Análisis de Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection

Monster Hunter Stories 3

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection, se ha convertido en una de las grandes sorpresas de este año sin ninguna duda. Además, de que, este título vuelve a confirmar un secreto a voces: Capcom está imparable. La compañía nipona no deja de bombardearnos con auténticos juegazos y aunque pudiera parecer que este juego fuese una obra menor dentro del estudio, el resultado vuelve a ser sobresaliente. Hace unos meses, gracias al equipo de PLAION pude darle un tiento a esta saga y disfrutar de sus primeras entregas. Honestamente, el salto que ha dado la compañía desde su segunda entrega a este cierre de trilogía es monstruoso.

No sólo por la calidad gráfica, que es simplemente envidiable para cualquier JRPG del mercado, sino por una evolución brutal en todos los sentidos. Desde una historia mejorada, hasta un combate y una diseño de niveles sobresaliente. Si quieres conocer todos los detalles de Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection, no te pierdas el siguiente análisis.

Una historia sorprendentemente adulta

Lo primero que hay que tener claro con Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection, es que puedes disfrutarlo perfectamente aunque no hayas jugado a los títulos anteriores. La historia es independiente de los juegos previos, aunque siempre hay algún guiño. No obstante, aquí no encarnaremos a un rider, sino que, seremos el príncipe de Azuria. Quien será el poderoso jinete de un Rathalos cuerniazul. Un monstie que con su nacimiento y el de su gemelo, dará comienzo a un conflicto geopolítico con el rival vecino, Vermeill.

Sin querer entrar en demasiados detalles de la historia, tengo que decir que me he llevado una grata sorpresa. A diferencia de otros juegos similares, aquí la historia tiene peso y es mucho más adulta de lo que uno podría esperar. Contando con una trama bastante interesante repleta de engaños y tretas políticas. Además, el juego sabe cómo mantener la atención del jugador gracias a unas cinemáticas muy buenas que permiten al estudio sacar músculo del poderoso RE Engine. Un motor que mantiene y demuestra una versatilidad apabullante y que en entornos semiabiertos sigue dando la talla.

De hecho, los diferentes biomas que visitaremos durante la aventura están recreados con una calidad impresionante que no tienen nada que envidiarle a cualquier otro JRPG. Junto a esto, Capcom ha conseguido que los entornos se sientan vivos. Es precioso ver cómo cada bioma tiene sus propios monsties y hacen sus rutinas con total naturalidad.

Explorando un nuevo mundo

Para aprovechar la viveza de sus entornos, la compañía se ha encargado de que puedas explorarlos de forma ágil. Y es que, nuestros monsties nos permitirán volar, nadar, trepar o incluso destruir obstáculos. Lo mejor de todo esto es que el cambio entre monturas es instantáneo prácticamente, por lo que podrás estar volando con tu Rathalos, acercarte al agua y cambiar sobre la marcha de montura y comenzar a nadar.

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection, es consciente de que estaremos muchas horas a lomos de estas criaturas por lo que ha desarrollado unos entornos vivos donde se recompensa la exploración. Como en juego anteriores, una de las mecánicas principales es la cría de monsties. Para conseguirlo tendremos que buscar los huevos de las criaturas y luego incubarlos. Para ello, tendremos que adentrarnos en las guaridas de los monsties, coger el huevo que queramos sin que nos pille el monstie propietario de la guarida y salir corriendo.

Existen muchísimas guaridas a lo largo del mapa, y cuentan con diferentes niveles de rareza. Por lo que explorar el mapa nos permitirá no sólo obtener materiales, sino también tener más posibilidad de conseguir mejores criaturas. Algo que será fundamental para avanzar en la aventura si no queremos sufrir.

Los genes lo son todo

De hecho, el juego ha potenciado su sistema de crianza mejorar y expandiendo aún más su sistema de genética. Algo que me ha recordado a uno de mis análisis más recientes, Mewgenics. Eso sí, el juego de Capcom es mucho más amable y bonito. Cuando acudimos a una de estas guaridas y obtenemos un huevo, podremos saber el potencial del mismo. A mayor potencial mejores rasgos tendrá ese monstie. De hecho, para que esto no dependa únicamente del azar, contamos con el sistema de repoblación de hábitats. con este sistema podremos mejorar el rango de los monstruos de la zona si liberamos a criaturas de una misma especie. Además, pueden aparecer mutaciones de ese mismo monstie.

Eso sí, para tener al compañero perfecto, tendremos que usar los ritos canalizadores, moviendo genes de una criatura a otra y así obtener la mejor combinación posible. Por ejemplo, imagina que quieres mejorar los rasgos de fuego de tu Rathian y crías a un Anjanath que cuenta con un gen que potencia los ataques flamígeros. Podemos realizar el citado rito y pasar ese gen a nuestra Rathian. La única pega que puedo ponerle en este sentido es que, en ocasiones la progresión puede sentirse bastante lenta.

El sistema en sí no es complejo, pero nos permitirá crear combinaciones muy interesantes. Combinando tanto pasivas como nuevos ataques. Algo necesario en ciertas etapas de la aventura. Ya que, aunque el juego no es excesivamente difícil, te hará darle vueltas a la cabeza en más de una ocasión. Más aún cuando tengas que hacer frente a los monstruos feroces quienes cambiarán el patrón de ataque del monstruo base y te harán desarrollar nuevas estrategias.

El sistema de combate sigue manteniendo su esencia, es decir, ese sistema de piedra, papel o tijera, donde unos ataques contrarrestan a otros. Eso sí, ha ganado en profundidad gracias a las nuevas criaturas que se han sumado a un plantel enorme. Además de que contamos con muchísimas habilidades inéditas hasta la fecha, y armas como la cornamusa han ganado peso en los combates gracias a sus opciones ofensivas.

Accesible ante todo

Una de las cosas que más me ha sorprendido de esta tercera entrega es que Capcom ha sabido hilar muy fino para adaptarse a los tiempos modernos. Básicamente, la compañía se ha centrado en eliminar de la aventura todo aquello que pueda cansar al jugador, haciendo que el JRPG sea mucho más accesible y ameno. Por ejemplo, si te topas con un monstruo al que ya has derrotado y le sacas mucho nivel, puedes finalizar directamente el combate, derrotándolo de forma automática. De igual forma, puedes hacer que las animaciones de combate vayan a cámara rápida. Algo que es de agradecer en los momentos de grindeo.

En sí, Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection, tiene todo para atrapar tanto a los veteranos del género como a nuevos jugadores. Un apartado técnico sobresaliente, una historia interesante, un buen sistema de combate y un apartado sonoro que no baja el nivel. Gracias a melodías realmente buenas y una adaptación al castellano (el juego se encuentra subtitulado) realizado con un mimo y un cariño espectacular. Todo ello en un juego que te va a llevar más de 40-50 horas de puro vicio.

Con todo esto, estamos ante una tercera entrega que ha sobrepasado todas mis expectativas y que vuelve a dejarme claro que Capcom está en su mejor momento.

Gracias al equipo de Plaion España por el código que nos ha permitido realizar este análisis.

9.5

Nota

9.5/10

Lo Mejor

  • Historia adulta
  • Técnicamente espectacular
  • Muchísimas cosas que explorar
  • Monstruos hasta aburrirte
  • El sistema de monturas es un espectáculo

Lo Peor

  • Quizás la progresión se sienta pesada en ocasiones

administrator
Psicólogo amante de los juegos cooperativos, el RPG y de disparar a todo aquello que se mueva.

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