Análisis de Total War: Warhammer III Lords of the End Times: Nagash se alza para dominar el mundo

Total War Warhammer 3

Total War: Warhammer III no ha dicho su última palabra. La obra de Creative Assembly sigue ampliando un juego que ya de por sí parecía inabarcable y, con Lords of the End Times, recibe uno de los DLC más grandes y ambiciosos que hemos visto dentro de la trilogía basada en el universo de Warhammer Fantasy.

Este nuevo añadido tiene un nombre que sobresale por encima del resto como es Nagash. El Supremo Señor de la Nigromancia y una de las figuras más importantes y poderosas del lore se ha alzado desde la Pirámide Negra con el objetivo convertir el mundo de los vivos en una inmensa tierra de muertos y culminar su ascensión a la divinidad.

Pero Nagash no llega solo. Lords of the End Times incorpora también a Thanquol para los Skaven, Boris Todbringer para el Imperio y los Glottkin para los Guerreros del Caos y Nurgle. Cuatro Señores Legendarios con campañas, mecánicas y estilos de juego muy distintos que elevan enormemente las posibilidades de una experiencia que nunca ha dejado de crecer.

Total War: Warhammer III Lords of the End Times

Por si fuera poco, el lanzamiento viene acompañado de una actualización gratuita de enorme calado. Neferata se suma como Señor Legendario, los Condes Vampiro y Archaon reciben importantes renovaciones, se añaden nuevos escenarios de final de campaña y se actualizan las condiciones de victoria de todos los Señores Legendarios clásicos. No estamos ante un simple paquete de personajes, es una expansión que cambia y amplía de forma considerable el mundo de Total War: Warhammer III.

Nagash, el Señor Supremo de los No Muertos

Hablar de Nagash dentro de Warhammer Fantasy es hacerlo de una de las figuras más temidas y relevantes de todo su universo. El responsable de dar forma a la nigromancia no llega a Total War: Warhammer III como un Señor Legendario más. Creative Assembly ha construido una campaña a la altura de un personaje cuya ambición es, literalmente, acabar con el mundo tal y como lo conocemos.

El objetivo de Nagash es transformar cada rincón del mapa en una gigantesca Tierra de los Muertos. Para hacerlo, tendremos que levantar enormes necrópolis, reunir energía oscura y alimentar el poder de la Pirámide Negra. Poco a poco, esta estructura irá desbloqueando nuevas posibilidades para sus ejércitos y reforzando el poder de un líder que ya de por sí es capaz de inclinar una batalla a nuestro favor.

Total War: Warhammer III Lords of the End Times

Pero la campaña no se limita a conquistar territorios. Nagash deberá recuperar los perdidos Libros de Nagash y reunir a los nueve Mortarcas que le sirvieron en el pasado. Esto consigue que cada avance tenga una sensación de progresión muy marcada. Eso sí, hay que tener cuidado a la hora de subyugar a estos poderosos señores, ya que, sus ejércitos pueden hacer tambalear nuestra economía.

Larga vida a la hechicería

A nivel jugable, Nagash destaca por ser un hechicero absolutamente devastador. Cuenta con el Saber de los No Muertos, aunque podrá acceder a muchos más saberes mágicos a medida que recuperemos sus libros. Esta variedad convierte sus batallas en un auténtico espectáculo de magia, esqueletos, espectros y monstruos gigantescos arrasando las líneas enemigas.

Y, por supuesto, no podía faltar su mayor atractivo. Y es que, Nagash puede reclutar unidades procedentes de los Condes Vampiro, los Reyes Funerarios y la Costa Vampiro. La libertad que ofrece esta combinación es enorme. Podemos crear ejércitos centrados en hordas de infantería prescindible, combinar poderosas criaturas y caballería, apostar por la artillería de la Costa Vampiro o buscar composiciones mucho más variadas según el rival al que nos enfrentemos.

Total War: Warhammer III Lords of the End Times

La llegada de nuevas unidades como los Templarios de Drakenhof, los Morghast, el Trono de Aquelarre o el imponente Titán Khemri termina de completar una de las facciones más flexibles y espectaculares de todo el juego. Jugar con Nagash no consiste únicamente en controlar un ejército de no muertos: consiste en construir una fuerza imposible de clasificar y convertir el Viejo Mundo en su tumba.

Mucho más que Nagash

Aunque Nagash es el gran reclamo de Lords of the End Times, el resto de Señores Legendarios hacen que el DLC se sienta todavía más completo. Cada uno apuesta por una fantasía de poder totalmente distinta, lo que invita a volver al mapa con facciones y objetivos muy diferentes.

Thanquol lleva a los Skaven hacia el caos más absoluto mediante sus grandes planes. Podremos preparar ejércitos secretos, rituales y robos para golpear desde las sombras, aunque no todo saldrá siempre como esperamos. Es una campaña que encaja perfectamente con la personalidad de este personaje y que se acompaña de unidades tan temibles como los Stormfiends o el propio Skreech Verminking.

Total War: Warhammer III Lords of the End Times

Por otro lado, Boris Todbringer ofrece una experiencia mucho más centrada en el Imperio y en el culto a Ulric. Su objetivo será fortalecer el Gran Templo de Ulric, mejorar sus santuarios y ganarse el derecho a reclutar poderosas tropas de los Estados Electores. Sus unidades de Middenland, como los Guerreros de Ulric, la Guardia Teutógena o los Caballeros del Lobo Blanco, aportan una identidad muy marcada a sus ejércitos.

Finalmente, los Glottkin representan la corrupción y la resistencia de Nurgle en estado puro. Este trío de hermanos puede extender la corrupción por los territorios conquistados, crear Jardines de Corrupción y propagar plagas mientras combina guerreros del Caos con unidades demoníacas. Es una campaña pensada para avanzar lentamente, aguantar lo imposible y convertir cada región conquistada en un foco de enfermedad y decadencia. Además, significa tener de vuelta a un personaje muy querido dentro de la franquicia.

En definitiva, Lords of the End Times es…

Uno de los DLC más grandes y ambiciosos que ha recibido nunca Total War: Warhammer III. La llegada de Nagash ya sería motivo suficiente para que muchos jugadores volvieran al juego, pero Creative Assembly ha ido mucho más allá al añadir tres Señores Legendarios adicionales, nuevas unidades, campañas diferenciadas y una actualización gratuita que renueva contenido muy importante.

La variedad es su gran fortaleza. Desde las huestes de no muertos de Nagash hasta los planes retorcidos de Thanquol, el fervor de Ulric de Boris Todbringer o la pestilencia de los Glottkin, cada campaña consigue ofrecer una forma distinta de disfrutar del enorme mapa de Immortal Empires.

Además, la incorporación gratuita de Neferata, las renovaciones de los Condes Vampiro y Archaon, los nuevos escenarios de final de campaña y las condiciones de victoria actualizadas demuestran que este lanzamiento no busca simplemente sumar personajes. Lords of the End Times amplía de forma notable las posibilidades de uno de los mejores juegos de estrategia de los últimos años y supone una cita imprescindible para cualquier fan de Warhammer. Desde EntreMandos agradecemos al equipo de Cosmocover por el código que nos ha permitido realizar este análisis.

10

Nota

10.0/10

Lo Mejor

  • Una cantidad ingente de contenido
  • Personajes legendarios de Warhammer toman forma
  • El rework realizado mejora muchísimo la experiencia
  • Campañas divertidas y variadas

administrator
Psicólogo amante de los juegos cooperativos, el RPG y de disparar a todo aquello que se mueva.