Welcome to Elderfield es el primer videojuego de Chris Cote y publicado por Kwalee Ltd. La historia de Chris Cote es curiosa, porque es un solo dev que comenzó como artista. De hecho, Elderfield inició como una historia de WebToon llamada Weird Tales of Elderfield. A partir de ahí, se comenzó a gestar la idea del videojuego y en este 2026 se ha materializado. Welcome to Elderfield se publicó inicialmente en Itch.io y se financió mediante Patreon. Así que sí, más indie no podría ser, en este caso. ¡Vamos allá con el análisis de Welcome to Elderfield!
El título está disponible desde el 10 de septiembre de 2026 en PC a través de Steam. ¿Saldrá en otras plataformas como Nintendo Switch 2? Solo el tiempo y el éxito de esta versión lo dirá. Lo que está claro es que no es algo que podamos dar por sentado, teniendo en cuenta los humildes orígenes de este pintoresco proyecto. ¿Habrá merecido la pena tanto esfuerzo para lo que parece desde fuera un Stardew Valley terrorífico? Vamos a verlo. Pero ya os adelanto que de clon tiene poco… Más o menos.
Análisis de Welcome to Elderfield: Señora, cómase mi cosecha, no a mi hijo
En Welcome to Elderfield nos ponemos en la piel de un granjero o granjera… No, espera, no era así. En Welcome to Elderfield nos ponemos en la piel de un habitante de Elderfield, un pequeño pueblo junto a un bosque oscuro y con una cercanía peligrosa con los Dioses antiguos. Un centro comercial abandonado, un edificio que cambia cada día, un lago con seres hechos de agua a su alrededor… Ah, y una vieja hacienda abandonada cuyo dueño es un esqueleto tan grande que no puede moverse. Sí, ese es Elderfield, y ese es nuestro día a día.
Pronto, un amigo de la infancia nos informa que el dueño de la hacienda necesita ayuda… Y nosotros trabajo. Es un win-win. Y podemos plantar lo que queramos. Es ahí donde entra la gestión de granja estilo Stardew Valley. Aunque con un giro. Nuestros cultivos están infestados de tentáculos fantasma que tenemos que eliminar para plantar nada. Y la mitad de los cultivos son… Curiosos. Porque, si hay una manera en la que puedo describir a Welcome to Elderfield es la siguiente: Es el hijo perdido de Stardew Valley y Earthbound/Mother. Combina la granja y gestión del primero con una exploración y combate RPG muy similar al segundo. Centrémonos primero en la hacienda.

Lo primero que tengo que decir es, tristemente, negativo. Los menús, aunque típicos de ambos géneros, se sienten bastante ortopédicos. Especialmente si no usas ratón. Pero eso es todo lo negativo que tengo que decir. Más o menos. En la hacienda podremos tener nuestro huerto y nuestra granja de animales. Ambas cosas serán importantes, sobre todo, para que avance la trama. Sin embargo, no pasaremos tanto tiempo aquí como esperaba. La granja es más secundaria de lo que parece. Normalmente, en este género, tienes que elegir entre cultivar, minar y explorar. En Welcome to Elderfield podía hacer las tres en un mismo día.
En mi caso, empezaba el día con lo primero y al mediodía ya estaba libre para hacer todo lo demás, que era lo que más interesante se me hacía. Cada 18 días viene La Niebla Tributaria. Como su nombre indica, vienen a recoger «impuestos» de todo el mundo. Cultivos, en nuestro caso. Esto condiciona un poco lo que plantamos. No obstante, como vienen cada tanto tiempo, realmente no tiene un gran impacto. Lo que sí son los «habitantes» que se infiltran en nuestra hacienda y que tenemos que echar a golpes. O algunos de nuestros cultivos, que una vez han crecido pueden irse ellos mismos. Un giro interesante a una fórmula más que conocida y que permite hacer brillar al resto de aspectos del título.

¿En qué estación dice que estamos?
Quizá sea un poco contrasentido empezar una sección con el cierre de la anterior, pero tiene sentido esta vez: Para terminar con la granja, en Welcome to Elderfield tendremos cuatro estaciones. Cada una de ellas estará centrada en una época del año de la magia y el terror, y durará un mes. Esto afectará a lo que cultivemos, pero es bastante flexible, puesto que casi todos los cultivos pueden crecer durante 3 de las 4 estaciones. En cada estación tendremos eventos en días concretos, con NPCs y misiones propias.
Y es que en este título lo que pasa cada día cambia. Y nuestros objetivos también. Tendremos misiones principales, de las que hablaremos a continuación, pero cada día recibiremos informaciones nuevas para misiones concretas. En casa, tienes un calendario con los sucesos importantes y misterios que encontrar y resolver. Y con los visitantes, como el mercader ambulante. Pero eso no es todo. Cada día hay un telediario y, si sigues las indicaciones de las noticias, ocurrirán cosas. También tienes una radio que puedes escuchar, con noticias, el tiempo y música, que podrás dejar de fondo o escuchar activamente. En este caso, la información no cambia cada día, sino que es información útil para las misiones principales.

Hablando de las misiones y tareas, diría que es el núcleo central de Welcome to Elderfield. Es lo que más tiempo vas a pasar haciendo. Hay misiones troncales que hacen avanzar la trama y que el juego define como «a largo plazo», mientras que tienes otras más pequeñas que te van dando los NPCs del juego, ya sea en persona, por correo o en un tablón de anuncios. Muchas veces, avanzar con ellas hará que avances con la trama principal y, también avances con otras. Es el principal objetivo, o al menos lo fue para mí. En lo que pasas más tiempo. Algunas serán simplemente conseguir un objeto, otras vencer a un enemigo y otras todo un sistema complejo de exploración que te hará limpiar un mapa entero. Todo depende de la dificultad. Algunas misiones te harán avanzar en tu socialización con ciertos NPCs, que serán romanceables.
Este aspecto es, sin duda, el más divisivo del juego. Habrá 9 NPCs con los que podremos establecer una relación. Serán de lo más variopinto, desde una amante de la magia negra hasta un fanático religioso, un esqueleto o una criatura de las profundidades. Hay para todo el mundo. Sin embargo, a diferencia de otros títulos del género, interactuar con ellos diariamente no ayuda a estrechar lazos. Todo dependerá de los regalos que les des o de algunas misiones. Tras 10 horas de juego, lo más que tenía era un 20% con uno de ellos. Es muy para el late game, lo que no gustará a quien quiere centrarse en el apartado social. Por cierto, la minería es importante para uno de los vínculos sociales y para crear tu armadura, que nos será útil en el próximo punto.

Welcome to Elderfield, un combate sorprendentemente profundo
Como hemos dicho en este análisis, Welcome to Elderfield es un hijo de Stardew Valley y Earthbound/Mother. Bien, vamos ahora a ver esta segunda vertiente. A medida que avancemos por Elderfield nos encontraremos enemigos de lo más variopintos. Desde un gato «especial» hasta un cliente de centro comercial poseído y mutado, pasando por una niña que… La verdad es que prefiero no describir. Nos enfrentaremos a ellos en batallas por turnos y en cada esquina tendremos la «energía». O, lo que es lo mismo, la cantidad de acciones que podemos realizar por turno. Podremos atacar, defendernos, usar un objeto, huir o usar alguna de nuestras habilidades, ya sean habilidades propias o ritos aprendidos. O sea, ataques físicos o mágicos. Ambos consumen PM.
Por otro lado, también tenemos tres contadores: Uno de evasión, uno de ataque y uno de salud/defensa. Podemos subir estos contadores usando ciertas habilidades y, al llegar a una cantidad concreta, esquivaremos un ataque de forma garantizada, haremos un ataque letal o recuperaremos PS y PM automáticamente. Por supuesto, como buen RPG, también hay estados alterados. En Elderfield tienes bendiciones y maldiciones, que pueden adquirirse en combate y también fuera de éste. Y pueden ser claves en un combate. Las maldiciones y bendiciones pueden eliminarse con objetos o lavarse en casa en la bañera, lo que reiniciará todos los monstruos del mapa.

Estas maldiciones y bendiciones son efectos de la voluntad de los Dioses Antiguos. Y es que podremos ser fanáticos de los mismos. Habrá 8 de ellos y cada domingo, en misa, podremos jurar pleitesía a uno de ellos. Esto nos dará bendiciones permanentes, nos permitirá crear objetos propios de dicho Dios y nos dará acceso a las salas secretas del Dios que hay escondidas por el mapa. Por otro lado, eso nos «enemistará» con otro Dios, por lo que también tendremos alguna maldición o bajada de estadísticas. Todo depende de lo que queramos. Por último, tendremos equipo que podremos, valga la redundancia, equipar, mejorando nuestras estadísticas. Es aquí donde la minería es más interesante, creando armaduras con ella.
Una vez finalizado un combate, tendremos una tirada de suerte con un dado. Dependiendo de lo que saquemos, tendremos una mejor o peor recompensa de dicho combate. Esto también aplicará a algunos misterios escondidos por el mapa y, sobre todo, al sueño. Cada noche que te vayas a la cama, dependiendo de esta tirada, dormirás mejor o serás presa de un terror nuevo. Dormir no suele aportarte nada bueno, puesto que generalmente no descansarás y te recuperarás, pero tienes que dormir sí o sí de vez en cuando. Primero, porque el cansancio afecta a nuestro personaje, por ejemplo, haciendo que gane menos experiencia. Pero, sobre todo, porque no quieres alcanzar el verdadero despertar… O que él te alcance.

Arte hecho a mano, terror asegurado
Ya para terminar este análisis de Welcome to Elderfield, vamos a hablar del apartado artístico de Welcome to Elderfield. Y es que es uno de contrastes. Por un lado, el apartado sonoro es espectacular. Una ambientación terrorífica y con mucha presencia, que se complementa perfectamente con una banda sonora tranquilizadoramente tétrica mientras recorres el mundo. Uno de los mejores aspectos del juego. Los efectos de sonido, en general, están muy bien medidos, siendo los típicos del género. Y hablo tanto de la granja como de los combates.

Por otro lado, el apartado gráfico es excelso… Excepto en las cutscenes principales. Un estilo dibujado con pixel-art hecho a mano quizá no era el mejor, sintiéndose de un nivel muy lejano al resto, de una gran calidad. Porque, precisamente, las ilustraciones de los personajes, de las noticias y, sobre todo, de los enemigos en combate, son increíblemente expresivos y mantienen y elevan el tono del juego. Claramente el aspecto más potente del juego, o al menos el que más impacta cuando empiezas a jugar. En cuanto a la personalización, esta es mínima en nuestro personaje. Apenas cambiar un par de prendas de ropa y colores, y elegir género. Por otra parte, nuestra casa y nuestra hacienda es completamente personalizable, siendo un aspecto que da para muchas horas de juego.

En definitiva, Welcome to Elderfield…
En definitiva, concluyo este análisis afirmando que Welcome to Elderfield parece un juego de granjas, pero no lo es. O al menos, no lo es en su totalidad. En mis más de 15 horas de juego, pasé apenas un par en la granja, con todo el resto dedicado a explorar y cumplir las misiones. La granja, evidentemente, es importante, pero no más que el combate, la exploración o la convivencia con el mundo. Son cuatro patas para una terrorífica mesa que cuando te vayas a dormir te atacará. Pero cuatro patas con un mismo peso, al fin y al cabo. Ninguna de ellas tiene un tamaño mayor.
Con un estilo gráfico muy único hecho a mano, una banda sonora inquietante y una estética pixel-art que cumple, además de un loop jugable que no se hace cansado, Welcome to Elderfield se ha ganado un hueco en mi corazón en el género. Un hijo entre Stardew Valley y la saga Earthbound/Mother con estética y mitología lovecraftiana. Qué mas se puede pedir. Bueno, sí, dormir un poco. Por favor. Por último y como siempre, si queréis conocer más juegos y novedades os esperamos aquí, en EntreMandos.
Welcome to Elderfield
Lo Mejor
- Un combate RPG sorprendentemente profundo e inspirado en Earthbund/Mother
- Un estilo gráfico en las ilustraciones muy vistoso
- Gran foco en las misiones y la exploración, con elementos RPG muy desarrollados
- Dormir o no depende de ti y no de una barra de energía, jugando con los riesgos
- Una banda sonora que combina perfectamente terror con tranquilidad
Lo Peor
- La granja es más secundaria de lo que suele ser en el género, lo que echará atrás a algunas personas, pero atraerá a otras
- Sistema de socialización y menús muy obtusos, siendo lo menos destacable del título
