El survival horror es un género que se encuentra últimamente muy activo. A raíz principalmente del lanzamiento de Resident Evil 7 en 2017, o el remake de Resident Evil 2 en 2019, se le dio una segunda vida al género que ahora da la bienvenida a The Sinking City 2, secuela del aclamado título de terror lovecraftiano de 2019. Pero, en esta segunda parte, la desarrolladora ucraniana Frogwares se ha inclinado hacia un estilo survival horror clásico en tercera persona mucho más marcado. Lo veremos en este análisis.
Pero antes de empezar, agradecer a Frogwares por la clave que nos ha permitido realizar este análisis de The Sinking City 2 de manera anticipada, jugado en su versión de Xbox Series X|S, concretamente en Series S.
La oscura y misteriosa historia
Calvin y Faye son aventureros del ocultismo: una joven pareja con un amor apasionado y un lado peligroso, que se ganan la vida buscando objetos malditos y conocimientos prohibidos. Durante un ritual oculto destinado a llegar a las Tierras Oníricas, algo sale terriblemente mal: Calvin despierta sin recordar nada de lo sucedido, y Faye queda sumida en un sueño sobrenatural. Convencido de que puede traerla de vuelta, Calvin se aventura a través de un Arkham inundado y hostil en busca de una solución.



Rituales, objetos mágicos, miedo a lo desconocido… De eso trata la obra del escritor de terror cósmico H.P. Lovecraft, y eso es lo que esta aventura capta a la perfección. La mayoría de lo que sucederá no tendrá explicación alguna, o lo dejarán leer entre líneas, y esa es justo la intención del estudio. Para añadir, la ambientación tiene lugar en Estados Unidos en pleno crack del 29 (la Gran Depresión).
Análisis The Sinking City 2: Supervivencia, terror y Lovecraft
Si algo os va a quedar claro en este análisis de The Sinking City 2, es que el juego no tiene miedo de mirar a la cara al grandioso remake de Resident Evil 2 y decirle: puedo hacerlo a mi manera. Y eso es justo lo que hace, ya que en la jugabilidad se notan referencias claras en la obra de Capcom. Pero no quiere quedarse solo en eso, puesto que le añade toques propios.
Nuestra defensa contra los enemigos se basará en armas de fuego y ataques cuerpo a cuerpo. Como podéis imaginar, la munición, elementos curativos y objetos de fabricación (porque sí, podemos fabricar munición o elementos curativos reuniendo otros objetos) serán bastante escasos en la dificultad estándar. Deberemos medir bien cuándo y cómo disparamos, y tener cuidado con los golpes recibidos, pero a pesar de esto, la verdad es que va a ser algo difícil llegar a morir. Los enemigos son bastante agresivos y rápidos, pudiendo incluso lanzar objetos del escenario para dañarnos. Y además, son poseídos por una especie de gusanos conocidos como Slithers, que pueden volver a salir del cuerpo del monstruo asesinado y poseer otro cuerpo del escenario. Por suerte, podemos pisotear estos gusanos antes de que sigan parasitando y controlando cadáveres.



Aunque la cámara se sitúe detrás del hombro del protagonista, no penséis que eso os librará de sufrir con el terror de esta propuesta. Sustos inesperados, enemigos que aparecen repentinamente de alguna esquina, oscuridad (pudiendo usar en todo momento una linterna), espacios cerrados… Si a todo esto le sumamos el terrorífico diseño de los enemigos, que van desde «zombies» con tumores extraños por el cuerpo (que sirven de puntos débiles), hasta una especie de bichos cuadrúpedos de tamaño mediano, encontramos una propuesta en la que en ningún momento nos sentiremos cómodos.
Puzles y misiones secundarias
Una obra perteneciente a este género no suele contener misiones secundarias demasiado elaboradas. Suelen basarse en resolver puzles opcionales y poco más, pero The Sinking City 2 llega para decir: «sujétame el cubata». Y es que sus misiones secundarias no solo nos llevará un tiempo completarlas debido a los puzles que tendremos que resolver, sino que, en adición, estas pueden presentarnos combates inéditos e incluso una pequeña ampliación de la historia tras haberlas realizado.
¿Y cómo son los puzles de este juego? Pues los habituales del género: buscar una llave, encontrar una combinación secreta, etc. Pero estos están tan bien pensados, que resolverlos os dará una sensación de satisfacción magistral. No hay demasiada dificultad en ellos, pero os harán pensar el mínimo tiempo suficiente para no agotaros la mente y que, al completarlos, penséis que sois los seres más inteligentes del planeta. Para ello, necesitaréis encontrar y/o enlazar pistas a través de un sistema de investigación que, si bien ya hemos visto en otras propuestas como Blacksad: Under the Skin (que funciona básicamente igual), lo cierto es que en este género también queda espectacularmente bien.

Adicionalmente, contamos con una barca sobre la que poder desplazarnos por el agua de la ciudad inundada. Realmente el avance es a través de esta barca, pero el camino se cortará constantemente obligándonos a parar en puertos para poder desbloquear el camino haciendo frente a determinados enemigos y puzles.
Los talentos y la rejugabilidad
¿Qué sería un título de este tipo sin una clásica sala segura? The Sinking City 2 también la tiene, y en ella podremos guardar partida manualmente (aunque también hay guardado automático en momentos específicos) o acceder a un baúl donde guardar y sacar objetos, ya que el espacio de nuestro inventario será limitado, si bien podemos ir aumentándolo encontrando espacios adicionales en algunos escenarios. En adición, llegados a un punto en estas salas tendremos la opción de acceder a una mesa especial gracias a la cual podremos desbloquear ventajas, conocidas como «talentos». Estas pasan por recargar más rápido, resistir más golpes de monstruos, etc. Pero para ello necesitaremos un objeto especial que deberemos encontrar, o que nos sea otorgado a través del sistema de investigación de pistas anteriormente mencionado.
Estos talentos se suman al mayor elemento rejugable del juego, que son una serie de poderes y otros elementos que podremos desbloquear tras completar un primer viaje completo. Para ello, deberemos realizar ciertos desafíos que nos darán puntos que luego serán canjeados por dichos elementos, que pueden ser ventajas para nuestro protagonista, o filtros, diseños o trajes para poder ver y usar.
Análisis The Sinking City 2: Corazón de doble A
En cuanto al apartado técnico, hablamos del apartado donde menos destaca The Sinking City 2, pero es por obvias razones. Dado que se trata de un doble A, el presupuesto es el que es, así que no sería justo echarle en cara que no sea un portento gráfico, que no tenga las mejores animaciones de la industria o que, de lanzamiento, no funcione a 60 fps en Xbox Series S, dado que es una consola que podría mover este juego a esa tasa de imágenes por segundo sin sudar una gota.
Aun así, el apartado técnico que consigue cumple bastante bien con los estándares actuales del videojuego. Destacando por encima de todo el sonido, con un doblaje al inglés bastante bueno y unos efectos de sonido de enemigos o entorno que no harán más que ponernos constantemente en tensión. La música también hace muy bien su trabajo.
En definitiva, The Sinking City 2…
Para concluir este análisis de The Sinking City 2, sin duda puedo decir que estamos ante uno de los survival horror actuales más interesantes. Lo bien que entiende el género y cómo plantea los puzles y las misiones secundarias, su terrorífica ambientación lovecraftiana, el sonido y su trabajo en la creación de la enorme tensión del jugador mientras juega… Todo esto se da la mano junto con un combate muy satisfactorio que nos hará estar atentos a los agresivos y rápidos enemigos, controlados a su vez por el verdadero enemigo de la aventura: los Slithers.
¿Os gusta el género? A por él. ¿Os gusta H.P. Lovecraft? A por él con más ganas. ¿No os gusta esto, pero sí los videojuegos? Entonces, dadle una oportunidad.
The Sinking City 2 estará disponible mañana, 18 de agosto, en PS5, Xbox Series X|S y PC. No olvidéis que en EntreMandos trabajamos a diario para traeros toda la actualidad de vuestros videojuegos favoritos.
Lo Mejor
- Entiende el género survival horror a la perfección
- Puzles muy satisfactorios de realizar
- Verdadero terror lovecraftiano
Lo Peor
- Rendimiento mejorable en Xbox Series S, a falta de actualizaciones
- Aunque el juego te pone en tensión a cada momento, lo cierto es que es difícil llegar a morir
