conjunto. Además, los escenarios y su buen diseño ayudan a esta movilidad que tanto se pone a examen en un shooter. En ciertos momentos, la búsqueda de ciertos objetos o el gancho y breves secuencias a resolver en un tiempo limitado aportan más riqueza a un apartado jugable ya muy bueno de por sí.
Así pues, a modo de resumen, estamos ante un muy buen apartado jugable que aúna una buena selección de armas, escenarios bien diseñados y que dan bastante juego y una capa de plataformas que aporta variedad.


Análisis Twisted Tower: un gran apartado visual
Pero volviendo a lo que os comentaba al principio, en relación con su apartado visual, he de decir que creo que este es otro gran pilar que sustenta la nota en este análisis de Tiwsted Tower.
El apartado visual de Twisted Tower apuesta por una estética muy marcada que mezcla el terror, el humor negro y una ambientación de parque de atracciones retro. El juego utiliza una clara inspiración en los espectáculos y diseños de mediados del siglo XX, pero con un toque mucho más siniestro y grotesco.
Una de las cosas que más me ha gustado es el contraste entre escenarios coloridos y situaciones perturbadoras. La torre está dividida en diferentes zonas (las iremos subiendo con un ascensor conforme desbloqueemos su acceso), y cada una presenta una identidad visual propia: desde un hotel de aspecto decadente hasta un parque acuático, un casino repleto de payasos, un bosque carnavalesco o incluso una estación espacial. Creo que se consigue así una variedad que ayuda a no caer en la repetitividad en la que es fácil que caiga un shooter.
Los personajes y enemigos también tienen esos diseños exagerados y caricaturescos. Sus formas pueden resultar divertidas de primeras, pero acaban siendo bastante inquietantes dentro del contexto del juego. La estética recuerda en ciertos momentos a una película de animación oscura, combinando personajes casi infantiles con escenarios y situaciones bastante macabras.
En definitiva, una identidad visual que, además de ser variada, ayuda a dar ese tono intrigante y terrorífico que el autor entiendo que pretende.


Análisis Twisted Tower: Rendimiento técnico
En cuanto a su rendimiento técnico, he de decir en este análisis que Twisted Tower debería funcionar en equipos bastante modestos. En el PC jugado cumplía de manera sobrada los requisitos, pero creo que estamos ante un título muy pulido y del que puedo decir que no he tenido ningún bug.
Tenemos un apartado de configuración gráfica bastante sencillo, con varios niveles de calidad y opciones para ajustar resolución, texturas, sombras, efectos, antialiasing y V-Sync. Eso sí, se echan en falta opciones más avanzadas de personalización y tecnologías de reescalado como DLSS o FSR. Pero recordemos que estamos ante un título indie y esto suele venir más de la mano de juegos con más presupuesto.


En definitiva, Twisted Tower…
Twisted Tower es un gran shooter que se sirve de un excelente apartado audiovisual para brindarnos un juego muy entretenido y que no sólo entra por los ojos, sino que jugablemente se siente muy divertido. Entendiendo que no has venido aquí por su historia y lo que buscas es un juego a un PVP muy competitivo y que te de unas cuantas horas de diversión, Twisted Tower es una apuesta segura para los amantes de los shooters. Y si eres de los que disfruta con una ambientación macabra y un llamativo apartado audiovisual, debes jugar sí o sí a Twisted Tower.
