En un panorama en el que industria no cesa en su intento de revivir obras clásicas mediante remastered o remakes, nos preguntamos por qué la saga Killzone todavía no ha recibido un trato similar. Es cierto que Shadow Fall es el último título de la franquicia siendo nativo en PS4 y, que a través de Playstation Plus Premium, podemos acceder a todas las demás obras. Pero, la triste realidad es que el único videojuego que ha sido remasterizado es, justamente, el primero lanzado originalmente en 2004. Hoy, os traemos un artículo en el que hablamos sobre esta gran saga. Por qué debería volver y, si no al menos, debería contar con un port que se ajustase a los estándares actuales.
La estructura de este artículo no sigue un patrón determinado, por ello os hablaré de los tres títulos numerados y focalizaré en su última obra. Quizás, no estuvo a la altura de Killzone 2 o 3, aunque sí introduce aspectos muy interesantes a comentar, sin ser en el plano jugable. Las capturas que se visualizarán son de Killzone Shadow Fall, pues ha sido el título que he jugado recientemente.
Una «raza» totalitaria, los Helghast y su guerra con el mundo
No descubriremos el mundo si decimos que Guerrilla, basó su diseño y parte de su contexto general en los nazis. Pues los helghast, al fin y al cabo, es un pueblo que está fuertemente ligado a esta ideología en la que prevalece la raza, la violencia y el totalitarismo militar. Una historia que explica que este grupo fue exiliado al planeta que les dio nombre, Helghan, debido a desaveniencias políticas y sociales con las corporaciones del planeta Tierra y Vekta. Con gran cantidad de recursos y materias primas, pero poco habitable, este planeta Helghan tuvo un gran costo de vidas y, los que sobrevivieron, vieron adulterado su aspecto físico hasta el punto de alejarse en apariencia de los seres humanos.

El primer título de la saga, lleva la guerra a Vekta. Para hacerle frente a la ISA, que no deja de ser una alianza interplanetaria que pretende impedir esta anexión. Tras echar a los helghast de Vekta, esta alianza llevó el frente hacia Helghan, en donde se desarrollan enteramente los títulos de la generación de Playstation 3. Las tres primeras obras poseen algo en común, se centran principalmente en la jugabilidad, mejorando claramente su propuesta a partir de Killzone 2. En este último, la guerra era prácticamente total, sin olvidar aquella presentación en el E3 en la cual se mostraba algo muy por encima de lo que finalmente salió al mercado, no dejó de transmitirnos una sensación de guerra sin parangón.
Quizás, Killzone 2 es el título que más cariño le guardan los fans, una historia que no cesaba en ningún momento en cuanto a ritmo. Además, contaba con un multijugador que estaba pulido y permitía batallas casi antes nunca vistas en aquella época. Killzone 3 también fue un gran juego (quizás mi favorito), ya que añadía algún otro componente como la infiltración o el sigilo. El ritmo era algo más desigual, más pausado en ciertas circunstancias, aunque no por ello no era acertado. En los niveles más altos de dificultad, los tiroteos eran incesantes, siendo una prueba de resistencia sobrevivir a ellos.
Hasta Killzone 3, la franquicia focalizaba en su jugabilidad, en Shadow fall quisieron hacer algo distinto
Como comentábamos, estos juegos tenían ese contexto de fondo, pero no se había profundizado demasiado en él. Quizás, contaban la clásica historia entre el bien y el mal, sin pararse demasiado. Focalizando en lo que realmente importaba, que no era otro aspecto que la jugabilidad. Pero, en Killzone Shadow Fall quisieron desarrollar algo diferente. Este, aunque con ciertas incongruencias que explicaremos a continuación, no solamente se centraba en esta jugabilidad de coberturas, flanqueo, infiltración… Sino que profundizaba, ahora sí, en un contexto que se había presentado de forma superficial.

Killzone Shadow Fall nos muestra lo que muchos otros juegos ni siquiera plantean, el costo de la guerra para ambos pueblos. Separados por un gran muro, ahora los helghast y los vektan viven en el mismo planeta (Vekta). Tras un acuerdo de fin de las hostilidades, se les permitió a los helghast abandonar su desolado planeta destruído completamente por la guerra. Decidiendo así cederles el control de medio planeta en Vekta. E aquí la gran incongruencia. Siendo realmente difícil de comprender, que tras toda la historia reciente, dejasen enteramente el poder político dentro de su propio planeta a los helghast. Afectando a la mitad de su población, la cual se vio obligada a emigar o quedarse bajo las leyes de aquellos que más les odiaban.
En cualquier caso, en lo que sí atina en detrimento de esto y de una jugabilidad peor que la de sus antecesores (sobre todo, las grandísimas irregularidades y carencias de la IA), es en presentar este costo de guerra en la población civil. Reflejando así el parco y paupérrimo estilo de vida, que se ciñe más en la supervivencia de los ciudadanos de la parte helghast de Vekta. Si nos paramos un poco, leeremos muchos documentos sobre cómo esto ha llegado a tal punto. Cómo observamos a los ciudadanos instigados por el odio, la desinformación, las penurias; apoyar al bando que le promete la venganza sobre sus supuestos enemigos.
Si te paras y observas la recreación que se ha hecho en Shadow Fall, representa con veracidad el costo de la guerra
Existen momentos y frases que son interesantes de analizar. La conclusión a la que se puede llegar es simple, en una guerra nunca hay vencedores. Esto lo representa muy bien y, quizás, es uno de los incentivos por los que deberíamos darle una oportunidad a esta última entrega. En una parte de la aventura, en la que debemos escapar de este infierno, llegamos a una zona repleta de ciudadanos pero no de seguridad helghast. En ella visualizamos las penurias de su población, la depresión, miedo, ansiedad, pánico… incluso el suicidio.

Existe un personaje que funciona como nexo, Maya Visari. La cual por su condición de mestiza, presenta una visión en la que las políticas de la ISA también han propiciado esta situación. Algo muy interesante que nos hace replantearnos la posición real de estos ciudadanos en Vekta. Quizás no brille, como nunca lo ha hecho, como personaje secundario. El estudio de Sony nunca ha atinado en exceso en construir personajes demasiado memorables, sólo con la saga Horizon comenzamos a ver protagonistas y secundarios más carismáticos. Pero en cuanto a ambientación y representación de contexto «Guerra Fría», este Shadow Fall consigue atinar el disparo.
Tras el poco éxito recibido, Guerrilla decidió dar por sentado la saga Killzone y centrarse en su otra gran IP. Parece que no existen planes que puedan hacernos pensar que volveremos algún día a las trincheras de Helghan (a pesar del final abierto de Shadow Fall). Tampoco, o al menos, por el momento; existe una realidad a la hora de ver estos títulos remasterizados en el nuevo hardware actual. Además de Killzone, otras grandes IP como Resistance o MotorStorm siguen encerradas todavía en Playstation 3.
¿Un nuevo Killzone? o, al menos, la vuelta a los clásicos
Soñar es gratis. Tras los avances en las tecnologías durante estos más de 10 años, un nuevo título de la saga haría las delicias de los fans. Tanto si quisiesen explorar nuevas propuestas como en Shadow Fall, como volver a la guerra pura y dura de trincheras de los títulos de PS3; la vuelta de esta gran franquicia sería una gran noticia. Personalmente, creo que esta sensación de guerra, hoy en día, podría ser realmente brutal, llevándonos al siguiente nivel que ya propuso Killzone 2 en su momento. Un multijugador en línea cuidado y con el suficiente mantenimiento, podría tener cabida entre los grandes del género FPS.
Pero la realidad es que el estudio ha cerrado sus puertas y lo más probable si se cumpliese esto anterior, sería verlo en manos de otra desarrolladora. Es por ello por lo que, al menos, estaría bien regresar a las hostilidades con los helghast en una versión actualizada a la actual generación de consolas. La introducción de una compilación de mapas online y las tres primeras aventuras ya satisfaría al menos, a aquellos que todavía no nos hemos olvidado de la saga Killzone.

Reflexión Final
La saga Killzone nos ha llevado por diversos planetas, agazaparnos en las trincheras y ver la cruda realidad de la guerra. Las obras de la generación de PS3 supieron aportar gráficos next gen y una jugabilidad diferenciada, que brillaba también en sus partidas online. En cuanto a Shadow Fall, fue una apuesta arriesgada, que no salió bien en diversos aspectos como en las limitaciones de su IA, su ritmo desigual o algunas incongruencias en su historia. Por el contrario, reflejaba a la perfección el costo de la guerra, profundizando así en las penurias de la población y en las falsas motivaciones de sus dirigentes. Un totalitarismo bien representado y duro incluso de visualizar.
La saga Killzone se puede disfrutar en su totalidad con una suscripción a Playstation Plus Premium, no de forma nativa. Killzone Shadow Fall posee una versión nativa de PS4 que es compatible con la versión de PS5, aunque los servidores online cerraron en el año 2022. Descubre todas las novedades relacionadas con la industria del videojuego en EntreMandos. Noticias, análisis, artículos, lanzamientos y mucho más, siempre disponibles para ti a través del siguiente enlace.
