Cuando el shooter se vuelve simulador: tres experiencias extremas

Tres juegazos de Simulación

Los shooters son uno de los géneros que más jugadores abarcan de toda la industria. Un género que prácticamente desde sus comienzos contó con una ingente cantidad de fans, que, vivieron un momento muy dulce con la llegada de Call of Duty. No obstante, la mayoría de títulos que encontramos en la industria han intentado recrear el éxito de Activision, contando con juegos rápidos, frenéticos y donde lo más importante siempre ha sido la diversión. Ahora bien, dentro de este oceáno de propuestas, existe un pequeño resquicio donde nacen juegos duros, lentos y en muchas ocasiones toscos. Eso sí, cuentan con una sensación de tensión e inmersión que no encontrarás en otro lugar.

Hablamos concretamente de esos shooters que intentan acercarse más a la simulación que al componente arcade. Juegos que muchas veces son desconocidos para el gran público y a los que hoy dedico este breve artículo. Concretamente, he seleccionado tres juegos que dentro de este basto nicho son bastante reconocibles. Partiendo de esta base, los he ordenado dependiendo de su accesibilidad, comenzando por el que tiene una puerta de entrada más sencilla y terminando con el más denso. Si estáis listo, vamos al lío.

Ready or Not, el arte de ser un SWAT

Ready or Not, es el juego más accesible dentro de este listado por varios motivos. El primero de ellos es su escala. Estamos ante un juego donde tendremos que dirigir un equipo de cuatro SWAT mientras superamos misiones que incluyen desde la eliminación de enemigos, hasta el rescate de rehenes o la desactivación de explosivos. Los escenarios están llenos de detalles y podremos ver siempre sus mapas antes y durante la misión a través de una especie de tablet. Como te comento, la escala es reducida, son combates muy cercanos donde cada bala cuenta y donde la toma de decisiones ocurre en segundos. Aquí, dudar es morir.

Si no has jugado a la mítica saga SWAT, Ready or Not, es lo más parecido que vas a encontrar ahora mismo. En este título la preparación de la misión es casi tan importante como la propia acción. Antes de lanzarnos a la misión podremos acceder al objetivo, así como a un plano de la localización. Esta información es crucial para prepararnos correctamente. Por ejemplo, si se trata de una situación con rehenes, es interesante llevar con nosotros equipamiento no letal como granadas flash o gas lacrimógeno.

Además de esto, la acción es realmente dura y estratégica. El juego nos permite disfrutar de su modo campaña en solitario o en cooperativo. En el caso de hacerlo en solitario, tomaremos el rol de líder de escuadrón y tendremos que dar órdenes sobre el terreno a nuestro equipo. Coordinar asaltos a salas, usar correctamente el equipamiento supone un gran reto. Por otro lado, jugar a Ready or Not en cooperativo puede ser aún más complejo al depender de nuestra coordinación con nuestros amigos. En sí, la obra de VOID Interactive, es una fantástica puerta de entrada al género.

Hell Let Loose, el simulador de estrés postraumático

Otro de los juegos que no pueden faltar en este artículo es el Hell Let Loose. Uno de los juegos de simulación más brutales e inmersivos que puedes encontrar en el mercado. Volviendo a la gran Segunda Guerra Mundial, el juego es capaz de recrear la atmósfera de este conflicto bélico como ningún otro. Primero que nada, tenemos que tener que el concepto de guerra está muy presente. Hemos pasado de los pasillos y la acción dura y encarnizada por un conflicto a gran escala. En Hell Let Loose, combatiremos con hasta 100 jugadores. Una auténtica salvajada que viene acompañada de unos mapas de una escala muy ambiciosa.

A priori, muchos podrían pensar que estamos simplemente ante un Battlefield, con una ambientación más profundo y un gameplay más tosco. Pero, la realidad es muy distinta. Jugar correctamente a Hell Let Loose, requiere de una preparación mayor. Aquí, los equipos se dividen por escuadrones. Cada uno de ellos cumple una función. Por ejemplo, sólo hay dos escuadrones de francotiradores por equipo, conformados por dos personas cada uno, el oteador y el francotirador. Además de esto, las radios están limitadas. Es decir, el comandante, quien dirige la acción de forma estratégica y da orden a las escuadras tiene línea directa con los líderes de pelotón, quienes a su vez, transmiten la información pertinente a la patrulla.

Como ves, el sistema de comunicación es mucho más complejo que en otros títulos. Aquí el objetivo es cumplir con tu deber como patrulla. No esperes realizar una partida corriendo y dando saltos mientras disparas. Hell Let Loose, busca que te posiciones, que apoyes a tu escuadrón y que tomes objetivos. Todo esto se desarrolla en una acción donde no hay ningún tipo de HUD. No sabes si tus disparos aciertan o no, o si ha sido suficiente para eliminar al enemigo. El silencio de los bosques y la dureza de sus trincheras hacen que estemos ante uno de esos títulos que merece la pena probar.

ARMA Reforged, el simulador masivo

Es imposible hablar sobre simuladores sin mencionar a la gran saga ARMA. Prácticamente desde sus inicios, la franquicia tenía claro que su objetivo era ofrecer una acción mucho más profunda que el resto de juegos del mercado. Y vaya si lo ha conseguido. ARMA Reforged, nos permite vivir tanto conflictos clásicos como la guerra moderna. Si los mapas de Hell Let Loose, pueden impresionar, aquí simplemente intimidan. Para que te hagas una idea, existen localizaciones reales que se han llevado al juego, siendo una de las más recientes la isla de Tenerife.

Dentro del juego, tenemos una infinidad de opciones jugables. Siendo la más clásica el combate por equipos, donde tendremos que organizarnos en escuadrones y tomar puntos claves. Tomar estas localizaciones nos generarán mejores puntos de aparición así como la posibilidad de obtener suministros con los que obtener vehículos. Tendremos un poco de todo, pasando de los clásicos jeeps a poderosos helicópteros.

No obstante, el principal atractivo de ARMA, reside en su simulación dura. Aquí, una bala perdida puede cambiarlo todo. Necesitarás vendarte o incluso medicarte para poder continuar con la misión si recibes una fractura. El nivel de obsesión es tan grande que en ocasiones tendrás que realizar una RCP a un compañero mientras un médico comienza a inyectarle fármacos. Siguiendo esta línea del realismo, la balística está a un nivel que pocos juegos pueden asumir. Cada arma cuenta con sus peculiaridades y dispararlas se siente muy diferente entre unas y otras. Siendo francotirador, requerirás de un oteador para poder afinar el disparo dependiendo de la distancia. También para asegurarte que el disparo impacta, ya que, como no, aquí tampoco existe ningún tipo de información visible en pantalla.

A todo lo anterior, hay que sumarle que uno de los grandes alicientes de este título es la posibilidad de añadir mods. Existen de todo tipo y cambian radicalmente la experiencia. Cabe recordar que DayZ nació siendo uno de estos mods.

Y hasta aquí nuestro artículo sobre juegos de simulación bélica. Desde EntreMandos esperamos que este breve contenido te ayude a dar el paso e iniciarte en un género que muchas veces pasa desapercibido.

administrator
Psicólogo amante de los juegos cooperativos, el RPG y de disparar a todo aquello que se mueva.

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