Tanto la desarrolladora Spiders como la editora Nacon Games nos traen un título del que hoy hacemos análisis, Greedfall The Dying World. Esta es la segunda entrega de una saga que comenzó en 2019 y que, antes de su lanzamiento, decidió quitarle ese «2» correspondiente. ¿La explicación? Pues ha pretendido diferenciarse de este primer videojuego. Tanto por la perspectiva, ya que ahora somos nativos de las islas y no colonos, como por la manera de jugar. Un enfoque más táctico y estratégico alejándose más de ese aspecto ARPG del primero. Pero, ¿Estos cambios son para bien?
He hecho el análisis de Greedfall The Dying World en una Xbox Series X|S, probando tanto la versión de Xbox Series X como la de Series S. Queremos agradecer a Nacon el habernos facilitado un código digital que nos ha permitido disfrutar de esta experiencia.
Una historia que se cuenta desde otra perspectiva
Si en el primer Greedfall caracterizábamos a un colono, en este The Dying World, seremos nativos «conviviendo» con conquistadores. Todo comienza en nuestra aldea, Teer Fradee y, nada más empezar, pasaremos a la creación de nuestro personaje apodado raíces cortas. Nuestro protagonista se está formando para ser protector del pueblo. A través del editor de personajes, seleccionaremos ya sea un aspecto predeterminado o usando como base uno de estos, otro que podamos perfilar a nuestro gusto. Este editor no es el más complejo y elaborado que hayamos visto en un RPG, pero es cierto que nos permite moldear los aspectos básicos de nuestro personaje con eficiencia.

Una vez pasado este trámite, dentro de nuestro poblado iremos conociendo a los NPC más importantes, así como los que nos acompañarán en la aventura (se irán añadiendo más). El prólogo del título se puede sentir bastante largo, ya que ocupa toda la primera zona que exploramos. Greedfall The Dying World no es un mundo abierto, sino una agrupación de zonas que son más lineales de lo que en un primer momento pueda aparentar. Esto no está del todo mal, pues aunque es cierto que se vuelve demasiado pasillero, también nos centra más en el objetivo principal. Sin embargo y, por desgracia, todo acontece con extremada lentitud y tampoco genera excesivo interés.
La historia, por su parte, sí cuenta con giros impactantes. Pero se hace un poco ambigua al comienzo y en todo momento le cuesta seguir un rumbo fijo. Ese ritmo es desigual, lo que nos llevará a la casi obligada tarea de leer los documentos que vayamos encontrando por los mapas. Si tenemos esta predisposición, nos damos cuenta de que el mundo que ha generado la desarrolladora francesa posee bastante interés. Cuenta y argumenta lo que pudieron sufrir (apartando la fantasía a un lado), todas esas aldeas que se vieron sometidas al yugo del colonialismo.
Un diseño de niveles más chapado a la antigua en el género, árbol de habilidades y comercio
En Greedfall The Dying World y como comentaba en párrafos anteriores, tendremos unos niveles divididos por «grandes» espacios. Aquí, además de las misiones principales que podremos resolver de diversas maneras, también habrá espacio para la exploración. Explorando encontraremos mejores materiales, armas legendarias, equipo… que podremos equipar tanto a nosotros mismos como a los personajes que nos acompañan. Estaremos siempre con otros tres jugadores como máximo, formando un equipo que nos ayudará sobre todo en el combate. Estos se especializan en diversos campos, por lo que tendremos variedad a nuestra elección.

Nosotros, al comenzar el título, seleccionaremos un perfil concreto que se especializa en un área determinada. Pero es cierto que una vez que nos ponemos en su piel, podremos perfilar y cambiar de idea a nuestro antojo. Especializarnos en ataques a corta distancia, armas más pesadas o espadas, ataques a distancia o mágicos, curación, daños elementales… todo este abanico se abre ante nosotros por lo que podremos definir perfectamente cuál será nuestra estrategia. Para ello, se nos pone a nuestra disposición una diversidad de árboles de habilidad en los que podremos ir canjeando los puntos por nivel. Sobre nuestros compañeros, también existirán dichos árboles, aunque estos no cuentan con tantas opciones ni cantidad.
Por otra parte, existirá además de la búsqueda de objetos por el mapa, un comercio al que siempre podremos acceder en los poblados o si existen comerciantes en zonas concretas. En él obtendremos mejor equipo como armaduras, calzado, cascos o colgantes, así como también venderemos aquellos objetos que ya no nos hagan falta. En nuestros campamentos, además de descansar, existirá la posibilidad de mejorar nuestro equipo, incrustarle materiales o crear nuevo equipamiento, así como armamento. Todo este sistema funciona, aunque a veces he sentido que el efecto no se hace notar demasiado a la hora de combatir.
El sistema de combate cambia, ahora es más estratégico y nos permite pausar la acción para seleccionar las estrategias
El sistema de combate de Greedfall The Dying World ha sufrido un cambio con respecto al juego anterior. Ahora, focaliza más en esa pausa táctica y menos en la acción ARPG. Al principio, se nos indican tres formas de jugar, que al fin y al cabo vienen a ser una versión más resumida de la que nos recomiendan los desarrolladores. Yo he jugado casi la totalidad de esta aventura con la recomendada, además insisto en que es la mejor manera de jugar. Ya que la acción sin esta estrategia es muy poco reactiva e incluso tediosa. Existe una opción para que nuestros compañeros tomen decisiones y usen sus ataques especiales aunque, sinceramente, también la desactivaría.

Si juegas con ayudas o te quieres facilitar la vida, la acción de este título pasa a ser un mero trámite y es una pena, pues esconde más profundidad cuando manejamos enteramente el timón del barco. Es en ese preciso momento en el de la pausa táctica, donde las sinergias y nuestras decisiones si tendrán repercusión directa en el resultado. Disponemos de 5 movimientos por personaje, pudiendo realizar desde un simple ataque básico hasta ataques especiales que se rellenarán con estos, o el uso de pociones y demás instrumentos. Es importante tener todo bajo control, por ello podremos posicionar la cámara en una visión más cenital con motivo de observar el transcurso de la batalla.
Técnicamente, cuenta con un arte propio aunque a veces se le ven demasiado las costuras
Artísticamente el juego posee cierta personalidad. Su mundo es marrón y eso ya de por si le proporciona cierto carisma. Tampoco es que sea algo tan sorprendente, cuenta con una distancia de dibujado correcta. Podría ser más interactivo y ese quizás es uno de los problemas que arrastra el motor propio del título, Silk Engine. Ya que solamente podremos casi en exclusiva, explotar barriles explosivos durante las contiendas. La diversidad de escenarios no es demasiado alta, aunque sí está impresa en el videojuego. Por otro lado, recomiendo además jugarlo en modo calidad en Xbox Series X. No es un juego que necesite estrictamente los 60FPS y sí he notado una gran diferencia en el texturizado.
El sonido y la banda sonora está por encima del resto de la propuesta, con una temática principal muy reconocible que me ha recordado incluso a algún tema de Expedition 33 (sin llegar a esta excelencia). En cuanto a voces, además del idioma de los nativos, se encuentra localizado al inglés con traducción y textos al castellano.

Análisis de Greedfall The Dying World: Conclusión
Greedfall The Dying World se viste de secuela con pretensiones de expandir el universo creado en 2019. Para ello, realiza una serie de modificaciones que puede que gusten o no a los fans. Ahora, ya no somos colonos y, el combate se focaliza más en la vertiente táctica con pausas en la acción, no tanto en el aspecto ARPG de su primera entrega. El ritmo de la historia principal peca de excesiva lentitud, no obstante es cierto que si profundizamos en esta, nos puede llegar a sorprender. Técnicamente cuenta con luces y sombras, además de tener un apartado sonoro ligeramente por encima del resto. En definitiva, quizás le falte todavía pulir aquellos fallos del primero así como mejorar claramente el ritmo de juego, pero sigue siendo una opción interesante para los fans del género.
Greedfall The Dying World está disponible para Xbox Series X|S, PS5 y PC. Descubre todas las novedades relacionadas con la industria del videojuego en EntreMandos. Noticias, análisis, artículos, lanzamientos y mucho más, siempre disponibles para ti a través del siguiente enlace.
