Se postula a indie del año, Análisis de Silver Pines

Análisis de Silver Pines

Quizás soy de esos locos que no se pierden un evento de indies que muchos pasan por alto. Es en casos como estos en los que me sigo reafirmando como apasionado de este tipo de eventos ya que es posible que hubiera llegado algo tarde para conocer Silver Pines. Ahora ya con mucha más fama, estamos ante uno de los que se postulan de manera clara a indie del año. ¿Los motivos? Sigue leyendo este análisis de Silver Pines en PC (y de paso en Steam Deck y Steam Machine) para saber el porqué 

Si hay algo claro en esto de los juegos de terror es que este género ha evolucionado mucho durante las últimas décadas. Aun así, hay fórmulas que siguen funcionando igual de bien que cuando descubrimos los primeros Resident Evil y Silent Hill. Explorar lugares abandonados, resolver puzles, administrar munición y enfrentarnos a criaturas desconocidas siguen siendo ingredientes perfectos para mantenernos pegados a la pantalla. Pero aquí el “girito” es que Silver Pines recupera esa esencia y le añade una estructura metroidvania que le permite ofrecer una aventura con personalidad propia y demostrar que aún hay margen para la innovación.

La Historia de Silver Pines a análisis

A nivel de historia, en Silver Pines nos ponemos en la piel de Red Walker, un investigador privado contratado para encontrar a Eddie Velvet, un músico desaparecido. Nuestro trabajo nos lleva hasta un pequeño pueblo que, desde el primer momento, transmite esa sensación de que hay algo que no acaba de ir bien del todo. Calles vacías, edificios abandonados y habitantes a los que no te acercarías a charlar sobre el partido de ayer… 

Como suele pasar en este tipo de juegos, a medida que recorremos sus calles y descubrimos nuevos escenarios, nos encontramos con criaturas extrañas y situaciones sin explicación razonable. Es por ello por lo que lo fácil de su inicio acaba evolucionando hacia algo más, mezclándose lo real y lo imaginario una vez más. 

La narrativa es la también clásica del género, en la que todo se va sabiendo a cuentagotas y se nos dan los datos mínimos y justos como para querer seguir tirando para adelante. Hay momentos explícitos, pero casi todo el juego te dará ese “sabor” a Twin Peaks o Expediente X. Es por ello también que el juego se ambienta en 1993 y es heredero de ese estilo narrativo 

Análisis de Silver Pines: Jugabilidad 

Entrando de lleno en la jugabilidad, y aunque la historia es buena, es aquí donde el título Wych Elm funciona mejor. Silver Pines combina exploración metroidvania, supervivencia, resolución de puzles y combates contra criaturas que pueden complicarnos bastante las cosas, especialmente sus jefes. 

Como ocurre en muchos metroidvanias, partimos de una perspectiva lateral, pero con unos escenarios que presentan diferentes capas de profundidad. Es decir, puedes entrar en edificios, recorrer interiores y descubrir caminos conectados entre sí. No estamos ante un simple juego de avanzar de izquierda a derecha, sino ante un mundo que debemos aprender a conocer para descubrir todos sus secretos. Además, su ciudad está hecha con toda lógica y propósito, sin portales, viajes rápidos ni nada por el estilo. Y sus carteles e indicaciones no son aspectos meramente decorativos, sino que servirán para ayudarte de primeras sin abrir un mapa que, por otro lado, es muy útil al señalizar automáticamente ubicaciones importantes para la partida (y si te quieres marcar una, tienes más realismo al tener que hacer una foto para acordarte de lo que has visto y quieres marcar como importante) 

Como buen metroidvania, durante las primeras horas encontraremos varios sitios por los que no podremos acceder (puertas cerradas, etc.). A medida que conseguimos nuevas herramientas y objetos, podemos regresar a esas zonas para descubrir qué esconden. Esta mecánica de exploración y retroceso constante es una de las señas de identidad del género metroidvania y aquí encaja especialmente bien con las necesidades de una investigación. Además de esa característica, el título te da cierta libertad de movimiento. No te lo restringe todo. 

Otro elemento que le añade variedad son los recuerdos. Hablamos de objetos que funcionan como una suerte de «boost» y nos da beneficios variados. Eso sí, algunos de ellos tiene su efecto negativo correspondiente. Hay varios de ellos y sólo podrás usar uno a no ser que amplíes el espacio para usar más, gracias a peuqeños objetos que irás descubriendo a lo largo de tu aventura.

El núcleo del juego te pedirá que encuentres 5 objetos y cada uno de ellos está en una zona diferente del pueblo. El orden en el que los quieras abordar es semilibre ya que no siguen un orden preestablecido. Para algunos jugadores, esta libertad será una de sus grandes virtudes; para otros, la falta de indicaciones explicitas puede ser algo malo, sobre todo cuando no recuerdan dónde utilizar un objeto concreto Además de explorar, lo que haremos en Silver Pines es resolver puzles y combatir. Vamos a verlo por separado 

Puzles clásicos pero interesantes

Toca hacer ahora un análisis de los puzles de Silver Pines, que suelen ser los clásicos de un survival horror, en el sentido en que deberemos encontrar objetos, interpretar pistas o descubrir combinaciones que nos permitan abrir nuevas rutas. No son muy complejos, pero cumplen su función y recompensan mucho la exploración. La clave suele estar más en buscar y buscar que no en pensar y pensar. A estos puzles se le une la ya clásica gestión de inventario y escasez de recursos. Pero hasta este apartado se resuelve de manera magistral. 

Aunque encontraremos ítems esparcidos por el mapa, toparemos con máquinas expendedoras en las que gastar nuestros dólares previamente encontrados/saqueados. Eso sí, éstas no tendrán un stock infinito y, de igual manera que ocurre con nuestro dinero, deberemos ver bien que necesitamos/compramos. 

Hasta el hecho de guardar la partida es diferente a lo visto anteriormente ya que, para salvar tu progreso, deberás hacer una llamada telefónica. Pero para llamar hay que pagar y, sobre todo al inicio de la aventura, no podremos dilapidar nuestros dólares grabando cada 2 x 3. Además, existen cofres que permiten guardar aquello que no necesitamos inmediatamente. Esta gestión obliga a planificar nuestros desplazamientos y añade una pequeña capa estratégica a una aventura que, si no, podría resultar demasiado sencilla 

El combate es algo mejorable

Quizás sea este el apartado que le haya restado algún punto y no darle el 10. A lo largo de la aventura tocará luchar (o esquivar/evitar) varias criaturas. Al principio apenas contamos con herramientas para defendernos, así que aprender a esquivar y controlar la distancia respecto a los enemigos resulta fundamental. La resistencia también condiciona nuestros movimientos y nos obliga a medir cuándo atacar y cuándo resulta más sensato huir, ya que con la barra a cero nos tropezaremos y apenas tendremos fuerzas. 

Aunque con las armas el combate mejora, cuando nos toque pelear cuerpo a cuerpo nos sentiremos lentos y algo toscos, mientras que disparar exige detenernos. Esta decisión puede generar situaciones incómodas cuando varios enemigos se acercan al mismo tiempo y necesitamos reaccionar rápidamente. 

Además, recargar y gestionar determinados objetos requiere tiempo, algo que puede jugar en nuestra contra durante los momentos más tensos. Es una mecánica que funciona sobre el papel porque tienes esa sensación de vulnerabilidad, pero no siempre el resultado es el mismo. A veces, la dificultad de un enfrentamiento viene dada más por las limitaciones del sistema de combate que de la inteligencia de los enemigos. Y aunque sean pocas las veces que lo tengamos que hacer, los momentos en los que debemos saltar, trepar o algo que no implique el caminar/correr se siente bastante torpe. Está claro que somos un detective y no un atleta, pero sí que creo que se podía haber hecho un desplazamiento más ágil. 

Análisis de Silver Pines: Apartado audiovisual 

El apartado audiovisual es uno de los grandes atractivos de Silver Pines. Lo detallado de sus escenarios y una iluminación excelente ayudan a transmitir la sensación de que algo terrible está ocurriendo en el pueblo. Además, el hecho de ser un juego con desplazamiento lateral no le resta ni belleza ni misterio. Creo más bien que, al contrario, que jugar con esas “capas” del escenario consigue un efecto que otros juegos del género no logran. 

Su tono de colores apagados incrementa esa sensación de inquietud. A veces el miedo lo genera la sugerencia de lo que hay más que explicitar un terror que con esta ambientación no cuadraría mucho. El juego aprovecha muy bien las pocas herramientas que tiene a su disposición y no necesita grandes efectos visuales para generar miedo. 

El sonido cumple una función igualmente importante. La música sabe cuándo acompañar discretamente la exploración y cuándo aumentar la tensión, mientras que los efectos ambientales contribuyen a mantenernos alerta. Las voces están en inglés y los textos están traducidos al español, por lo que podemos seguir las conversaciones y comprender las pistas sin dificultades importantes.  

Rendimiento técnico en PC y dispositivos de Valve

La versión de PC ofrece una presentación visual muy cuidada y no necesita un equipo especialmente potente para jugarlo. Casi cualquier PC actual lo podrá ejecutar sin problema. Es más, lo hemos podido jugar también en Steam Machine y Steam Deck y los 60 FPS han sido siempre estables. Si que es verdad que en Steam Deck es cuando se nota que exprimimos más el hardware, pero creo que se puede jugar perfectamente si es éste tu único dispositivo gaming. 

En definitiva, Silver Pines…

En definitiva, concluyo este análisis de Silver Pines afirmando que creo que es una de esas propuestas que demuestran que todavía hay espacio para innovar dentro del survival horror clásico sin tener que copiar al dedillo sus fórmulas. Wych Elm ha conseguido combinar exploración metroidvania, puzles, gestión de recursos y terror psicológico en una aventura con personalidad propia y que aspira a ser uno de los claros contendientes al indie del año. 

Lo que más me ha gustado ha sido el diseño del pueblo, la forma de conectar sus escenarios y una historia que sabe mantener el misterio durante buena parte del recorrido. Todo ello acompañado por un gran apartado audiovisual, capaz de crear una atmósfera inquietante sin necesitar grandes alardes técnicos. 

Eso sí, lo que le quita de la excelencia es un combate que necesita mejorarse algo, junto con el movimiento del personaje, algo toscos. Algunos enfrentamientos son más difíciles de la cuenta debido a las limitaciones del propio sistema de ataque. Tampoco gustará a quienes prefieran aventuras que indiquen constantemente el siguiente objetivo, ya que parte de su encanto consiste precisamente en investigar y descubrir las respuestas por nuestra cuenta. 

Si disfrutas de Resident Evil, Silent Hill o los metroidvania que premian la exploración, aquí encontrarás una aventura muy recomendable, con una ambientación muy trabajada y suficientes misterios para mantener el interés durante unas 15 horas. 

No es perfecto, pero sí una de las propuestas de terror independiente más interesantes de este momento. Un juego que sabe que, a veces, la mejor forma de asustarnos consiste en dejarnos solos en un lugar extraño, darnos pocas respuestas y hacer que nuestra imaginación haga el resto. 

9

Nota

9.0/10

Lo Mejor

  • La vuelta de tuerca que le da al género survival
  • La sensación de exploración y de abandono
  • Audiovisualmente tiene mucha personalidad

Lo Peor

  • El movimiento del personaje es claramente mejorable
  • El ritmo del combate podría pulirse