Análisis de Monster Crown Sin Eater

Monster Crown Sin Eater

Existe algo mágico en los juegos que surgen de una idea evidente, pero que no permanecen atados a ella. Monster Crown: Sin Eater podría haberse quedado como otro RPG de capturar criaturas, otro juego que nos transporta a una época mejor y juega constantemente con esa nostalgia. Pero, desde sus primeros minutos, deja claro que ha venido a romper esa fantasía infantil, lanzándonos a un mundo cruel donde capturamos criaturas para sobrevivir y luchar por un futuro libre de tiranía.

Este título, desarrollado por Studio Aurum y distribuido por Red Art Games, me ha demostrado que no se trata de otro RPG de capturar criaturas al uso, sino de una obra con una identidad propia, marcada y muy clara, al presentarnos una historia dura, adulta y realista sobre un mundo sometido bajo el yugo de la tiranía.

Una aventura guiada por la obsesión

La aventura te pone en la piel de Asur, un joven que vive en una granja y sueña con convertirse en un domador de monstruos como su hermano. La idea resulta familiar hasta que juegas unos minutos. Sin Eater te da una bofetada de realidad, erradicando cualquier rastro de una historia infantil y transformándose rápidamente en algo mucho más oscuro, marcado por el odio y una obsesión enfermiza.

El mundo de Crown Nation no es alegre ni está lleno de vida. Más bien, todo lo que podrás ver es un mundo en decadencia, que lentamente se está pudriendo entre la miseria y el dolor. Sus personajes resultan incómodos en muchos casos, transmitiendo constantemente la sensación de que podrían traicionarte en cualquier momento. Eso termina dejando una idea muy clara: en este mundo, cada uno se mueve por su propio interés, y tú puede que solo seas un escalón más en su camino para seguir viviendo.

Hay RPG que te empujan y animan a salvar el mundo con cada una de sus misiones y tramas, mostrándote la voluntad férrea de su sociedad para sobreponerse a las inclemencias. Pero Sin Eater me ha mostrado una historia cargada de pecados que ha logrado hacerme dudar de si realmente este mundo merece ser salvado o si, por el contrario, debería ser borrado de la existencia.

Un contrato para vivir un día mas

En cuanto al combate, no reinventa la fórmula, pero sí cuenta con alma propia. Tiene un sistema sólido, ágil y bastante estratégico que mantiene un buen ritmo entre exploración y combate. Sin embargo, el protagonista indiscutible es su sistema de crianza y fusión de monstruos. Y, entre ustedes y yo, resulta adictivo explorar las diferentes combinaciones.

La posibilidad de mezclar monstruos y generar cientos de variantes distintas hace que cada nueva captura abra un abanico de posibilidades. No se trata solo de hacerte con todos, sino de probar combinaciones descabelladas como si fuéramos el propio Dr. Frankenstein creando una nueva vida grotesca y horrible. Esto genera una sensación muy satisfactoria y un impulso constante de seguir experimentando con nuevas combinaciones, algo que termina dándole muchísima vida al juego.

Además, el hecho de que las criaturas surjan directamente a tu paso ayuda bastante a sumergirte de lleno en su jugabilidad. Algunas te persiguen incansablemente, otras huirán por sus vidas y otras simplemente te observarán desde lejos con calma, esperando a que las enfrentes. Estos pequeños detalles ayudan muchísimo a construir su mundo y reforzar la identidad de un título que logra atraparte desde sus primeros momentos.

Sin Eater también abraza algunos de los defectos más característicos del género. El farmeo excesivo en ciertos momentos, algunos picos de dificultad que pueden sentirse demasiado injustos y el backtracking ocasional terminan rompiendo el ritmo de la aventura. Hay momentos en los que el juego parece disfrutar haciéndote sufrir, pero eso también forma parte de su esencia, pues nunca ha querido ser un RPG amable.

Pixel art con alma oscura

Visualmente, este título tiene muchísima personalidad, con un pixel art que te recordará a la época de Game Boy Advance, pero visto a través de una lente oscura que en algunos momentos llega incluso a resultar grotesca. Algunas criaturas rozan lo inquietante y lo repugnante, y eso consigue diferenciar a Sin Eater de otros títulos que siguen apostando por una estética más infantil y adorable.

Su banda sonora no busca sobresalir constantemente, pero esa es precisamente la idea, pues acompaña perfectamente todo lo que ves a tu alrededor un mundo agotado y consumido por la decadencia. La música refleja muy bien esa sensación mediante tonos melancólicos y opresivos, haciendo de tu viaje algo extraño e incómodo en muchos momentos.

El fin de una historia

Monster Crown: Sin Eater es un juego muy bueno en mi opinión, pero cuenta con ciertos momentos frustrantes que probablemente harán que algunos jugadores se vean repelidos por él. Sin embargo, este juego tiene algo que la gran mayoría de títulos de este género, incluido su máximo exponente, han perdido hace tiempo: personalidad. No intenta convertirse en un RPG de monstruos bonitos, adorables y accesibles. Intenta construir su propio mundo oscuro e incómodo, uno que nos lanza de frente el lado más crudo de una humanidad consumida por la decadencia.

Sin Eater se siente como un recuerdo de la infancia que regresa a ti deformado, corrupto y mucho más turbio de lo que recordabas. Por último, quiero comentar que, como muchos otros, esperaba encontrarme con el típico RPG de criaturitas bonitas y sin alma, pero Studio Aurum ha conseguido hacerme tragar todos mis prejuicios con este título. Enhorabuena por haber creado un juego que logra brillar dentro de un género cada vez más saturado y genérico.

En EntreMandos podréis consultar todas las novedades que vayan surgiendo, además de leer nuestro análisis sobre el anterior título de esta saga.

9.5

9.5/10

Lo Mejor

  • Una historia que te atrapa
  • Un juego con personalidad
  • Ambientación que te sobrecoge

Lo Peor

  • Picos de dificultas injustos en algunos momentos

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies