H.P. Lovecraft es bien conocido por su importante obra dentro de la literatura de terror. Máximo impulsor del terror cósmico (con especial enfoque en el miedo a lo desconocido) y creador de esa misteriosa y, a día de hoy, bien reconocida como es Cthulhu, Lovecraft ha inspirado numerosos videojuegos basados en sus universos. Hoy, de la mano de Big Bad Wolf y Nacon, nos llega Cthulhu: The Cosmic Abyss, el nuevo videojuego ambientado en la pesadilla del genio escritor. Este es nuestro análisis.
Pero como siempre, antes de empezar queremos agradecer a Nacon por la clave proporcionada que nos ha permitido realizar el análisis. La versión jugada ha sido la de PS5.
Cthulhu está al acecho
Viajamos un poquito al futuro hasta el año 2053. Situados en esta fecha, encarnamos la piel de Noah, un agente especializado en asuntos ocultos de la organización Ancile. Para esa fecha, la humanidad ya casi ha acabado con todos los recursos disponibles en el planeta Tierra. Por ello, se empiezan a investigar las profundidades oceánicas en busca de nuevas maneras de sobrevivir, provocando una desaparición en una estación minera del Pacífico y obligando a Noah a dirigirse hasta R’lyeh, ciudad sumergida que tiene que ver con una criatura conocida como Cthulhu.



La historia no deja ver demasiado a Cthulhu, pero sabe muy bien cómo mantenerte atento a lo que está sucediendo, con ganas de seguir investigando para poder continuar avanzando y descubriendo más detalles previamente ocultos de la trama. Porque sí, nosotros mismos somos los que debemos investigar, y sobre esto hablaremos más en detalle en el próximo apartado.
Cthulhu: The Cosmic Abyss te dice: «Búscate la vida»
En Cthulhu: The Cosmic Abyss es importante tener en cuenta lo siguiente: no nos van a guiar demasiado. Desde una vista en primera persona, debemos investigar las pistas por nosotros mismos, revisando todo tipo de objetos que podemos ir encontrando por el camino. Estos objetos, a su misma vez, no estarán remarcados, por lo que debemos observar detenidamente cada escenario. Aunque sí que existe una mecánica de sónar que nos permitirá hacer barridos de escáner pulsando un botón tras haber analizado ciertos objetos, de manera que estos objetos ahora se nos marcarán cada vez que realicemos dicho barrido. Dicho sea de paso, analizar los objetos nos costará una cantidad de energía que podremos recargar usando jeringas especiales que se llenarán con unos «hongos» especiales y brillantes (por lo que, en cierta manera, se «remarcan») que debemos encontrar.
Las pistas encontradas podrán unirse desde un menú de relación de pistas, resultando en nuevas preguntas que debemos resolver. Si bien esto no es algo novedoso a estas alturas, sí me parece lo suficientemente original el hecho de tener que buscar por ti mismo las pistas por el escenario, revisando y analizando objetos, para luego tener que relacionarlas. Eso sí, esto puede provocar que nos perdamos dando vueltas durante un buen rato más de una vez, al no encontrar el objeto concreto que debíamos observar, por ejemplo. En este sentido, no resulta ser un juego para todo el mundo dado que se necesita estar bien atento a todo lo que estamos viendo.
En adición, el movimiento es «anfibio». Vamos a bucear (indefinidamente gracias a un futurista traje de buzo) tanto como andar y correr, debido a que nos encontraremos en las profundidades del océano.
Ambientación oscura y tensa, pero el terror…
Estamos ante una propuesta que, si bien consigue crear una ambientación oscura y tensa, lo cierto es que no consigue lograr una sensación de terror real. Apenas hay sustos, ni monstruos que nos persigan, ni nada por el estilo. Casi todo se basará únicamente en resolver puzles e investigar objetos. Eso sí, el universo del monstruo de Lovecraft se ha recreado con mucho mimo para ofrecer una experiencia que logra inyectarnos en vena ese miedo a lo que no podemos ver.




Eso sí, algo que añade algo más de tensión es el hecho de la cordura. Debemos vigilarla muy bien, porque esta se puede deteriorar con la aparición de la corrupción, que aumentará al tomar la decisión incorrecta a la hora de investigar posibles soluciones a nuestros problemas. En ocasiones se nos permitirá resolver esto de dos maneras distintas, resultando en que elegir la incorrecta nos aumente la corrupción afectando negativamente a nuestra cordura. Pero, si elegimos la correcta, esto no aumentará y no nos supondrá ningún problema.
En lo técnico, Cthulhu: The Cosmic Abyss se queda a medio gas
Y pasando a hablar del apartado técnico, puedo decir que Cthulhu: The Cosmic Abyss se queda a medio camino entre una calidad gráfica lo suficientemente competente, y un rendimiento mejorable. Modelados y texturas se encuentran a un nivel que cumple bastante bien, teniendo en cuenta que estamos ante un juego de presupuesto seguramente doble A. Sin embargo, no ocurre lo mismo con el rendimiento, para lo que se nos permite elegir entre dos modos: calidad y rendimiento, pero que ninguno alcanza el acabado que debería.
En el modo calidad el juego se bloquea a una tasa MÁXIMA de 30 fps, a cambio de ofrecer un acabado técnico algo superior. Por otro lado, el modo rendimiento bloquea la aventura a una tasa MÁXIMA de 60 fps. ¿Por qué recalco la palabrá «MÁXIMA»? Pues bien, resulta que en ninguno de los dos modos se llega a alcanzar dichas tasas de fps de manera estable. En el modo calidad más bien jugamos quizás a unos 25 fps que a veces alcanza los 30, mientras que en el modo rendimiento jugamos a menos de 60 fps que, de vez en cuando, alcanzará los 60. Una experiencia que, si bien no llega a ser injugable, tampoco consigue funcionar como debería.
Conclusiones de Cthulhu: The Cosmic Abyss
Para concluir este análisis, puedo decir que Cthulhu: The Cosmic Abyss es una propuesta con interesantes mecánicas, pero en la que puede ser fácil perderse y a la que falta terror real. Sin embargo, de vez en cuando apetece disfrutar una aventura en la que no te dejen todo mascado y te obligue a «buscarte la vida». Pero otro de sus puntos negativos se trata del rendimiento, bastante mejorable.
Si sois amantes de la obra de Lovecraft, echadle un ojo porque seguro que os llamará la atención. De no ser así, sin ser ni mucho menos un mal juego de terror con puzles, sí es cierto que quizás tenéis en el mercado otras propuestas más interesantes.
Cthulhu: The Cosmic Abyss está disponible en PS5, Xbox Series X|S y PC. No olvidéis que en EntreMandos trabajamos a diario para traeros toda la actualidad de vuestros videojuegos favoritos.
