Análisis de Darwin’s Paradox

Análisis de Darwin's Paradox

Reconozco que desde que vi por primera vez Darwin’s Paradox! en uno de esos eventos indies que muchos obvian, me enamoré de él. He estado esperando su lanzamiento con muchas ganas, y más tras probar la demo en PC hace ya varias semanas. Ahora, con el juego ya disponible en todas las plataformas, os traigo mi análisis de Darwin’s Paradox para ver hasta qué punto ha cumplido mis altas expectativas. 

El hecho de manejar a un pulpo en un videojuego pocas veces se ve. Si, hay juegos como Another Crab’s Treasure en los que manejamos a un cangrejo, pero mi castigada memoria no recuerda manejar un pulpo, al menos recientemente. 

Análisis de Darwin’s Paradox: Una historia de escapismo y venganza

En cuanto a su historia, realmente no hemos venido aquí por ella. Esencialmente, estamos ante una de esas tramas en las que hay la clásica compañía maléfica que, además, quiere acabar con nosotros. Y nuestra aventura será básicamente una huida del enemigo y de todos sus mecanismos. En todo el juego no hay ni una sola palabra y todo se explica con interacciones y físicas, pero basta para entender lo poco que se nos propone a nivel narrativo. 

Pero entrando en lo importante, en su jugabilidad, aquí es donde el juego se pone divertido. El núcleo de esta jugabilidad será básicamente el plataformeo, algo de sigilo y algún que otro puzle no demasiado complicado. 

El mayor protagonismo de todas esas mecánicas citadas se lo lleva el segmento de plataformeo, en mi opinión. En muchos casos estarás calculando al milímetro donde saltar y observando el timing del escenario para atreverte a dar ese paso (o arrastrarte, que recordemos que eres un pulpo) y no acabar hecho puré. 

Las plataformas como base jugable

En este sentido, sí que he de decir que aquí el juego no es muy permisivo que digamos y hay momentos en que exige un dominio y un “apurar esa plataforma” que puede llegar a desesperar a los menos pacientes. No es un juego difícil, pero sí que habrá segmentos en los que tendrás que estar muy atento para seguir adelante con vida. Por suerte, el sistema de autoguardado es muy amable con el jugador y no te encontrarás repitiendo largos segmentos. 

El control se siente cómodo, pero sí que ha habido ocasiones en los que lo hemos sentido más que impreciso, exigente. Con el paso de las horas te acabas acostumbrando y todo fluye más, pero los primeros compases pueden requerir algo de aprendizaje. 

Respecto a los puzles, son fáciles de entender y en todo momento sabrás lo que tienes que hacer, sin llegar a bloquearte mucho a poco que pienses y te detengas a observar el escenario. La mayoría de los citados puzles consisten en mover objetos, activar mecanismos o evitar enemigos con patrones previsibles. Nada que no hayamos visto ya. 

Análisis de Darwin’s Paradox: una experiencia corta

Y creo que ese es uno de los problemas del juego. Te va explicándote nuevas mecánicas poco a poco y cuando ya te has acomodado y el juego despliega todo su potencial, ahí es justo cuando acaba. Las 6 horas que me ha durado se me antojan algo cortas, aunque sin entrar en debates de precio, el juego viene con un PVP de salida muy ajustado. 

Donde creo que Darwin’s Paradox! cumple con nota es en su apartado visual. El título lo apuesta todo a una estética que recuerda a una película de animación moderna, con personajes expresivos y escenarios cargados de detalle. El uso de iluminación, los contrastes entre entornos industriales y naturales, y el propio diseño de Darwin hacen que el juego sea constantemente atractivo de ver. 

Durante mi partida, hubo momentos en los que me detuve simplemente a observar el escenario: tuberías humeantes, maquinaria en movimiento o criaturas extrañas que aportan vida al mundo. La sensación de estar dentro de una especie de cuento interactivo funciona especialmente bien. 

Además, (y como decía antes) Darwin es un protagonista sin diálogos, pero tremendamente expresivo. Sus reacciones, movimientos y pequeñas animaciones consiguen transmitir más de lo que muchos personajes logran con líneas de texto. 

Análisis de Darwin’s Paradox: Conclusiones

Sin ánimo de alargarme más, es turno ya de entrar en las conclusiones finales. Tras acabarlo, mi sensación con Darwin’s Paradox! es que, por un lado, estamos ante un juego con muchísimo encanto, con una identidad visual muy marcada y un protagonista que funciona de maravilla. Pero por otro, su propuesta jugable se queda corta. Las ideas están ahí, pero no se explotan con la profundidad necesaria para dejar huella. 

En definitiva, si te gusta lo que has visto en los distintos videos y disfrutas con aventuras de plataformas cortitas y más “recogiditas”, sin duda lánzate a por él. Pero si eres de los que quiere algo muy profundo, quizás se te quede corto.

7.5

Nota

7.5/10

Lo Mejor

  • Dirección artística sobresaliente 
  • Protagonista carismático y expresivo 
  • Mezcla de mecánicas con buenas ideas de base 

Lo Peor

  • Mecánicas poco desarrolladas 
  • Duración
  • Algunos problemas con físicas y ritmo

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies