¿Cuál es el mejor Fire Emblem para empezar? RonciGX nos ayuda a elegir

Ronci GX Fire Emblem

Con la llegada de Fire Emblem Fortune’s Weave cada vez más cerca, es normal que muchos jugadores se estén haciendo la misma pregunta: ¿por dónde empiezo una saga con tantos juegos, tantos personajes y tantos años a sus espaldas? Porque sí, Fire Emblem sigue siendo una franquicia algo de nicho en el mundo hispano, pero también una de las grandes joyas tácticas de Nintendo.

Para resolver esta duda contamos con la colaboración de RonciGX, creador de contenido y buen conocedor de la saga, que lo tiene bastante claro. Y es que, al final del día, no existe una única respuesta válida para todo el mundo. Fire Emblem no es una franquicia que exija empezar por el primer juego, ya que la mayoría de entregas funcionan de forma independiente. La clave no está en jugar “el primero”, sino en encontrar el que mejor encaja contigo.

Para quien no conozca la saga, Fire Emblem puede resumirse como una mezcla entre ajedrez, RPG y sufrimiento emocional (sí, aunque suene duro). Controlamos un ejército con unidades de distintas clases, estadísticas, armas y habilidades, moviéndolas por mapas por turnos donde cada decisión importa. Además, una de sus señas de identidad históricas ha sido la muerte permanente. Por lo que, si una unidad cae en combate, puede desaparecer para siempre de la partida.

Eso sí, las entregas modernas son mucho más amables para los nuevos jugadores. El modo casual permite evitar la muerte permanente, y mecánicas como el conocido “pulso divino” permiten retroceder turnos para corregir errores graves. Es decir, ya no hace falta empezar sufriendo desde el primer combate, aunque parte del encanto de la saga siempre ha estado precisamente en esa tensión.

Si quieres empezar sin complicarte: Fire Emblem Awakening

La recomendación más segura sigue siendo Fire Emblem Awakening. No solo fue la puerta de entrada de muchísimos jugadores, también fue uno de los juegos que prácticamente salvó a la franquicia en su momento. Su mayor virtud es que lo hace casi todo bien. Aquí encontraremos personajes memorables, dificultad accesible, buenas explicaciones de sus mecánicas y un sistema de relaciones que hace que acabes cogiendo cariño a medio ejército.

No es perfecto, y sus mapas podrían ser más inspirados, pero como primera experiencia sigue funcionando de maravilla. Es fácil de entender, tiene muchísimo encanto y representa muy bien lo que hace especial a Fire Emblem. Si solo hubiera que recomendar uno, RonciGX lo tiene claro: Awakening sigue siendo la opción más equilibrada.

Fire Emblem Awakening

Si quieres la mejor historia: Fire Emblem Three Houses

Para quienes buscan una historia potente, personajes con mucho desarrollo y una estructura más cercana al RPG social, Fire Emblem Three Houses es una opción casi obligatoria. Aquí no solo combatimos. también damos clase, hablamos con los alumnos, los conocemos y los vemos evolucionar. Cuando estalla la guerra, todo ese vínculo previo hace que la historia golpee con mucha más fuerza.

También es una entrega enorme. Sus rutas, decisiones y diferentes ejércitos hacen que sea uno de los Fire Emblem más largos si queremos conocer toda la historia. Eso sí, precisamente por su carga social y de gestión, puede hacerse algo lento para quienes busquen estrategia pura desde el primer minuto.

Fire Emblem Three Houses

Si quieres una experiencia clásica: Fire Emblem: The Blazing Blade

Si no te importa acercarte a una entrega más retro, Fire Emblem: The Blazing Blade sigue siendo una de las mejores puertas de entrada a la etapa clásica de la saga. Sus sprites continúan luciendo genial, tiene uno de los mejores tutoriales de toda la franquicia y representa muy bien lo que era Fire Emblem en la época de Game Boy Advance.

Eso sí, hay que tener en cuenta que hablamos de un juego de otra época. No cuenta con modo casual ni con opciones modernas para retroceder turnos, por lo que la experiencia puede resultar más dura para un recién llegado. Aun así, para quienes quieran entender la esencia más tradicional de la saga, sigue siendo una recomendación muy sólida.

 Fire Emblem: The Blazing Blade

Si quieres el mejor gameplay: Fire Emblem Engage

Fire Emblem Engage es una recomendación algo más polémica, pero tiene un argumento muy fuerte a su favor: su combate. Aunque su historia no está al nivel de Three Houses, su sistema jugable es uno de los mejores que ha tenido la saga. Cada mapa resulta divertido, cada unidad ofrece posibilidades distintas y la sensación táctica funciona realmente bien.

El gran “pero” es que Engage está cargado de referencias a protagonistas antiguos. No hace falta conocerlos para disfrutarlo, pero muchas escenas pierden impacto si llegamos completamente de nuevas. Aun así, también puede verse como una forma accesible y moderna de conocer a varios de los personajes más importantes de la historia de Fire Emblem.

Fire Emblem Engage

Y si quieres hacer caso a RonciGX: Fire Emblem Fates

Aquí llega la recomendación más personal. Fire Emblem Fates no suele aparecer como la opción más redonda para empezar, y el propio RonciGX reconoce que no es el mejor Fire Emblem. Su historia tiene problemas, algunas decisiones no terminan de encajar y la estructura puede dividir bastante a la comunidad. Pero también fue el juego que terminó de enamorarle de la saga.

Su sistema recuerda a Awakening y cuenta con tres rutas diferentes, lo que lo convierte en una entrega muy particular dentro de la franquicia. Puede que no sea la recomendación más objetiva, pero sí una opción con mucho valor emocional para quienes conecten con su propuesta.

Fire Emblem Fates

Entonces, ¿cuál deberías jugar primero?

La respuesta depende de lo que busques. Si quieres la mejor historia, empieza por Fire Emblem Three Houses. Si te interesa el mejor sistema de combate, ve a por Fire Emblem Engage. Si quieres una experiencia clásica, Fire Emblem: The Blazing Blade sigue siendo una gran opción. Si prefieres entrar sin complicarte, Fire Emblem Awakening es probablemente la apuesta más segura. Y si quieres confiar plenamente en RonciGX, entonces dale una oportunidad a Fire Emblem Fates.

Lo importante es perderle el miedo a la saga. Fire Emblem puede parecer enorme desde fuera, pero no hace falta jugarlo todo ni empezar por orden. Solo hace falta encontrar la entrega adecuada para ti y dejar que sus mapas, personajes y decisiones hagan el resto.

Desde EntreMandos seguiremos atentos a todas las novedades de Fire Emblem Fortune’s Weave y a esta colaboración con RonciGX para acercar una de las sagas tácticas más queridas de Nintendo a nuevos jugadores. Además, si quieres empezar otra saga gigantesca como Dragon Quest, aquí mismo te dejamos otro artículo hablando sobre ella.

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Psicólogo amante de los juegos cooperativos, el RPG y de disparar a todo aquello que se mueva.