Moonlighter fue uno de esos indies que consiguió encontrar su propio espacio mezclando dos conceptos bastante diferentes: explorar mazmorras repletas de enemigos y administrar una tienda con todo aquello que encontrábamos durante nuestras aventuras. Con Moonlighter 2: The Endless Vault, Digital Sun recupera esa fórmula y la acerca mucho más al roguelite moderno. Para ello amplía el combate, la progresión, la administración de nuestra tienda y la cantidad de sistemas que funcionan alrededor de su ciclo principal. Vamos allá con nuestro Análisis de Moonlighter 2.
Después de pasar por Early Access, Moonlighter 2 alcanzó finalmente su versión 1.0. Con ella completa su historia y añade nuevo contenido pensado especialmente para quienes quieran continuar jugando después de terminar la campaña. El resultado mantiene muy reconocible la esencia del original, pero poco a poco demuestra que debajo de una estructura sencilla existe una cantidad considerable de sistemas conectados entre sí.
Un nuevo comienzo y un ciclo que rápidamente se vuelve adictivo
Volvemos a controlar a Will, protagonista del primer Moonlighter, quien esta vez debe enfrentarse a la pérdida de Rynoka. Moloch, un misterioso coleccionista interdimensional, se apodera del lugar y obliga a sus habitantes a abandonar su hogar. Will y varios personajes conocidos terminan llegando a Tresna, un poblado habitado por personas provenientes de distintas dimensiones. Muchos de ellos también han perdido aquello que alguna vez consideraron su hogar. Esto genera cierta melancolía entre sus habitantes, quienes constantemente recuerdan Rynoka y aquello que dejaron atrás. Aun así, la narrativa nunca intenta convertirse en el principal atractivo de la experiencia.
El juego comienza presentando de forma progresiva sus mecánicas básicas. Primero aprendemos a movernos, atacar y esquivar. Posteriormente conocemos el funcionamiento de las mazmorras y finalmente llegamos a la otra gran mitad de la experiencia: nuestra tienda. Desde ese momento queda establecido un ciclo bastante sencillo. Entramos en una mazmorra, derrotamos enemigos, conseguimos materiales y reliquias, regresamos a Tresna y vendemos nuestro botín. Después utilizamos el dinero obtenido para mejorar nuestro personaje y negocio.

La Endless Vault funciona como uno de los principales motores de esta progresión. El misterioso artefacto nos plantea diferentes objetivos económicos. Al alcanzar determinadas cantidades de dinero iremos desbloqueando nuevas posibilidades, personajes, mejoras, dimensiones y partes de la historia. Como recurso narrativo es bastante sencillo, pero consigue conectar prácticamente todos los sistemas del juego.
El mayor acierto es que siempre existe alguna pequeña meta por cumplir. Podemos mejorar un arma, conseguir más vida, aumentar nuestras pociones o ampliar el inventario. También podemos desbloquear un plano, obtener un nuevo parche o reunir suficiente dinero para el siguiente objetivo. Esa sensación de tener permanentemente algo pendiente hace que sea muy fácil pensar que realizaremos solamente “una run más” y terminar jugando varias.
Mazmorras, decisiones y una estructura mucho más roguelite
Una de las mayores diferencias respecto al primer Moonlighter está en la importancia que adquieren los elementos roguelite. Cada vez que comenzamos una expedición podemos visualizar diferentes caminos y decidir qué ruta seguir hasta enfrentarnos al jefe de la dimensión. Los escenarios aparecen representados mediante símbolos que anticipan parcialmente qué podemos encontrar. Entre ellos tenemos combates, cofres, reliquias, mejoras, planos, comerciantes y diferentes eventos especiales.
Esto genera una toma de decisiones constante. Podemos elegir un camino porque necesitamos materiales específicos para mejorar un arma. También podemos buscar escenarios que entreguen reliquias más valiosas o intentar encontrar determinadas perks. De esta forma podemos construir una combinación que anteriormente nos haya funcionado bien. Cada run termina desarrollándose de manera diferente según nuestras elecciones y las mejoras que aparezcan.

Las perks tienen bastante importancia porque muchas no se limitan a entregar pequeños aumentos estadísticos. Podemos construir sinergias entre distintos efectos y orientar nuestra partida hacia determinados estilos de juego. Es aquí donde Moonlighter 2 encuentra gran parte de su rejugabilidad. Incluso utilizando la misma arma podemos terminar desarrollando dos runs bastante diferentes dependiendo de las mejoras que escojamos.
Durante la exploración también debemos prestar atención a todo aquello que encontramos. Los enemigos y diferentes objetos del escenario entregan materiales necesarios para prácticamente todos los sistemas de progresión. Al principio puede parecer que tenemos recursos de sobra, pero esa sensación desaparece rápidamente. Las mejoras comienzan a exigir cantidades cada vez mayores, por lo que conviene revisar cada rincón.

Las reliquias, en cambio, están principalmente destinadas a nuestra tienda. Sin embargo, conseguirlas representa solamente la mitad del proceso. Nuestro inventario tiene un espacio limitado y algunas reliquias cuentan con propiedades o interacciones especiales. Esto nos obliga a pensar qué objetos conservar y cómo organizarlos. Cada dimensión también presenta sus propias maneras de modificar o potenciar las reliquias, añadiendo otra capa de gestión antes de regresar a Tresna..
Un combate más dinámico que apuesta por las builds
El combate es probablemente uno de los apartados donde Moonlighter 2 consigue destacar con mayor facilidad. Will tiene una movilidad bastante agradable y la esquiva permite desplazarnos rápidamente alrededor de los enemigos, aunque debemos tener cierto cuidado con los escenarios porque rodar sin mirar hacia dónde vamos puede terminar enviándonos directamente por un precipicio.
Cada criatura cuenta con patrones de ataque bien definidos. Durante las primeras expediciones tendremos que aprender cuándo atacar, cuándo esquivar y cuándo mantener distancia, pero con el paso de las runs comenzamos a reconocer rápidamente las animaciones y sabemos qué movimiento está preparando cada enemigo. Es un aprendizaje que funciona especialmente bien dentro de este tipo de estructura porque no solamente sentimos que Will se hace más fuerte mediante mejores armas o estadísticas, sino que nosotros mismos mejoramos como jugadores.

Además del combate cuerpo a cuerpo contamos con ataques a distancia, especialmente útiles para mantener controlados determinados enfrentamientos o interrumpir ataques enemigos. Las diferentes familias de armas también incorporan mecánicas propias. Personalmente disfruté especialmente utilizando la espada larga y los guanteletes. Algunas armas, por ejemplo, cuentan con un sistema de filo que nos obliga a encontrar pequeños momentos durante el combate para afilar nuevamente nuestra espada y mantener su potencial ofensivo, mientras que los guanteletes ofrecen una experiencia mucho más agresiva y rápida que por momentos recuerda a unas garras al estilo Wolverine.
No estamos, eso sí, frente a un sistema especialmente profundo en términos de combos. Moonlighter 2 no busca que memoricemos largas secuencias de ataques, ya que su profundidad está mucho más relacionada con la elección de armas, perks y mejoras que con la ejecución mecánica de cadenas extremadamente complejas. Personalmente creo que funciona bien dentro de lo que propone, porque constantemente podemos experimentar con builds diferentes sin convertir el combate en algo innecesariamente complicado.

Los jefes también merecen una mención especial. Algunos son considerablemente más difíciles que otros, pero en general cuentan con patrones y mecánicas suficientemente interesantes como para obligarnos a modificar nuestra manera de jugar. Funcionan como una especie de examen final de cada dimensión, exigiéndonos aprovechar correctamente nuestra movilidad, reconocer los ataques y encontrar las pequeñas ventanas disponibles para hacer daño. Hay bastante creatividad en varios de estos enfrentamientos y probablemente sean algunos de los momentos en los que mejor funciona el sistema de combate.
De aventurero a comerciante: donde todos los sistemas se conectan
Cuando regresamos de una expedición comienza la segunda gran parte de Moonlighter 2: administrar nuestra tienda. Aquí tendremos que colocar las reliquias conseguidas en los estantes y decidir cuánto queremos cobrar por ellas. Si un cliente demuestra demasiado entusiasmo, probablemente estamos vendiendo demasiado barato; si su reacción deja claro que el precio es exagerado, tendremos que reducirlo. Poco a poco iremos descubriendo el valor adecuado de cada objeto y esa información quedará registrada para futuras ventas.
El sistema comercial, sin embargo, termina creciendo bastante más de lo que parece durante las primeras horas. Conseguir buenas ventas nos permite acceder a diferentes bonificaciones durante cada jornada, haciendo que incluso el orden en el que decidimos vender nuestros objetos pueda afectar cuánto dinero terminamos consiguiendo. También podemos mejorar y decorar nuestra tienda, adquirir muebles y acceder a diferentes beneficios que van aumentando progresivamente las posibilidades de nuestro negocio.

K33P3R cumple un papel importante dentro de esta administración, funcionando como uno de nuestros principales asistentes y ayudándonos con diferentes aspectos relacionados con la tienda y sus mejoras. Lo interesante es que Moonlighter 2 constantemente introduce una mecánica sencilla para luego comenzar a colocar nuevas capas encima. Al principio solamente pensamos en colocar una reliquia y establecer un precio; varias horas después estaremos considerando bonificaciones, muebles, mejoras, orden de ventas y diferentes maneras de conseguir una mayor cantidad de dinero.
Tresna complementa todo esto funcionando como nuestro centro de operaciones. Aquí encontraremos personajes que permiten mejorar prácticamente todos los aspectos de Will. Andrei, por ejemplo, se encarga de fabricar y mejorar nuestras armas, mientras que otros habitantes ofrecen mejoras relacionadas con pociones, salud, inventario, parches y diferentes sistemas de progresión.

Es precisamente aquí donde aparece, para mí, la mayor fortaleza de Moonlighter 2: la enorme sinergia existente entre todos sus sistemas. Entramos a una mazmorra para conseguir materiales y reliquias, regresamos para venderlas, utilizamos ese dinero y recursos para mejorar nuestro personaje y nuestra tienda, y posteriormente esas mejoras nos permiten llegar más lejos en nuestra siguiente expedición. Prácticamente todo lo que hacemos termina alimentando otra parte del juego, generando un ciclo extremadamente sencillo de entender, pero muy efectivo.
Análisis Moonlighter 2: ¿Qué añade la versión 1.0?
La llegada de la versión 1.0 no se limita simplemente a quitarle la etiqueta de Early Access. Uno de sus cambios más importantes es que finalmente completa la historia de Will mediante nuevas misiones, cinemáticas y acontecimientos relacionados con Tresna y la Endless Vault. Sin entrar en spoilers, ahora existe una conclusión para el conflicto principal y una sensación mucho más clara de estar ante una experiencia completa.
Para quienes terminen la campaña también se incorpora la Infinite Endless Vault, un contenido pensado principalmente para el endgame en el que podremos continuar poniendo a prueba nuestras builds mediante desafíos progresivamente más exigentes. Aquí tendremos que alcanzar diferentes objetivos económicos durante nuestras runs y, mientras más lejos lleguemos, mejores serán las recompensas. Es una incorporación bastante lógica para un juego de estas características, ya que permite continuar aprovechando todos los sistemas de progresión una vez finalizada la historia.
La actualización también añade nuevos Endless Weapon Aspects, variantes que modifican el funcionamiento de las diferentes familias de armas y entregan más posibilidades a la hora de desarrollar nuestro estilo de juego. La espada corta puede beneficiarse de mantener una ofensiva constante, la espada larga obtiene nuevas posibilidades defensivas y tanto la lanza como los guanteletes incorporan nuevas alternativas. Esto refuerza todavía más la filosofía del combate de Moonlighter 2, donde la variedad está principalmente en experimentar con diferentes builds y comportamientos de las armas.
Otra incorporación es una nueva rama de perks centrada en bombas, que permite aplicar cargas explosivas sobre los enemigos y generar daño en área al detonarlas. Esto abre nuevas posibilidades para construcciones centradas en controlar grupos y generar reacciones en cadena. La tienda también recibe un nuevo nivel de progresión con más posibilidades de personalización, mientras que la Endless Vault obtiene nuevos desafíos. A todo esto debemos sumar el modo Hardcore, nuevos vendedores, cosméticos, páginas adicionales para el códice, misiones y diferentes mejoras generales. En conjunto, la versión 1.0 no transforma por completo aquello que ya existía, pero sí termina de cerrar y ampliar varios de sus sistemas.
Una experiencia adictiva que también puede resultar repetitiva
Todo este ciclo hace que Moonlighter 2 tenga un potencial enorme para volverse tremendamente adictivo si disfrutas de los roguelites. Personalmente es uno de esos juegos en los que resulta muy fácil perder la noción del tiempo. Siempre existe otra mejora que conseguir, un material que necesitamos, una nueva arma que queremos probar o una build diferente que podría funcionar mejor que la anterior.
Sin embargo, aquello que para algunos será uno de sus mayores atractivos también puede convertirse en su principal problema. La repetición forma parte inevitable de la experiencia. Volveremos muchas veces a las mismas dimensiones, derrotaremos enemigos conocidos y repetiremos continuamente el proceso de explorar, conseguir reliquias y regresar para venderlas. Las rutas, las perks y las diferentes builds consiguen reducir bastante esa sensación, pero nunca la eliminan completamente. Si no eres especialmente fanático del género, es posible que eventualmente el ciclo termine desgastándote.

La historia tampoco tiene la profundidad suficiente como para compensar esa repetición por sí sola. Hay personajes interesantes y cierta melancolía alrededor de la pérdida de Rynoka y la situación de Tresna, pero nunca sentí que la narrativa fuera el motivo principal para continuar jugando. La mayor parte del tiempo quería seguir porque estaba cerca de mejorar un arma, necesitaba conseguir un determinado material o simplemente quería experimentar con otra combinación de perks. Moonlighter 2 vive principalmente de sus sistemas y creo que entenderlo desde el comienzo permite disfrutar mucho más de lo que propone.
Análisis Moonlighter 2: Un salto visual acompañado por un excelente rendimiento
Visualmente esta secuela abandona el pixel art del primer juego y apuesta por una presentación completamente tridimensional. El cambio funciona bastante bien gracias a una dirección artística colorida y con mucha personalidad. Cada dimensión posee una identidad propia y los escenarios consiguen diferenciarse correctamente. Esto resulta especialmente importante considerando la cantidad de veces que terminaremos recorriéndolos.

También existe una buena claridad visual durante los enfrentamientos. Incluso con varios enemigos, proyectiles y efectos simultáneos resulta sencillo comprender qué está ocurriendo. Las animaciones ayudan además a que el combate se sienta rápido y responsivo cuanto al rendimiento, al menos durante mi experiencia, Moonlighter 2 funcionó de excelente manera tanto en Xbox como en PC. No tuve problemas importantes en ninguna de las dos plataformas. El juego se mantuvo fluido durante la exploración y también durante los combates más cargados. Esto es especialmente importante en una experiencia donde esquivar y reaccionar rápidamente representa una parte fundamental del combate.
En definitiva, Moonlighter 2…
Moonlighter 2: The Endless Vault es uno de esos juegos que parecen mucho más sencillos durante sus primeras horas de lo que realmente terminan siendo. Inicialmente todo parece reducirse a entrar en una mazmorra, derrotar enemigos, conseguir objetos y posteriormente venderlos, pero poco a poco comienzan a aparecer perks, nuevas armas, mejoras, pociones, parches, reliquias con diferentes propiedades, muebles, sistemas comerciales, nuevas rutas y múltiples opciones de progresión.
Su mayor fortaleza no está necesariamente en tener el combate más profundo del género, la historia más memorable o el sistema comercial más complejo si analizamos cada apartado por separado. Lo que realmente funciona es cómo todos esos elementos terminan conectándose entre ellos. Cada expedición alimenta nuestra tienda y cada jornada comercial nos permite estar mejor preparados para la siguiente aventura, generando un ciclo que constantemente ofrece alguna pequeña recompensa o un nuevo objetivo.
La versión 1.0 consigue cerrar además varios de los elementos que permanecían pendientes durante el Early Access, completando la historia y añadiendo suficiente contenido para quienes quieran continuar jugando después de los créditos. Moonlighter 2 entiende perfectamente aquello que hacía especial al juego original y utiliza esa base para construir una experiencia mucho más cercana al roguelite moderno. Puede terminar siendo repetitivo para quienes no disfruten especialmente de este tipo de estructura, pero si eres de esas personas que terminan una run pensando inmediatamente qué podrías hacer diferente en la siguiente, es muy fácil que Moonlighter 2 consiga hacerte perder la noción del tiempo. Para acceder a más análisis, reseñas y artículos adicionales, te invitamos a visitar nuestra página web. Allí encontrarás una amplia variedad de contenido que te mantendrá informado.
