El futuro de Assassin’s Creed Invictus vuelve a quedar en entredicho tras nuevas informaciones que apuntan a serios problemas en su desarrollo. El spin-off multijugador de Ubisoft, anunciado en 2022 como una apuesta por diversificar la franquicia, lleva tiempo desaparecido del foco mediático sin apenas detalles oficiales.
En este contexto, los últimos rumores han encendido las alarmas dentro de la comunidad. Aunque Ubisoft sigue sin pronunciarse de forma directa sobre el estado del proyecto, diferentes filtraciones apuntan a un desarrollo complicado y a decisiones internas que podrían afectar gravemente a su futuro.
Según un reciente informe, el juego podría retrasarse más allá de 2026 o incluso ser cancelado tras unos playtests internos descritos como “realmente horribles”. Estas pruebas, celebradas el pasado 30 de abril, habrían dejado sensaciones muy negativas entre los participantes, hasta el punto de cuestionar seriamente su lanzamiento en la ventana prevista.
Assassin’s Creed Invictus podría no ver la uz
El proyecto, concebido como una experiencia multijugador independiente dentro del universo Assassin’s Creed, ha sido descrito en filtraciones previas como un título con mecánicas inspiradas en juegos tipo battle royale o party game, con partidas para hasta 16 jugadores. Sin embargo, este enfoque habría generado dudas tanto dentro como fuera del estudio, alejándose del tono habitual de la saga.
A esto se suma un contexto interno complicado. Informes anteriores ya señalaban descontento dentro del equipo de desarrollo, así como incertidumbre sobre la dirección creativa del proyecto. Todo ello encaja con los recientes cambios estratégicos de Ubisoft, que en los últimos meses ha cancelado varios títulos y reajustado su hoja de ruta.
Por ahora, el futuro de Invictus sigue siendo incierto. A falta de confirmación oficial, la posibilidad de un retraso (o incluso una cancelación) deja en el aire uno de los proyectos más atípicos de la franquicia.

