Towerborne es el último juego publicado por Xbox Game Studios y desarrollado por Stoic, responsables de la trilogía The Banner Saga. En esta ocasión el estudio cambia de registro para ofrecer una propuesta que mezcla acción lateral al estilo beat ‘em up con una progresión RPG. Con su versión final ya disponible, se nota mucho más pulido y con más contenido.
El mundo de Towerborne parte de un escenario apocalíptico. Tras la invasión de unos monstruos que arrasaron ciudades enteras, la humanidad se vio obligada a refugiarse en el Campanario, una enorme torre que funciona como último bastión de la humanidad.
Encarnamos a un As, un guerrero renacido cuya misión es recuperar el territorio perdido. Ya comparando con la versión previa, la narrativa ahora tiene más presencia, con mayor carga de diálogos y cinemáticas que desarrollan el trasfondo y dan más peso a los personajes. La historia fluye mejor y acompaña de forma más natural.

Acción directa con profundidad RPG
En Towerborne, el combate es el eje central de la experiencia. Sin reinventar el género, consigue capturar esa sensación clásica de avanzar limpiando escenarios muy unida a los beat ‘em up. Nos abrimos paso a base de combos, compuestos por ataques rápidos, golpes más contundentes y habilidades especiales, todo con un ritmo ágil y muy satisfactorio.
Las cuatro clases disponibles marcan diferencias claras en estilo y sensaciones. Por ejemplo, el clásico guerrero con espada y escudo, centrado en la defensa y en golpes contundentes o el mago de fuego, que no necesita ningún tipo de explicación. Cada clase evoluciona por separado y está asociada a un tipo de arma concreto, aunque el resto del equipo puede intercambiarse. Las variaciones en atributos y efectos pasivos permiten ajustar la configuración al gusto, mientras que los Umbra, nuestros compañeros peludos, aportan habilidades adicionales que amplían las posibilidades.
La progresión tiene un peso constante. Las misiones ofrecen distintos niveles de desafío y recompensas acordes, lo que anima a repetir encargos para optimizar el equipo. Ese bucle de combatir, mejorar y volver a intentarlo es uno de los grandes motores del juego, pero a la larga puede hacerse un poco repetitivo.
El cooperativo para hasta cuatro jugadores es otro de los puntos fuertes del juego. Jugar acompañado multiplica la diversión. Además, el sistema de emparejamiento funciona bastante bien y te une con otros jugadores de nivel similar.

Exploración más libre
En la versión previa, el mapa del mundo estaba dividido en celdas, pero eso ha cambiado en la versión final. Ahora el mundo se trata de un mapa abierto, en el que poco a poco vamos abriendo zonas. Nos desplazamos libremente e interactuamos con distintos puntos que activan misiones y eventos.
A nivel de escenarios, o, mejor dicho, de biomas, también tenemos más variedad. Aunque algunas localizaciones comparten elementos visuales, la combinación de enemigos y objetivos introduce suficientes variaciones para que cada incursión tenga su propio matiz.
Arte con personalidad
En el apartado visual destaca su acabado artístico, con personajes en 3D que parecen dibujados a mano. Los diseños están más definidos y las animaciones se sienten más pulidas. El uso de efectos en forma de sprites 2D le da una mayor personalidad y coherencia, reforzando esa sensación de ilustración viva en movimiento.
La música acompaña con temas que encajan tanto en los momentos de calma dentro del Campanario como en la intensidad de las misiones. Algunos osn bastante épicos y suenan muy bien, tiene una buena banda sonora. A nivel técnico el rendimiento es estable y transmite la sensación de un producto bien terminado.
Conclusión
Towerborne encuentra su lugar gracias a una mezcla equilibrada de acción accesible y progresión profunda. Su combate funciona, la evolución del personaje engancha, aunque puede hacerse repetitivo, pero el cooperativo eleva la experiencia. Sin buscar romper moldes, logra ofrecer una propuesta con identidad y suficiente personalidad como para destacar dentro del género. Es un juego muy recomendable.
Antes de terminar, dar las gracias a Stoic y a Xbox Game Studios por proporcionarnos la clave necesaria para la realización de este análisis. Recordad seguirnos en EntreMandos para manteneros informados de todas las novedades del mundo del videojuego.
