#DRIVE Rally es el último juego desarrollado por Pixel Perfect Dude. En este título de conducción arcade, reviviremos la época dorada de los juegos de rally de la época de PS1 y PS2 con una estética única, combinada con una conducción tan simple como desafiante a partes iguales. Si queréis conocer todo lo que tiene que ofrecer este título, os invito a que me acompañéis a lo largo de este análisis. Sin más, primera, y ¡GAS!
Antes de empezar, queremos dar las gracias a Meridiem por hacer posible este análisis de quienes además viene de la mano la edición física del juego. Este análisis ha sido realizado en una Nintendo Switch 2 completamente en modo portátil.
Pura conducción arcade
Lo primero que nos cautiva del juego además del propio apartado artístico, es sin duda su jugabilidad. Con el objetivo de traer a 2026 la mítica conducción de los primeros juegos de este tipo de principios de los 2000, el juego combina en perfecto equilibrio el desafío de un tramo con una jugabilidad simple. Gracias a ello, tienen la fórmula perfecta para hacer un juego muy divertido y con el que pasar horas recorriendo los diferentes tramos de cada campeonato que nos ofrece el juego.
Para darle variedad a la jugabilidad, por cada rally que completemos desbloqueamos un nuevo vehículo con el que disputar la siguiente prueba. Con ello, no solo conseguimos integrar progresión en el juego, sino también de adaptarse al manejo de nuestro nuevo coche. Al finalizar cada tramo, podemos consultar la tabla de tiempos contra la propia máquina como online, así como de recibir dinero. Respecto a esto último, navegando por los menús del juego no he encontrado una verdadera utilidad a ese dinero que recibimos.

Cada uno de los campeonatos que componen esta entrega, cuentan con vehículos así como con temática propia. Bosques alemanes, zonas nevadas escandinavas, el medio oeste americano, etc. Además, en cada uno de ellos contamos con un copiloto diferente tanto en voz como en personalidad (hasta cierto punto) que nos dará las indicaciones justas para recorrer los tramos.
Modos de juego clásicos
No podía ser un juego de conducción sin los clásicos modos de campeonato, carrera rápida, modo fiesta y modo libre, y #DRIVE Rally no es la excepción. El modo campeonato como bien he explicado en el punto anterior, es el plato fuerte del juego. A este mismo lo acompaña también el modo contrarreloj donde podremos disputar cualquier tramo del juego con el coche que queramos para batir nuestro propio registro.



Por si no fuera suficiente, en el modo libre podremos explorar con libertad los diferentes mapas. En ellos están escondidas una serie de letras, y al encontrarlas todas, desbloquearemos pequeños coleccionables. Por otro lado, en el modo fiesta podremos jugar enfrentarnos a otros jugadores por ver quién es el más rápido en pista. En estas modalidades podremos utilizar las mejoras que desbloqueamos en los coches a lo largo de los campeonatos, así como ver qué mejoras nos esperan conforme progresamos con el juego.
Apartado técnico
Como bien he mencionado, la estética de #DRIVE Rally es la propia de PS1/PS2 (más bien esta última). Es por ello que todo el juego tiene este estilo pixelado poligonal tan particular. Este arte se traslada también a los propios coches y entornos. Con ello, el juego consigue su propia seña de identidad, que además también se traslada en su cámara en primera persona con interiores «de baja calidad» pero de nuevo en la estela artística del juego. Como es evidente, cada coches diferente y con ello su interior. Haciendo único cada vehículo.


Junto a su apartado visual, no podemos olvidar mencionar su apartado sonoro. Las voces de los copilotos, tienen ese fitlro de «audio sucio» característico de los juegos de rally de principios de siglo. Además, lo que más destaca es la banda sonora. Está presente en todo momento, tanto en los menús como durante los tramos. Y respecto a los tramos, era complicado distinguir el sonido de los coches debido a la constante presencia.
En conclusión, #DRIVE Rally…
Si os gustan los juegos de conducción y buscáis un juego que sea pura diversión con el punto justo de desafío, este juego es para vosotros. Gracias a su estética de principios de siglo, una banda sonora que nos acompaña y un montón de horas de juego por delante, hacen de este título un indispensable en vuestras estanterías. Aún con ello, el sonido de los coches se ve mitigado por defecto por el volumen de la música del juego, así como de un dinero que se gana por carrera que no queda claro dónde puede emplearse. #DRIVE Rally está disponible para PlayStation 5, Xbox Series, Nintendo Switch (Nintendo Switch 2 mendiante retrocompatibildad) y PC. Como siempre, si queréis conocer más análisis como éste no os olvidéis de pasaros por vuestra casa, aquí en EntreMandos.

