Hace ya unas cuantas semanas, yo mismo os traje aquí mis impresiones de The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline. Ahora, he podido jugar a la versión final del juego y, aunque la propuesta resulta interesante sobre el papel, la experiencia completa termina dejando una sensación agridulce. Vamos allá con mi análisis de The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline en PC.
ONE-O-ONE GAMES utiliza la Divina Comedia como punto de partida para construir un thriller psicológico que pretende llevar el Infierno de Dante a algo mucho más personal. La idea es buena, pero después de acabar el juego, me da la impresión de que podría haber dado mucho más de sí.
Hay juegos que buscan asustarnos mediante enemigos, armas y persecuciones constantes. The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline apuesta por todo lo contrario. Aquí no hay armas, no hay combates y tampoco tenemos la sensación de ser un héroe capaz de enfrentarse a cualquier amenaza. Desde el primer momento, queda claro que nuestra única defensa es seguir avanzando y descubrir qué está ocurriendo

Una historia familiar
La historia nos pone en la piel de Gabriele Alighieri, un descendiente de Dante que carga con un legado familiar que nunca ha querido aceptar. Cada 33 años, la frontera entre nuestro mundo y el Infierno se debilita. Gabriele tendrá que volver a la villa familiar y completar un ritual destinado a mantener cerradas las puertas del inframundo. El problema es que, cuanto más profundizamos en esta historia, más difícil resulta distinguir entre realidad, recuerdos y pesadillas.
Me ha resultado curioso como el juego interpreta el Infierno. No es una adaptación directa de los círculos descritos por Dante. Aquí se ha preferido convertir ese Infierno en una representación de los traumas, recuerdos y conflictos internos del protagonista. La idea funciona bien en lo visual y conceptual, pero la narrativa no siempre consigue triunfar de la misma manera.
La villa es el escenario principal durante buena parte del juego. Hablamos de una mansión italiana aparentemente abandonada, llena de habitaciones, objetos, documentos y pequeños detalles que ayudan a construir la historia. No tenemos un mundo abierto ni grandes espacios que recorrer. La aventura es bastante lineal, pero tenemos algo de libertad para investigar cada habitación y descubrir información adicional.

Exploración y puzles
Y precisamente explorar es una de las claves de The Alighieri Circle. El juego quiere que prestemos atención. Podemos examinar objetos, encontrar páginas de diarios y descubrir elementos relacionados con la historia de la familia Alighieri. La mansión está muy bien construida y es uno de los escenarios que más invita a detenerse y mirar cada rincón. Pero la parte negativa está en el movimiento de Gabriele, que acaba siendo excesivamente lento. Incluso utilizando el botón para correr, la sensación es la de avanzar con el freno de mano puesto, algo que termina afectando al ritmo de la aventura.
Los puzles también tienen un papel importante. En la demo, por ejemplo, tenemos que encontrar varias estatuas repartidas por la mansión para poder avanzar. En la versión completa encontramos algunos acertijos más interesantes, pero su diseño es algo irregular. Hay situaciones bien planteadas, mientras que otras explican tan poco que resolverlas deja de ser una cuestión de lógica para convertirse directamente en ensayo y error.
Y aquí creo que se encuentra uno de los principales problemas del juego. Al no existir combates ni mecánicas de acción, los puzles necesitan tener suficiente profundidad para mantener nuestra atención. Cuando funcionan, ayudan a reforzar la sensación de estar investigando un misterio. Cuando no, lo único que consiguen es ralentizar el avance sin aportar demasiado.

El gran protagonista es el apartado audiovisual. La mansión transmite abandono y melancolía en cada rincón. La iluminación, los interiores y la decoración hacen que incluso recorrer un pasillo vacío resulte incómodo. Gracias a Unreal Engine 5, los escenarios lucen bastante detallados, especialmente la villa, que ofrece algunos de los mejores momentos visuales.
El Infierno también destaca por su estilo. Los tonos rojos y grises crean una versión oscura y personal del mundo de Dante. Eso sí, estas zonas son más lineales y menos interesantes de explorar. Los caminos están muy marcados y casi no encontramos nada excepto algunos coleccionables. La música y el diseño sonoro acompañan muy bien a la ambientación, mientras que el doblaje en inglés cumple con bastante solvencia.
La duración tampoco ayuda demasiado. La aventura puede completarse en unas 4 horas, una cifra bastante reducida incluso para un juego de este género. Es verdad que estos juegos suelen ser cortos, pero me ha dado la sensación de que algunas ideas se han quedado a medio desarrollar. Además, la rejugabilidad es prácticamente inexistente.
En cuanto su apartado técnico, he de decir que la versión jugada en PC no me ha dado ningún problema. Eso sí, el PC en el que se ha hecho este análisis de The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline cumplía de manera sobrada los requisitos exigidos para poder completarlo.

En definitiva, The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline…
En definitiva, concluyo este análisis de The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline afirmando que me queda la sensación de estar ante un juego con buenas ideas, pero que no consigue aprovechar todo su potencial. Su ambientación es uno de sus mayores aciertos, especialmente por el diseño de la villa, el apartado sonoro y la reinterpretación del Infierno de Dante.
También me parece acertado que ONE-O-ONE GAMES apueste por un terror psicológico alejado de los combates y los sustos fáciles. Pero, por otro lado, la jugabilidad resulta demasiado limitada. Además de problemas con el ritmo, los puzles son irregulares.
La historia parte de una premisa muy interesante, pero está contada de forma algo confusa y fragmentada. Además, sus aproximadamente 4 horas de duración saben a poco.
En definitiva, no es un mal juego, pero sí una experiencia que podría haber sido mucho mejor. Tiene una buena base, aunque le falta profundidad para convertirse en algo memorable.
