Kromlech, desarrollado por el estudio checo Perun Creative, es un título que actualmente se encuentra en acceso anticipado y que en esta ocasión he tenido la oportunidad de probar, con ciertos altibajos. Se trata de un juego que mezcla acción, aventura y RPG con elementos roguelite en un mundo de fantasía un tanto oscura. La historia es sencilla, nos ponemos en la piel de un aventurero en busca de gloria y riqueza cuyo camino da un giro inesperado al verse envuelto en un evento capaz de acabar con el mundo.
La jugabilidad pinta bien
Desde el primer momento tienes esa sensación de roguelite, es decir, es un juego que no te lo pone fácil y está hecho para que mueras una y otra vez. Eso sí, también consigue que quieras volver a intentarlo, lo cual es clave en este tipo de juegos. Podemos morir 3 veces antes de reiniciar el ciclo completo.
Además, tiene una variedad de situaciones y de posibilidades muy amplia, por ejemplo, al inicio, hay enemigos bastante fuertes cerca de un campamento y si conseguimos atraerlos, tendremos la ayuda del propio campamento para acabar con ellos.
El combate es, sin duda, uno de sus puntos más llamativos, pero también de los más duros. Es muy exigente, tenemos estamina y variedad de armas y equipamiento y no perdona errores. Además, el sistema de curación es bastante peculiar, ya que básicamente gritamos para recuperarnos, algo tan absurdo como efectivo dentro del tono del juego.

Apartado audiovisual y mejoras
A nivel audiovisual, el juego se ve muy bonito, con buen arte y gráficos en general y la banda sonora tiene un nivel muy alto y ayuda mucho a reforzar esa ambientación oscura que el juego se esfuerza en transmitir. Eso sí, en lo técnico hay problemas importantes. Las cargas son bastante largas, algo que penaliza mucho teniendo en cuenta la frecuencia con la que morimos, y la optimización deja bastante que desear incluso con equipos potentes. Aunque cuenta con tecnologías como DLSS, FSR o generación de fotogramas, no termina de ofrecer una experiencia realmente fluida.
También hay otros aspectos mejorables, como el comportamiento de algunos enemigos, especialmente ciertos esqueletos con armas pesadas cuyo alcance resulta exagerado, o la ausencia de traducción al español, que puede echar para atrás a más de uno.

En definitiva…
Aun con todo, Kromlech me ha dejado sensaciones curiosamente positivas. Tiene ese aire de juego “antiguo” en dificultad y un planteamiento que puede resultar frustrante, pero también muy adictivo. No es un título que recomendaría a todo el mundo en su estado actual, pero sí creo que tiene una base muy interesante y un gran potencial. Con muchas ganas de ver cómo evoluciona durante su desarrollo, porque puede acabar siendo algo realmente especial.
Recordad seguirnos en EntreMandos para manteneros informados de todas las novedades del mundo del videojuego.
