Análisis de Nioh 3

Nioh 3

Nioh 3, es la culminación de una trilogía que lleva con nosotros desde 2017. Desarrollado por Team Ninja, estudio a cargo de otra mítica saga como Ninja Gaiden, y distribuida por KOEI TECMO. Estamos ante una obra que nació siguiendo la estela del género soulslike, es decir, obras que siguen la estela de la cátedra sentada por Hidetaka Miyazaki y su equipo con Dark Souls. No obstante, desde un primer momento la saga se diferenció e intentó crear una identidad propia que se ha mantenido hasta la fecha.

De hecho, estamos seguramente ante una de las sagas dentro del género más exitosas. Principalmente gracias a su ambientación en el Japón feudal, trayendo a nuestras pantallas a poderosos demonios (yokais) y permitiéndonos vivir de cerca los grandes mitos de esta cultura. Además de esto, su acción, mucho más rápida de lo que es habitual en el género y su loot a raudales consiguieron que Nioh se hiciera su hueco en un mercado cada vez más saturado.

Así pues, con una identidad y unas bases sólidas, el estudio busca dar un paso al frente con una tercera entrega aún más ambiciosa ¿Lo conseguirá? Te lo contamos en el siguiente análisis.

Una batalla por el shogunato

La historia se sitúa en el año Genna 8 (1622), en un Japón que parece haber alcanzado, por fin, la tan ansiada estabilidad tras décadas de guerra. El Castillo de Edo se erige como símbolo de la paz, justo en el momento previo al nombramiento de Tokugawa Takechiyo, nuestro protagonista, como próximo shogun. Su ascenso representa la consolidación del poder del clan Tokugawa y la continuación de este estado de paz.

Sin embargo, bajo esa calma aparente se gesta una tragedia. Tokugawa Kunimatsu, hermano menor de Takechiyo, es consumido por el rencor y la envidia al verse relegado en la sucesión. Su resentimiento lo empuja hacia la oscuridad, donde entra en contacto con una fuerza siniestra que amplifica su odio y corrompe su espíritu. Convertido en el receptáculo de un poder antinatural, Kunimatsu lidera una horda de yokai, desatando un ataque devastador contra su propio hermano y el corazón del poder político.

En un instante, la era de paz se transforma en un infierno viviente. Edo cae en el caos, y Takechiyo, acorralado por fuerzas que superan lo humano, se ve obligado a recurrir a un último recurso. Gracias al misterioso poder de su Espíritu Guardián, Kusanagi, trasciende el tiempo y el espacio, viajando en el tiempo y comenzando así nuestra historia.

Recorriendo Japón

Este salto a través del tiempo sirve como justificación narrativa para uno de los cambios más importantes de Nioh 3 como es la posibilidad de recorrer Japón en distintas épocas históricas. De hecho, esta tercera entrega apuesta por un mundo abierto como gran novedad. A diferencia de los títulos anteriores, la saga abandona sus escenarios más lineales (aunque repletos de recovecos, secretos y atajos) para dar paso a un entorno mucho más amplio y continuo.

Una premisa que, muy probablemente, nace influenciada por el enorme impacto que supuso un auténtico megatón como Elden Ring. Sin embargo, y pese a lo atractiva que resulta sobre el papel, esta decisión de diseño no termina de encajar del todo, generando sensaciones encontradas a lo largo de la experiencia.

Un mundo plano

Y es que, pese a que el mundo abierto de Nioh 3 resulta enorme en extensión, carece de ese interés orgánico que invita a explorar sin rumbo y a perderse por cada rincón de su mapeado. No se genera en el jugador esa curiosidad constante ni esa sensación de descubrimiento que caracterizan a los grandes referentes del género. Principalmente por su ritmo de exploración, aquí, cada vez que entremos en una zona nueva, lo más inmediato es encontrar los santuarios. Localizaciones donde podremos guardar, subir de nivel y viajar de forma inmediata. Además, estos santuarios revelan automáticamente los secretos del área, mostrando actividades, encargos y objetivos secundarios.

Como consecuencia, el mapa se llena rápidamente de iconos y marcadores, transformando la exploración en una simple sucesión de tareas. El jugador acaba desplazándose de un punto a otro de forma mecánica, cumpliendo actividades para obtener mejoras, en lugar de descubrir el entorno por iniciativa propia. Explorar deja de tener sentido, ya que todo está previamente señalado y, en muchos casos, basta con marcar un objetivo y seguir un camino prácticamente recto hasta él.

Un problema de diseño

Mientras jugaba a Nioh 3, no dejaba de preguntarme si realmente aportaba algo su mundo abierto. Ya no si era bueno o malo, sino si realmente añadía algo a la fórmula. En mi opinión diría que no, de hecho, creo que resta muchísimo a un juego que tiene uno de los mejores sistemas de combate del género. Principalmente debido a su diseño. Un mundo abierto debe incentivar al jugador a explorarlo sin la necesidad de forzarte con iconos o actividades que al final del día no suman nada.

Y es que, muchas de las cosas que podemos hacer en Nioh 3, o no aportan nada a nivel jugable o directamente son repetitivas. Dentro de las actividades que nos propone el juego tenemos la clásica liberación de bases enemigas, eliminar purgatorios, que es básicamente lo mismo pero eliminando yokais. A esto se le suma una cantidad ingente de coleccionables que van sumando ligerísimos bonus al jugador, desde encontrar kodamas hasta «buscar» estatuas donde orar o darnos baños en aguas termales. Al final del día siento que hay muchísimas cosas que hacer pero que no aportan nada, más allá de cumplir ese cometido de rellenar el mapa.

No vivirás eventos aleatorios o tendrás esa sensación de mundo vivo. Un sentimiento que gana aún más peso cuando descubres que las misiones secundarias tampoco aportan nada. En resumen, podría decir que en muchas ocasiones menos es más y en Nioh 3 se demuestra se evidencia de forma clara. En adición a todo esto, el motor gráfico que emplea el juego hace tiempo que ha dejado de estar a la altura y en escernarios tan grandes se evidencian aún más estas carencias. Aunque en contraposición, su apartado sonoro cumple sobradamente, regalando melodías realmente buenas a lo largo de la aventura.

El combate, lo mejor de Nioh 3

A pesar de este paso en falso, el estudio sigue demostrando su maestría en un sistema de combate completamente adictivo. Como ya comentábamos, una de las insignias de la saga es un combate ágil, dinámico y repleto de opciones. Esto no sólo se mantiene en esta tercera entrega, sino que se lleva un paso más allá. Principalmente gracias al añadido de un nuevo estilo de combate; el Estilo Ninja. Una variedad que potencia aún más la agilidad de nuestro personaje y nos permite enfrentar el combate con nuevas habilidades gracias al Ninjutsu. Además de esto, este estilo nos permitirá hacer más daño si atacamos por la espalda.

La diferencia entre el estilo samurái y el ninja es realmente notoria, siendo ahora el primer estilo mucho más lento, pesado, pero dañino. En sí, podríamos decir que el rol del samurái es ahora el de tanque. Mientras el de ninja nos permitirá no sólo ser más ágiles sino controlar mejor las distancias gracias al Ninjutsu.

Lo interesante de este añadido es que podremos cambiar entre estilos en cualquier momento durante el combate, permitiéndonos acomodarnos a cualquier situación. Sumado a todas las posibilidades que nos ofrece este cambio entre estilos, el juego nos propone un nuevo sistema de parrys, donde podremos bloquear ataques pesados (se marcarán en rojo) si realizamos un cambio de estilo en el momento oportuno.

Junto a esto, encontramos un arsenal que gana aún más profundidad otorgando armas y armaduras según el estilo de combate. A su vez, estas armas cuentan con su propio árbol de habilidades, ofreciendo una ingente cantidad de combos y posibilidades. Todo esto hace que el combate de Nioh 3, sea un auténtico espectáculo.

La dificultad clásica de la saga

Este fantástico combate se apoya en una dificultad que te llevará al límite. Los jefes como siempre son uno de los principales atractivos en juegos de este género. En este caso, puedes estar tranquilo. Hay una gran cantidad de jefes, siendo en general muy diferentes entre sí y ofreciendo un gran desafío. Como suele ser característico en la saga, intercalaremos entre combates contra poderosos yoakis y samuráis. Se debe destacar que en este aspecto el estilo artístico de Nioh brilla con luz propia. Especialmente la representación de los yokais sigue siendo espectacular contando con diseños muy inspirados.

Dependiendo del jefe al que enfrentemos, podremos afrontar el combate de una forma u otra. Por ejemplo, los humanos sufren un mayor daño al ki (estamina) que los yokais, permitiéndonos cansarlos y realizar poderosas presas con lo que quitarles gran parte de su salud. Además de que, como siempre el daño elemental será clave para acabar con nuestros enemigos. Algo que gana aún más peso en el combate contra estos enemigos.

Si bien es cierto que poder invocar a aliados o jugar en cooperativo con amigos hacen que estos combates sean más accesibles. De hecho, al igual que ocurrió con Elden Ring, estamos ante un título que es mucho más accesible que sus predecesores. Debido a la gran cantidad de opciones que tenemos.

En sí, Nioh 3, es un buen juego, sin embargo creo que podría ser mucho mejor con el enfoque clásico de la saga. Con escenarios intrincados, repletos de recovecos que explorar y no un mundo abierto que se siente realmente plano. Es un verdadera lástima, teniendo en cuenta que estamos ante el mejor sistema de combate de la saga; un auténtico espectáculo a nivel jugable. Asimismo, el motor gráfico ya empieza a hacer lagunas y nos muestra algunos escenarios que están muy lejos de lo que podríamos esperar para estos tiempos. Aun con todo esto, Nioh 3, es un título muy disfrutable y que recomiendo para los fans del género.

Agradecemos al equipo de KOEI TECMO por el código que nos ha permitido realizar este análisis.

Nioh 3

7.5

Nota

7.5/10

Lo Mejor

  • El mejor combate de la saga
  • Buena dosis de dificultad
  • Gran cantidad de jefes a los que derrotar

Lo Peor

  • Mundo abierto plano
  • Motor gráfico que ya hace lagunas

administrator
Psicólogo amante de los juegos cooperativos, el RPG y de disparar a todo aquello que se mueva.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies