Tomb Raider: Legacy of Atlantis es uno de los grandes lanzamientos que hemos podido ver durante la reciente Gamescom. Este nuevo lanzamiento tiene como objetivo trasladar a la actualidad todo un clásico como la primera entrega de una de las sagas más carismáticas de la historia del videojuego. Aquí, revisitaremos la historia de una Lara Croft que viajará por templos y mundos olvidados de la antigua Grecia.
En este sentido, el equipo Crystal Dynamics y Flying Wild Hog han trabajado no sólo para respetar la esencia de la obra original, sino para mejorarla e innovar respetando su espíritu. Este es un sentimiento que ambos estudios se han focalizado en transmitir durante toda la presentación.
Un apartado visual renovado
Seguramente, lo que más impresione de este nuevo lanzamiento es el espectacular cambio visual. El juego ha evolucionado haciendo uso del ya archiconocido Unreal Engine 5. Este motor hace que el juego luzca de maravilla, principalmente en los templos donde la iluminación es un elemento fundamental. De igual forma, el modelado de Lara está muy bien conseguido. No obstante, como ya digo, lo más espectacular son los escenarios.
En esta pequeña demostración hemos podido observar el puzle de Damocles y la estancia contaba con un apartado técnico espectacular. Eso sí, no todo se basa en mejoras técnicas. El juego, aunque quiere mantener la base jugable ha incluido algunos cambios muy interesantes. El primero de ellos es un pequeño árbol de habilidades que resultará muy útil para explorar los diferentes escenarios. Por ejemplo, el equipo nos ha mostrado que, una de las habilidades a mejorar es el aumento de alcance de las pistolas, lo que nos permitía superar el puzle de Damocles de una forma mucho más sencilla.

Asimismo, el juego ha renovado por completo el sistema de curación. En la obra de 1996, simplemente encontrábamos botiquines por el mapa. Sin embargo, con el objetivo de que se sienta más orgánico y un puntito más realista, el equipo lo ha sustituido por un sistema de crafteo. De tal forma que, durante la exploración encontraremos diferentes objetos que podremos combinar para la creación de brebajes.
El parkour sigue siendo clave
Otro de los elementos que han sido completamente renovados es el sistema de parkour. Durante la demo hemos podido observar como Lara no sólo daba saltas y realizabas piruetas directamente sacadas de la obra original, sino que, trepaba por muros y se movía con una enorme agilidad. He sentido que los saltos eran bastante precisos y parecía sentirse cómodo a los mandos.
Con todo esto, queda claro que el juego cuenta con muchas de las virtudes que cabría esperar de un remake de un título tan querido. Sin embargo, el aspecto que más frío me ha dejado ha sido el combate. Durante la demo pudimos ver a Lara enfrentarse a un leopardo y, aunque se nota que este apartado ha sido mejorado, el enfrentamiento terminó resultando algo anticlimático.

Me explico. Entiendo perfectamente que se haya querido mantener cierto respeto por la obra original, pero el combate contra la criatura se hizo un pelín pesado, con Lara disparando constantemente mientras el leopardo se limitaba prácticamente a cargar una y otra vez contra el jugador. Ver cómo le vaciábamos varios cartuchos de escopeta y el animal continuaba abalanzándose sobre nosotros como si nada terminó restándole bastante impacto al encuentro y, personalmente, me dejó bastante frío.
No obstante, el estudio señala que existen múltiples forma de adaptar la experiencia. En su selector de dificultad por ejemplo, podrás ajustar la dificultad de los puzles y los combates por separado. Con todo esto, creo que el equipo ha realizado un muy buen trabajo trayendo al presente todo un clásico de la industria. Como siempre, desde EntreMandos estaremos muy atentos a todas las novedades.
