Cazarrecompensas espaciales, ¿y drogas?
Gracias a Kevin, tanto nosotros como nuestra hermana nos salvaremos y acabaremos en otro planeta, convirtiéndonos allí en Cazarrecompensas espaciales, acabando poco a poco con el cártel del G3, el invasor de la Tierra. Visitaremos diferentes planetas a lo largo y ancho del espacio, en los que habrá coleccionables y conversaciones que tener (y algunas decisiones que tomar, aunque no son el foco principal, ni de lejos), además de acabar con nuestro objetivo de turno. Por supuesto, todo ello liándonos a tiros con todo el G3… y algunos civiles.
El combate y las armas de High on Life, su punto más fuerte
Humor y referencias, el toque «Rick y Morty»
Gráficos y un sonido copado por nuestros compañeros
En cuanto a los gráficos, lo cierto es que hay luces muy brillantes y pequeñas sombras. El modelado de los personajes es de una gran calidad, sobre todo de las armas, y en general los entornos son muy variados y visualmente bonitos. Sin embargo, de cerca hay varias texturas que se notan bastante desfasadas, y el juego tiene un filtro que hace que, aunque poco, algo se emborrone todo, empañando algo el apartado visual.












