Si tuviéramos que decir una compañía ha marcado la historia de los videojuegos, esa es sin duda Nintendo (todas nuestras noticias aquí, y su web oficial). La empresa nipona lleva más de 40 años creando algunas de las franquicias más importantes de la industria y demostrando que no siempre hace falta tener un apartado técnico de última generación para ofrecer experiencias inolvidables.
Nintendo tiene un catálogo tan amplio y abarca tantas generaciones que dejar fuera algunos juegos es prácticamente imposible sin generar debate. Por ello, en esta ocasión he preferido decantarme por tener en cuenta solamente la última década de lanzamientos. Que aun así no dejan de ser pocos, pero ya acotamos bastante a los candidatos.
Como siempre en este tipo de artículos, este top es totalmente subjetivo y es única y exclusivamente mi opinión personal. He intentado tener en cuenta mis sensaciones al jugar y lo que supuso cada título en el momento de su lanzamiento. Así que, sin darle más vueltas, vamos a ello.
5. Pikmin 4, una gran saga de Nintendo tan clásica como infravalorada
Durante muchos años, Pikmin ha sido (y quizás, lo sigue siendo) una de las sagas más infravaloradas de Nintendo. Sin embargo, Pikmin 4 consiguió acercarla a un público mucho más amplio sin renunciar a todo lo que la hacía especial.
La gestión de recursos, la exploración y la estrategia siguen siendo la base de la experiencia, pero esta entrega introduce suficientes novedades para hacerla mucho más accesible. Los más puristas pueden tachar esta accesibilidad como algo negativo, pero, ¿qué hay mejor que algo que te gusta pueda llegar al más gente? Que más gente conozca y disfrute de una saga con la que tu también disfrutas, es algo muy especial.
Explorar jardines, casas o parques desde el punto de vista de unas criaturas diminutas sigue transmitiendo esa sensación única que muy pocos juegos consiguen replicar.
Quizá nunca haya alcanzado la popularidad de Mario o Zelda, pero creo que Pikmin 4 merece un hueco entre los mejores trabajos de Nintendo.
4. Luigi’s Mansion 3, el regreso de Luigi por todo lo alto
Puede que Luigi siempre haya vivido a la sombra de su hermano, pero con Luigi’s Mansion 3 consiguió demostrar que también puede protagonizar auténticos juegazos. Si bien es cierto que las dos entregas anteriores de la saga son muy buenas, esta tercera parte da un gran salto en todos los sentidos.
La aventura nos lleva a un enorme hotel, que, cómo no, está encantado. Cada planta tiene una ambientación completamente diferente, yendo desde estudios de cine hasta castillos medievales o museos.
A nivel jugable, la aspiradora vuelve a ser la gran protagonista. Con ella podemos resolver multitud de puzles y combatir a los fantasmas de forma bastante entretenida. Además, la incorporación de Gomiluigi añadió una nueva capa de posibilidades que incluso posibilitaba el juego en cooperativo.
Visualmente sigue siendo uno de los juegos más impresionantes de la primera Switch, uno de esos que no sabes cómo puede funcionar, pero lo hace.
3. Super Mario Bros. Wonder, uno de los mejores plataformas 2D de Nintendo
No es difícil pensar que Nintendo ya había mostrado todo lo que podía ofrecer un Mario en 2D, pero nada más lejos de la realidad. Con Super Mario Bros. Wonder nos volvieron a sorprender.
La gran protagonista de esta entrega son sin duda alguna las flores maravilla, capaces de poner hasta arriba a Mario y ya de paso de transformar completamente cada nivel. Tuberías que cobran vida, escenarios que cambian por completo o enemigos imposibles hacen que cada nivel, literalmente, deje volar tu imaginación.
Esto último es casi más importante que las propias flores, ya que tienes una sensación de sorpresa constante. Cada mundo añade nuevas ideas sin abusar de ellas y, cuando empiezas a dominarlas, da paso a otras completamente diferentes.
Es un ejemplo perfecto de cómo innovar sin perder la esencia de una saga que lleva décadas acompañándonos.
2. Super Mario Odyssey, lo mejor de Mario en 3D desde Galaxy
Pocas franquicias saben reinventarse tan bien como Mario, y Super Mario Odyssey es probablemente el mejor ejemplo de ello. Nintendo tomó la base, que ellos mismos construyeron, de los grandes plataformas en 3D y la llevó un paso más allá.
Gracias a Cappy, la gorra parlante de Mario, podemos capturar enemigos y objetos para utilizarlos a nuestro favor. Controlamos a todos los enemigos que vemos, a muchos incluso por primera vez en la saga, y eso es algo que incluso llega a transmitir un algo, ese «anda mira, soy una bala de cañón», tiene mucha alma.
Quizá una de las mayores virtudes de Odyssey sea su ritmo. Siempre hay algo nuevo que descubrir y rara vez da la sensación de repetirse, algo muy difícil de conseguir en un plataformas.
1. The Legend of Zelda: Breath of the Wild / Tears of the Kingdom, donde Link se pasa al mundo abierto
Terminamos este top por todo lo alto. Tanto Breath of the Wild como Tears of the Kingdom representan uno de los mayores saltos evolutivos que ha dado una saga en toda su historia.
Cuando Breath of the Wild llegó en 2017 cambió por completo la fórmula. La libertad para explorar Hyrule desde el primer minuto, la posibilidad de resolver los puzles de decenas de formas distintas y un mundo que premiaba constantemente la curiosidad hicieron que muchos estudios empezaran a fijarse en él como referencia.
Y cuando parecía imposible superarlo, Nintendo lanzó Tears of the Kingdom. Las nuevas habilidades de Link multiplicaron las posibilidades hasta un nivel que muy pocos juegos han conseguido ofrecer. Construir vehículos, puentes o máquinas convirtió cada partida en una experiencia única.
Si hoy en día tantos mundos abiertos intentan ofrecer libertad absoluta al jugador, gran parte del mérito lo tienen estas dos obras.
Nintendo sigue siendo sinónimo de calidad
Elegir únicamente cinco juegos desarrollados por Nintendo ha sido bastante complicado. Han quedado fuera auténticas joyas como Metroid Dread, Animal Crossing: New Horizons, Super Smash Bros. Ultimate, Fire Emblem: Three Houses, Splatoon 3 o Xenoblade Chronicles 3, cualquiera de ellos con argumentos de sobra para formar parte de una lista como esta.
Lo que está claro es que pocas compañías pueden presumir de mantener un nivel tan alto durante tantos años. Generación tras generación, Nintendo continúa demostrando que la creatividad, el diseño y la diversión siguen siendo la mejor carta de presentación para crear videojuegos.
Antes de acabar, darte las gracias a ti, que has dedicado un ratito de tu preciado tiempo en leer este artículo, muchas gracias. Recuerda seguirnos en EntreMandos para mantenerte informado de todas las novedades del mundo del videojuego.
