Dentro del catálogo de Bandai Namco Entertainment, la saga Tales siempre ha ocupado un lugar especial dentro del JRPG. Combates dinámicos, personajes carismáticos y una historia que suele moverse entre lo épico y lo emocional han sido el sello que ha definido esta franquicia. Sin embargo, cuando surgió Tales of Berseria en 2016, algo cambió. La saga tomó un rumbo más oscuro, más humano y más desgarrador.
Ahora, con la llegada de Tales of Berseria Remastered, el título regresa con varias mejoras que dan a este juego un lavado de cara. No se trata de una reinvención total, sino de una puesta al día de uno de los capítulos más intensos de la franquicia.
Y al volver a él queda claro que algunas historias no envejecen. Simplemente siguen ahí, esperando a que volvamos a vivirlas.
El inicio de la desgracia
La historia comienza en un pequeño pueblo donde la vida parece tranquila. Allí vive Velvet Crowe junto a su hermano pequeño, Laphicet. Su vida es humilde, sencilla y casi demasiado bonita. Hasta que todo se derrumba en una noche marcada por un ritual oscuro y una traición imperdonable. Esa misma noche Velvet pierde a su hermano y es transformada en algo que el mundo teme, una daemon, una criatura marcada por el poder demoníaco.
Habiendo explicado este contexto, comenzamos controlando en un inicio a Velvet en un escenario en el que se nos irá explicando paso a paso cada una de las habilidades adquiridas tras volverse una daemon, todo ello desde una cámara en tercera persona cercana. Desde esta perspectiva comenzaremos a apreciar cada uno de los movimientos más brutales que puede mostrar nuestra protagonista, entre ellos devorar la esencia de sus víctimas.

Desgarra a todas tus víctimas
En cuanto a la jugabilidad, el sistema de combate sigue siendo uno de los pilares sobre los que se sustenta este título. Está centrado en un sistema de acción en tiempo real en el que los combates se desarrollan directamente en el escenario, sin transportarnos a un campo de batalla separado. El sistema se basa en los Artes, habilidades que pueden encadenarse en combos personalizables, ya que cada tecla puede configurarse con distintas técnicas, permitiéndonos crear cadenas de ataques fluidas y totalmente únicas.
Además, no podemos olvidar la mecánica más icónica de este título, el Break Soul, una habilidad única de cada personaje que consiste en sacrificar recursos a cambio de obtener poder inmediato. En el caso de Velvet, su brazo demoníaco le permite entrar en un estado salvaje en el que su agresividad aumenta enormemente. El resultado es un sistema rápido, agresivo y muy satisfactorio, especialmente cuando se domina la sinergia entre habilidades.
Por otro lado, la versión remasterizada no cambia las bases, pero sí pule ciertos aspectos. Entre ellos encontramos una mejor respuesta en combate, animaciones más suaves y una experiencia más estable que hace que los enfrentamientos fluyan mejor que en el original.

Un arte intimo y desgarrador
Tales of Berseria Remastered mantiene el estilo anime característico de la saga, pero se pueden apreciar mejoras bastante claras en la resolución, la iluminación y las texturas. Los personajes se ven más detallados, los escenarios tienen una mayor calidad y el rendimiento es muchísimo más estable. No llega a ser una revolución, pero sí supone una mejora suficiente para que el conjunto se sienta más pulido y cercano a la actualidad.
Por otro lado, la banda sonora vuelve a destacar con fuerza. La música acompaña a la perfección tanto los momentos de acción como las partes más íntimas de la historia, encajando como un guante en cada instante.

El final de una historia y el inicio de un mundo
Regresar a Tales of Berseria ha hecho que vuelva a reencontrarme con una historia marcada por la rabia, la pérdida y las cicatrices que dejan las decisiones imposibles. Además, la versión remasterizada no reinventa la bombilla, pero sí cumple su objetivo, permitir que esta gran historia sea accesible y disfrutable hoy en día. Y te aseguro que lo consigue.
Porque Tales of Berseria demuestra que, a veces, las mejores historias no hablan de héroes perfectos. Más bien hablan de personas rotas que siguen caminando incluso cuando lo han perdido todo.
En este sentido, Velvet Crowe es exactamente eso, una protagonista que no lucha por el bien, sino por venganza ante todo aquello que quedó enterrado en la oscuridad, aun a costa de llevarse al mundo entero por delante en su misión. Y es duro, porque en un mundo donde los daemons han vuelto una vez más, la línea entre monstruo y héroe nunca ha sido tan frágil. Desde EntreMandos hemos disfrutado en grande volver a vivir esta historia muchas gracias a Bandai Namco por volvernos a traer este titulo.
