Aunque se lanzó en noviembre del año pasado, la buena gente de Meridiem Games nos trae ahora la edición física de Windswept. Llegando en formato físico a PS5 y Switch, la edición cuenta con unos jugosos extras que os invitamos a que conozcáis aquí. Así que ahora que podemos “tocar” el juego, y tras haberlo jugado intensamente, os traemos nuestro análisis de Windswept en Nintendo Switch 2.
¿Y que es Windswept? Pues ante todo estamos ante un plataformas clásico, venido directamente de esa nostalgia por las plataformas de los años 90. Su claro referente es Donkey Kong y si eres fan de esa franquicia, no debes dudar en, al menos, probarlo.


Nada de historia, vayamos al grano
Siempre suelo empezar los análisis esbozando la historia del juego. El caso en que en Windswept es bastante irrelevante. De hecho, hasta en esto se parece a los clásicos del género. Aquí hemos venido a saltar, correr y esquivar. Así pues, tras una breve cinemática en la que nuestros protagonistas se ven arrastrados por un huracán, nos ponemos al lío y la misión es tan simple como la de volver a casa.
La partida empieza al nivel de los clásicos Super Mario Bros, con unos mundos divididos en fases en los que deberemos ir superando todos los obstáculos y avanzar hacía nuestro destino.
Lo verdaderamente importante de la propuesta de Windswept es su jugabilidad. Anteriormente he citado a clásicos como Donkey Kong Country pero podría citar muchos más. Desde Celeste hasta Super Mario World, pasando incluso por clásicos como Kirby.
De todos es sabido lo que tenemos que hacer en este tipo de juegos. Saltar, esquivar, medir bien el timing y, en definitiva, no morir. Si hay un modo de definir la jugabilidad de Windswept éste es el clásico y manido “fácil de aprender, difícil de dominar”. Las mecánicas son sencillas, y adaptarse a lo fluido de sus controles no te costará. Ahora bien, habrá niveles que se te harán realmente cuesta arriba. Y más si quieres hacer el 100% del juego.
El pasar una fase sin intentar “arañar” algún extra o coleccionable creo que en este tipo de juegos es rascar meramente la superficie. Pero, por otro lado, debido a la dificultad del juego, será totalmente recomendable si prefieres dejar el 100% de los objetivos para una segunda vuelta.


Análisis de Windswept: Difícil para los completistas
Las fases extra y desafíos opcionales son auténticas pruebas para veteranos del género. De hecho, los puedes considerar como el nivel extremo de dificultad en un juego que no tiene selector de dificultad. Eso sí, el reto rara vez resulta injusto y el diseño de niveles está construido para recompensar el aprendizaje y la mejora constante. Y os he de confesar que el hecho de no tener un contador de vidas también ayuda a probar “ese último intento”.
Tu esfuerzo por intentar abarcar los mayores extras posibles te será recompensado en Lamp’s Shade, una tienda del juego donde los jugadores intercambian monedas estrella por coleccionables, como figuras de acción de personajes y enemigos que pueden animarse de forma opcional. También incluye discos de vinilo con las 40 piezas de la banda sonora, minijuegos arcade desbloqueables y una función de pago para localizar objetos no encontrados.
Aunque ninguno de estos elementos es esencial para progresar, aportan profundidad y variedad a la experiencia. En conjunto, refuerzan la identidad de Windswept y reflejan el cuidado de WeatherFell, dando forma a una aventura encantadora con capacidad para emocionar al jugador.
Me ha gustado especialmente la estructura basada en dos protagonistas, Marbles y Checkers. Los jugadores deberán alternar entre ambos personajes y aprovechar sus habilidades complementarias para superar obstáculos y descubrir secretos. Eso sí, en ocasiones el cambio entre personajes puede resultar algo incómodo o menos intuitivo de lo esperado.
En definitiva, estamos ante una jugabilidad propia de un plataformas clásico de los 90. A poco que hayas jugado alguna de las propuestas anteriormente citadas, te sentirás como en casa.


Apartado técnico y audiovisual
Otro aspecto que te hará viajar a esa época dorada de los videojuegos es su apartado audiovisual. Las imágenes que acompañan a este análisis de Windswept ya muestran lo que te esperará. Ese píxel art de la época de los 16 bits se siente fresco y colorido. No estamos ante un arte que simplemente te quiera llevar a esa época. Los autores no se quedan ahí y le aportan una frescura que busca atraer más jugadores además de los nostálgicos.
El rendimiento en Nintendo Switch 2 ha sido perfecto y en las 7 u 8 horas que te puede durar el juego (dependiendo como he dicho de los extras a por los que vayas) no hemos tenido ningún bug o fallo en su desempeño técnico. De hecho, es un juego ideal para ser jugado en la híbrida de Nintendo. El poder echarte una partida rápida en cualquier sitio es un plus que la versión de PS5 no tiene.


Análisis de Windswept: Conclusiones
Sin ánimo de extenderme más, concluyo este análisis de Windswept afirmando que estamos ante un juego muy redondo y que me ha dejado muy buen sabor de boca. El ser un nostálgico de las plataformas de los 90 ayuda a esta sensación, pero creo que es un juego que puede ser disfrutado por cualquiera. Eso sí, en los últimos niveles y en los objetivos opcionales puede llegar a desesperar más de uno.
Con un precioso pixel-art y un reto jugable bien medido para todo tipo de jugadores, Windswept es uno de esos indies que merecen más protagonismo en una industria en la que los mayores titulares se los llevan otros proyectos mastodónticos. Si te gusta Donkey Kong, Mario Bros e incluso Celeste, lánzate a por Windswept de cabeza.

