La saga Fire Emblem siempre ha sabido cómo hacer que cada combate importe. No basta con atacar al enemigo que tenemos delante, hay que medir las distancias, pensar qué unidad mover primero, proteger a nuestros personajes más vulnerables y, sobre todo, tener un plan por si algo sale mal. Con Fire Emblem Fortune’s Weave, Intelligent Systems no solo vuelve a demostrar que domina como pocos el género de la estrategia por turnos, sino que da un paso adelante para ofrecer una de las entregas más ambiciosas, completas y espectaculares de toda la franquicia.
Estamos ante una aventura enorme, con una historia que se cuenta desde distintos puntos de vista, personajes fantásticos y un sistema de combate que, especialmente en dificultades elevadas, nos obliga a pensar cada movimiento. No es solo uno de los mejores exclusivos que podemos encontrar en Nintendo Switch 2, es también uno de los grandes RPG estratégicos de los últimos años.
Fire Emblem Fortune’s Weave: Una historia contada desde muchas perspectivas
La historia de Fire Emblem: Fortune’s Weave comienza en un mundo que ya ha sucumbido ante una amenaza de proporciones gigantescas. Sin entrar demasiado en detalles para evitar spoilers, nuestro personaje tendrá que viajar al pasado y conocer a cuatro figuras clave, cuyos destinos están ligados a los Juegos Heroicos y al futuro del continente de Dagda.
A partir de aquí, el juego nos presenta cuatro protagonistas muy distintos entre sí: Cai, Dietrich, Theodora y Leda. Cada uno cuenta con sus propias motivaciones, su grupo de aliados y una forma diferente de entender el mundo que les rodea. Lo más interesante es que no estamos ante cuatro rutas completamente aisladas, sino ante una gran historia que se va formando poco a poco a medida que conocemos cada perspectiva.

La narrativa es, sin duda, uno de los puntos más fuertes de la obra. Cada camino aporta información nueva, desarrolla a personajes que inicialmente podían pasar desapercibidos y consigue que entendamos mejor los conflictos que rodean al Imperio Dagdan. Además, la manera en la que todas las tramas terminan conectando funciona realmente bien y hace que queramos seguir avanzando para descubrir qué ocurre a continuación.
En este sentido, debo destacar el buen hacer del estudio a la hora de desarrollar a sus personajes. Cada uno cuenta con su propia historia y motivaciones, y evoluciona a medida que avanzan los capítulos. El juego está tan bien escrito que cualquiera de sus rutas podría funcionar por sí misma como un fantástico título. Por eso, no puedo dejar de elogiar el enorme trabajo realizado por el estudio.
Elige tu camino
Eso sí, conviene matizar que no estamos ante una propuesta que nos obligue a repetir exactamente lo mismo cuatro veces. Cada protagonista vive acontecimientos propios, conoce aliados diferentes y aporta nuevas piezas a una trama que va creciendo con cada ruta. Lo mejor es que no será necesario completar las cuatro para llegar al desenlace, aunque hacerlo permite comprender mucho mejor el conflicto, descubrir más matices de sus personajes y llegar mucho más preparado a los últimos compases de la aventura. Así, el juego deja en manos del jugador cuánto quiere profundizar en su enorme mundo. Una decisión muy inteligente por parte del estudio.

El juego cuenta con una duración enorme, pero no se siente artificialmente alargado. Hay muchísimo contenido, misiones secundarias y conversaciones de apoyo. No obstante, la historia principal sabe mantener el interés durante toda la aventura. Estamos ante una propuesta que entiende muy bien que un RPG largo no tiene por qué ser pesado.
La estrategia vuelve a brillar
Si algo hace especial a Fire Emblem es su sistema de combate y, por suerte, Fortune’s Weave ofrece algunas de las mejores batallas que hemos visto en la franquicia. Cada mapa nos plantea objetivos, peligros y situaciones distintas, haciendo que no podamos limitarnos a mover a nuestras unidades poco a poco y esperar a que los enemigos se acerquen. Habrá momentos donde tendremos que dividir al ejército, proteger objetivos, tomar riesgos y adaptarnos a situaciones que cambian en pleno combate.
Tendremos que aprovechar bien las fortalezas de cada personaje, estudiar las debilidades del rival y utilizar con cabeza las diferentes armas, clases y habilidades disponibles. En dificultad difícil, cada decisión importa. Un mal posicionamiento o dejar a una unidad demasiado expuesta puede hacernos perder a un personaje para siempre si decidimos jugar con la muerte permanente activada.

Y aquí es donde entra uno de los grandes atractivos de la experiencia. El sistema de permadeath sigue funcionando de maravilla porque logra que cada combate tenga tensión real. Cuando llevamos decenas de horas luchando junto a una unidad, conociendo su historia y mejorando sus estadísticas, no queremos arriesgarnos a perderla por cometer un error. Esa presión hace que las victorias se sientan mucho más satisfactorias.
Eso sí, quienes prefieran una experiencia más relajada también encontrarán opciones para adaptar la dificultad. Fortune’s Weave permite disfrutar de la aventura sin la exigencia del modo clásico, algo que hace que sea una propuesta muy recomendable tanto para veteranos como para quienes se acerquen por primera vez a la saga.
También contamos con las Artes de Ignición, habilidades especiales asociadas a ciertos personajes y artefactos que pueden cambiar por completo el rumbo de una batalla. Su uso supone un riesgo, ya que consumen salud y pueden dejar a nuestras unidades expuestas, pero bien utilizadas son capaces de sacarnos de situaciones realmente complicadas. Ese equilibrio entre riesgo y recompensa hace que los combates ganen todavía más profundidad.
Un mundo enorme con mucho que hacer
Eso sí, el juego va mucho más allá de las batallas. Entre batalla y batalla tendremos libertad para explorar el mapa, visitar diferentes zonas, mejorar nuestras relaciones, reclutar personajes y preparar al ejército para el siguiente enfrentamiento. Este componente recuerda inevitablemente a entregas como Fire Emblem: Three Houses, aunque aquí se siente más abierto y flexible.
Cada protagonista cuenta con sus propias posibilidades y actividades, por lo que recorrer el mapa no consiste únicamente en ir de un punto a otro. Podemos encontrar recursos, completar encargos, enfrentarnos a grupos enemigos, mejorar nuestras unidades o descubrir ubicaciones que nos ayudarán de cara a los próximos capítulos. De hecho, en muchas ciudades psdodremos hablar con personajes que nos darán pistas sobre otras localizaciones o tesoros.

Además, las conversaciones de apoyo vuelven a tener mucha importancia. No solo sirven para conocer mejor a los miembros de nuestro ejército, sino que también nos permiten crear vínculos que después tienen utilidad durante los combates. Como es habitual en la saga, terminarás cogiendo cariño a buena parte del reparto, y eso hace que proteger a cada personaje sea todavía más importante.
El único elemento que no termina de estar a la altura son las mazmorras. Sobre el papel, la idea de explorar estos escenarios con un grupo reducido resulta interesante, pero sus enfrentamientos se simplifican demasiado y no cuentan con la profundidad táctica de las batallas principales. No son un desastre y sirven para variar un poco el ritmo, aunque da la sensación de que podrían haberse aprovechado mucho más.
Una maravilla a nivel artístico y sonoro
Por otro lado, estamos ante la primera entrega de la saga en Nintendo Switch 2, y el estudio ha aprovechado la oportunidad para dar un gran salto. A nivel artístico, Fire Emblem: Fortune’s Weave es simplemente espectacular. El diseño de sus personajes es fantástico, tanto en los protagonistas como en los aliados y enemigos que iremos conociendo durante la aventura. Las animaciones han mejorado una absoluta barbaridad con respecto a entregas previas, además de las cinemáticas que lucen realmente bien.
Los escenarios también cuentan con una ambientación fantástica, combinando grandes ciudades, campos de batalla y localizaciones que ayudan a dar personalidad al continente. Es cierto que el juego funciona a 30 fotogramas por segundo, un aspecto que puede echar para atrás a algunos jugadores. Sin embargo, durante nuestra partida no ha empañado una experiencia visual que destaca especialmente por su dirección artística y por la espectacularidad de algunos de sus momentos más importantes. Prueba de ello es su introducción, que se ha convertido en una de mis favoritas dentro del género.

La banda sonora merece una mención aparte. Cuenta con melodías espectaculares que acompañan a la perfección cada momento de la aventura, desde los enfrentamientos más tensos hasta las escenas más emotivas. La música consigue elevar muchas secuencias y aporta una épica constante que encaja de maravilla con la idea del estudio.
En definitiva, Fire Emblem: Fortune’s Weave es…
Uno de los mejores juegos de estrategia de los últimos años. Intelligent Systems ha creado una aventura enorme, repleta de posibilidades y con una historia que sabe mantener el interés gracias a sus múltiples protagonistas y a una narrativa muy bien construida.
Sus combates estratégicos son fantásticos, especialmente en dificultad difícil y con muerte permanente activada. Cada movimiento puede cambiar el curso de una batalla, y esa tensión hace que la victoria se sienta todavía mejor. A esto hay que sumarle un reparto sobresaliente, un diseño artístico brutal y una banda sonora que acompaña de forma perfecta durante toda la aventura.
Las mazmorras podrían estar mejor aprovechadas y los 30 fps no terminan de exprimir todo lo que podría dar técnicamente Nintendo Switch 2, pero son detalles menores dentro de un conjunto excelente. Fire Emblem: Fortune’s Weave es una entrega imprescindible para los amantes de la saga, del género y de los grandes RPG.
Desde EntreMandos agradecemos a Nintendo España por el código que nos ha permitido disfrutar de Fire Emblem: Fortune’s Weave. Si quieres conocer más detalles sobre esta saga o sobre cómo adentrarte en ella, no te pierdas el siguiente artículo.
