El Trasgo más odiado del reino vuelve con su tercera entrega y en el día de hoy os traemos el análisis de Styx Blades of Greed. Después de una década desde el último título de la saga, Styx quiere hacer de las suyas y recuperar sobre todo, los fragmentos de cuarzo que le permitirán mejorar sus habilidades ya de por si innatas. Pero en este análisis de Styx Blades of Greed me he encontrado con luces aunque también con una serie de sombras, empezando por un rendimiento bastante irregular. Aunque valoraremos a continuación si la propuesta mejora lo visto en sus entregas anteriores.
He jugado a Styx Blades of Greed en una Playstation 5 Slim. Queremos agradecer a Nacon el habernos facilitado un código digital que nos ha permitido disfrutar de esta experiencia en las sombras.
Se potencia la historia con más diálogos y cinemáticas pero, ¿Es interesante lo que nos propone el título?
Tras una década desde su última entrega, Styx Blades of Greed ha querido mejorar y seguir con la propuesta de sus antecesores. En ciertos aspectos, se nota que ha evolucionado o al menos, lo ha intentado. En cuanto a la historia, esta cuenta con un mayor número de diálogos y unas cinemáticas que harán su aparición en los momentos más importantes de la aventura. Pero antes de nada y a modo de resumen, os contaré que el argumento de este tercer juego de la saga sigue protagonizada por el trasgo más odiado del reino, Styx. El cual quiere procurar todos los fragmentos de cuarzo posible y también darle guerra a un Imperio que regenta bajo puño de hierro.

Nosotros visitaremos distintas partes del reino en busca de estos fragmentos de cuarzo. Lo haremos casi a nuestra libre elección, pudiendo interactuar en mapas con zonas medianas en las que incluso completar tareas secundarias. Cuando lleguemos a cierto punto, volveremos a centrarnos más en la misión principal y pasaremos a realizar encargos más lineales con objetivos concretos. Los miembros de nuestra tripulación se irán uniendo a nuestra causa, aunque es cierto que su presencia no se ha explotado lo suficiente. Al final, se encuentran en nuestra especie de barco volador que sirve como punto de reunión. Los que no nos proporcionarán recurso, su conversación será excesivamente parca y por tanto, innecesaria.
Por lo tanto, contamos con una historia que a veces, se detiene demasiado en estas cinemáticas. Sentimos que realmente no está ocurriendo nada interesante, pues su ejecución es siempre lenta y falta de chispa. Tampoco es que las conversaciones aporten demasiado y, salvo Styx, los demás personajes no cuentan apenas con carisma.
Styx Blades of Greed, análisis: Un espacio de juego abierto y una jugabilidad que funciona, aunque se le ven ciertas costuras
Como comentábamos con anterioridad, el mapa de Styx Blades of Greed es abierto. Este se divide en zonas que podremos visitar según un orden no establecido. Una vez en ellas, podremos movernos y mediante una brújula, buscar esos fragmentos de cuarzo que tanto anhela nuestro protagonista. Los mapas están diseñados para que el sigilo sea funcional. Se podrán apagar luces (velas, candiles), meternos debajo de las mesas, dentro de armarios, agazaparnos en esquinas oscuras, violentar al enemigo desde las alturas, etc. A todo esto anterior y, en contra, le sumamos ciertas trampas que puedan existir. Como es el caso de ballestas mágicas que nos pulverizarán si nos ponemos dentro de su rango de tiro.

Las localizaciones, además, están plagadas de enemigos. Estos, no son demasiado variados, principalmente encontramos humanos y dentro de ellos, distintas clases. Los hay que atacan a distancia, soldados rasos, grandullones más fuertes, caballeros con armadura y simples civiles que no podrán atacarnos, pero si avisar a estos. Por otro lado, también hay animales de fantasía que nos darán más de un quebradero de cabeza. Para afrontarlos, contamos con multitud de habilidades que asignaremos a distintas ruedas y que añadiremos o mejoraremos en sus respectivos árboles de habilidad. Algunas gastarán ámbar y otras gastarán recursos. Por ejemplo, disponemos de la posibilidad de hacernos invisibles, lanzar cuchillos, generar un clon, tirar una botella a modo de distracción… entre otros.
Podremos atacar por la espalda a nuestros enemigos y rematarlos sigilosamente (manteniendo el botón cuadrado) o realizando una muerte más rápida pero más ruidosa. Existe el ataque directo siendo poco recomendable que ya solamente podremos golpear o esquivar y las animaciones son bastante deficientes. La IA a veces reacciona correctamente, si nos detectan y conseguimos escapar, buscarán por la zona e incluso mirarán debajo de las mesas o dentro de barriles para encontrarnos. Aunque no siempre funciona así de bien, puesto que si desaparecemos del todo, estos soldados volverán a sus rutinas habituales pasando por alto que habían descubierto o visto un cadáver a penas hace escasos minutos. Sumado a esto, he sufrido diversos bugs en sus comportamientos que también te sacan un poco de la experiencia.
Un mundo de fantasía con personalidad propia, aunque con un rendimiento muy irregular
Styx Blades of Greed utiliza Unreal Engine 5, con todo lo bueno y malo que eso conlleva. Sabemos que en consolas suele generar más de un problema de rendimiento y, en esta aplicación al universo de Styx, por desgracia; no es la excepción. He jugado en todo momento a la versión que ya contaba con el parche de lanzamiento, a pesar de ello, he padecido un rendimiento muy irregular. La resolución es inestable, en algunas zonas se observa nitidez, en cambio en otras, se aprecia cierta borrosidad. Igual que en la distancia de dibujado. Pero, sobre todo, el mayor problema es la tasa de fotogramas que llega incluso a pegar tirones importantes.
El arte en sí me ha gustado bastante. El mundo de fantasía que propone es bastante peculiar y sí que tiene cierta diferenciación con otras propuestas. No es que invente o reinvente nada, pero estos mapas de exploración muy vertical cuentan con un buen diseño también a nivel visual. El sonido cumple sin grandes alardes, como sus voces en inglés. Cuenta, con textos y subtítulos en español.

Styx Blades of Greed, análisis: Conclusión
Styx Blades of Greed muestra luces y sombras en sus diversos apartados. Es un videojuego de sigilo que sigue la estela de sus predecesores, pero pretende incorporar mejoras y un apartado visual mucho más resultón. ¿El resultado? Que todo lo que antes ya funcionaba sigue funcionando, aunque es cierto que el título cuenta con ciertos bugs que alteran la experiencia. En cualquier caso y cuando el videojuego cumple, es divertido y propone varias formas de alcanzar los objetivos propuestos. El título necesita urgentemente una optimización en su rendimiento, por lo demás, nos encontramos con todo lo que hemos venido a buscar y además, sumamos más motivos para odiar a los trasgos.
Styx Blades of Greed está disponible para Xbox Series X|S, PS5 y PC. Descubre todas las novedades relacionadas con la industria del videojuego en EntreMandos. Noticias, análisis, artículos, lanzamientos y mucho más, siempre disponibles para ti a través del siguiente enlace.
